31.1.21

Escultura "Víctima" en Zaragoza. Mi propuesta que no fue aceptada


En el año 2016 esta obra ganó un concurso de escultura o de Arte Urbano en Zaragoza para honrar la memoria de las mujeres víctima de maltrato machista. Es del escultor de Molina de Aragón pero viviendo en Zaragoza: Fernando Clavo Sanz que tiene algunas obras más en la ciudad y que la tituló "Víctima".

La obra enseguida que fue instalada en enero de 2017 fue rechazada por los grupos municipales de la izquierda zaragozana y por los colectivos feministas pues les parecía simular una mujer derrotada, hundida, y se pretendía reflejar en la escultura que representara a la mujer violentada, además de que representara un cierto optimismo de cara al futuro, un ejemplo de superación.

Así que esta escucltura colocada junto a la iglesia de San Juan de los Panetes fue retirada en poco tiempo y ahora debe dormir en el sueño de los justos o injustos en algún almacén municipal. El autor explicó que la resolución formal combinaba el tratamiento poético de la figura humana, la expresividad de la postura y la frialdad del material propuesto, bronce, con una lectura inequívoca de lo solicitado en las bases: una mujer víctima de violencia machista.

Por otra parte los colectivos feministas adujeron que: "Consideramos que un memorial a las víctimas de la violencia machista no debe mostrar a una mujer postrada, abatida, vencida y humillada, que es lo que muestra el proyecto elegido, donde se representa a una mujer llorando en posición sumisa. La escultura "Víctima" insiste en el dolor, la humillación y la soledad, en lugar de poner el acento en el coraje, la fuerza, la lucha común y la solidaridad. Este tipo de símbolos subestiman el poder de la mujer, la minimizan y perpetúan el estereotipo de mujer débil, frágil y sometida, lo que supone un retroceso en el camino por la consolidación de la igualdad en una sociedad más justa."

El jurado del concurso compuesto por Fernando Rivarés, consejero de Economía y Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza; Leticia Crespo, concejala de CHA e impulsora de esta iniciativa; Patricia Rodrigo Puyó, en representación de la Asociación de Galerías de Aragón; Mariela García Vives y Arturo Gómez Sanchez, por la Asociación de Artistas Plásticos;Teresa Solanilla Buil, por la Casa de la Mujer, y María Pilar Laínez Clavería, de la Coordinadora de Organizaciones feministas decidió elegir esta obra y una se pregunta de inicio: ¿Por qué se tubo que hacer de menos a este jurado como si no fueran capaces de entender el valor de una obra de Arte que no siempre tiene que representar lo sencillo, lo obvio, lo fácil de entender?

Los criterios artísticos cuando se amasan entre muchas manos, al final sale algo gris, sin sabor, sin substancia, sin idea. Y en cuento se dejó entrar a la opinión de una obra de Arte la suma de muchos colectivos, estaba cantado que no había otra solución que retirarla. Es verdad que todas las partes tienen sus razones. Incluso a mi personalmente se me consultó sobre el tema y se me solicitó alguna idea para salvar el proyecto, el problema. 

Comenté la opción de (hablando con el autor pues es quien finalmente debía dar su consentimiento) levantar la escultura en ángulo unos 15 a 20 grados, elevando la mirada de la figura hacia el horizonte y no dejarla mirando al suelo, buscando más una mirada de futuro, de esperanza, de capacidad de levantar la cabeza y ponerse de pie. No fue suficiente mi propuesta, como asesor en aquellos momentos de algún grupo político. Hoy sigue retirada en algún lugar lleno de polvo. 


¿Alguien se acuerda en Zaragoza de lo que era la Sala de Fiestas Cancela?


Esta imagen es de la Sala de Fiestas Cancela, de su escenario que se levantaba sobre la zona central que se utilizaba como discoteca cuando era el momento de hacer un descanso y comenzar las actuaciones en directo. La elevación del escenario, de unos 40 centímetros era suficiente para que se creara el clima idóneo de respeto. La zona que antes era libre para bailar se había convertido en un escenario donde nadie osaba invadir para respetar los espacios de los artistas, bien del humor, del cabaret, de la música o de la magia.

Esta Sala de Fiestas Cancela, que os sonará a chino para todos los menores de 55 años, era muy conocida en Zaragoza por sus numerosas actuaciones de tarde y noche, con artista de gran nivel en aquellos años a los que podían contemplar a escasos centímetros. Todo el espacio estaba lleno de mesas que reservabas con antelación y donde te servían la bebidas. No era una discoteca de estar de pie sino sentado y a donde además de poder bailara se asistía a un espectáculo de calidad.


Esta Sala de Fiestas Cancela en la calle Royo cerca de la Gran Vía zaragozana tenía tres plantas aunque en las sesiones de tarde solo funcionaba la del sótano con la sala de espectáculos o discoteca. Por encima de ella y como en una enorme balconada irregular había una zona de barras de alterne de gran nivel económico. Y entre ella y otra planta superior una zona de habitaciones reservadas. Estuvo funcionando entre los años 1962 y 1979 y era un excelente local de jóvenes con compañía, o de matrimonios jóvenes pero siempre desde el respeto, pues en aquellos años ya había un gran número de discotecas y de locales no tan tranquilos.


