21.3.19

Aragón y algunos funcionarios, contra otros funcionarios

Voy a escribir sobre el trabajo de "ALGUNOS" funcionarios de Aragón, que en comparación a otros funcionarios de Aragón, se están riendo de todos nosotros y de sus compañeros que sí se creen su trabajo. Yo veo personas con trabajo público que salen de su puesto varias horas después de acabar su jornada legal y a otros funcionarios que entran una hora tarde, salen una hora antes de terminar su jornada y en medio salen a la calle media hora a "sus funciones".

Uno como yo, mayor en exceso, con la experiencia de empresario y Jefe de Personal…, al entrar en política de un cierto nivel con una edad y todo su futuro resuelto, percibe muchas cosas que los que están dentro desde hace años no son capaces de resolver. 

Lo siento por ellos, que saben que lo que digo (casi) es la verdad aunque no la admitan. Y eso supone un empobrecimiento brutal de los resultados políticos y sociales por la falta de calidad en los resultados.

Puedo hablar de España, de Aragón o de Zaragoza, pero hay elementos en la vida pública y política que tenemos que rectificar con urgencia, antes de que los salvadores con pistolas compradas en supermercado nos acorralen con sus soluciones fáciles y vacías. Como conozco de cerca los errores que se cometen en Aragón…, hablo de Aragón.

Cualquier parecido entre la gestión y control de calidad de una empresa privada y una empresa pública es muy similar al de un arroz a la cubana sin huevo y una paella de marisco.

Y lo digo desde la izquierda (posiblemente pseudo izquierda, como así se nos llama a los “raricos”) que somos capaces de comparar cómo funciona la producción y la calidad del producto final entre lo que gestiona una empresa privada y lo que es capaz de sacar al mercado la política pública. 

Efectivamente, es posible encontrar locos que siendo empresarios militan ahora y desde hace muchos años en partidos de izquierdas. Hay pocos pero haberlos…, haylos.

Hoy hablaba con un alto por no decir altísimo dirigente político de Aragón de las deficiencias detectadas en un Departamento en concreto. Admitir y conocer esto, en cualquier empresa…, supondría unos cambios, unas reformas increíbles. Pero fáciles de diagnosticas y de tomar.

Lo primero se despediría al gerente, después a casi todos los mandos intermedios, se aplicaría sentido común y unos métodos de control normales y habituales…, pues no es necesario llegar a controles excesivos dada la barbaridad tan básica de NO calidad.

Si los trabajadores de taller, fábrica o despacho de este santo Aragón supieran qué hacen profesionales públicos en sus horas de trabajo cobrado, ya dejarían con urgencia de insultar a los políticos por ladrones, para llamarles tontos de baba…, y empezarían a insultar a los que cobran por no trabajar un sueldo más de cinco veces superior al suyo. 

Simples trabajadores públicos que nunca salen en los papeles y no tienen que dar cuenta de sus trabajos mas que a sus superiores, que parece mucho pero que en nada se parece al funcionamiento de una empresa privada en España o en Europa.

Este santo país no depende de resolver el problema de Cataluña, depende de que nos comportemos como europeos en nuestras funciones básicas, por las que cobramos un sueldo. Cataluña es algo más de nuestra incapacidad para gestionar las crisis.

¿De verdad hay alguien que se cree que en Europa se funciona como en España en el control del trabajo de los organismos públicos?

Es curioso que allí con menos horas de trabajo que en España, con sueldos más altos, la productividad salga más barata. Cualquiera que haya estudiado preescolar de economía o sociología sabe perfectamente el motivo. En España parece que estamos, parece que trabajamos, parece que nos cansamos…, pero producimos más caro.

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