Algunas de las artistas que pasaron por la Sala Cancela fueron Estrellita Castro , Mary Santpere, Antonio Machín, el Príncipe Gitano, Luis Mariano, Conchita Márquez-Piquer, Bebé Palmer, Roberta Font, Josephine Baker, el Titi, Carmen Flores, Mary de Liz o Lola Sevilla

La imagen de arriba del todo es propiedad de Valero Fuster y se puede ver en "El desván de Rafael Castillejo".


Manuel Bayo Marín un artista aragonés poco conocido


Aragón, tierra de Goya entre otros grandes artistas no es territorio fácil para el Arte y los artistas, no somos muy de alabar el trabajo de nuestros aragoneses ni en el Arte ni en otras actividades en las que se sobresalga. Y este fue el caso de Manuel Bayo Marín, un artista turolense que falleció joven, y que triunfó como ilustrador en la década de los años 30 y 40, como caricaturista, cartelista, publicista y está considerado el primer aragonés y pionero en el uso del aerógrafo, técnica que aporta una personalidad inconfundible a sus obras. 

Sus obras nunca fueron reconocidas como un nuevo Arte inmerso en el Art Deco de la época. Durante los últimos año de su vida era el ilustrador de la Feria de Muestras de Zaragoza y de la muy importante empresa zaragozana de Artes Gráficas que se llamaba Industrias del Cartonaje.

La imagen de arriba es de Manuel Bayo para ilustrar una revista que se dedicó a la Feria de Muestras de Zaragoza en el año 1949. Las de abajo son dos ilustraciones sacadas de internet a través de Pinterest.



30.1.21

¿Cómo deben ser las campañas electorales actuales, en el Siglo XXI?


Leía el otro día un anuncio de una empresa de publicidad en El País, era un simple anuncio de la compañía ofreciendo sus servicios SIN OFRECERLOS, simplemente explicando una idea, un concepto de la "Nueva" publicidad. La frase del inicio es perfecta: "La publicidad ya no vende, al menos la buena". 

¿Y para qué sirve la publicidad si no es para vender?

Claro que la pregunta que os haréis vosotros es: ¿Pero no pone en el título de esta entrada algo de campañas electorales "nuevas"?

Todos los partidos políticos del mundo mundial saben y aceptan que la COMUNICACIÓN es fundamental y además asumen que casi siempre la hacen mal, sobre todo si los resultados les dan la razón y son malos o menores de lo que esperaban. ¿Sólo es un problema de comunicación? Pues muchas veces SI.

Uno de los errores más habituales es pensar que la Comunicación "buena" y que las Campañas Electorales hay que hacerlas en los dos meses anteriores a la hora de votar. 

Los partidos políticos pequeños porque no tienen dinero para estar de campañas constantemente —lo cual es un gran error, pues nada es tan caro como hacerlo mal— y todos los partidos porque piensan que la memoria del votante es corta, pequeña y como la de los peces (eso dicen de los peces) sin capacidad para retener mucho en el tiempo. 

Así que los consejos de la campaña publicitaria del anuncio vienen al pelo para precisamente explicar esos errores y esas maneras equivocadas de trabajar.

El consumidor —y el votante (joroba con esta comparación) es un consumidor de políticos, de gestores, que compra para poderlos criticar enseguida— está ya MUY CANSADO de la publicidad. 

Da igual si es con música o con colores, en serio o en broma. No se cree nada de lo que le diga el político, pues sabe que simplemente es PUBLICIDAD VIEJA.

No acepta que le digan qué tiene que hacer como elector, como votante. Igual que le fastidia que le digan si el Samsung es mejor o peor que el Apple. El consumidor lo tiene claro y punto. 

¿Y por qué lo tiene claro, por qué ha tomado una decisión que ya la publicidad de la Campaña Electoral NO le va a mover de idea? 

La CocaCola ya no vende en sus anuncios botes de CocaCola, simplemente te anima a estar alegre, positivo, contento, reunido con amigos, y para eso todo, el color, la velocidad, el texto, la música te lleva a ese espacio mental.

Hacemos caso a las muchas consignas que recibimos como miembros de la sociedad que somos, por decenas de medios nuevos o viejos, en donde no se nos vende ninguna idea en concreto, ningún producto. Entre lo que dice a las cinco de la tarde una Belén Esteban o a las nueva de la noche un Pedro Sánchez, si hablan de lo mismo, tiene más influencia lo que dice la primera. 

Entre lo que dicen 50 desconocidos en las Redes Sociales y lo que pueda decir un Ministro no hay color. El Ministro llega con su mensaje a mucha más gente que los 50 de las Redes, así que a esos 50 hay que multiplicarlos por 100. O al menos eso es lo que piensan los que creen en la "Nueva" publicidad. Y además es gratis multiplicarlos. Simplemente porque lo que dice el Ministro, aunque llega a mucha gente, no es escuchado, o lo que es peor, se entiendo como Publicidad Negativa.

Pero ojo, esos 50 o esos 5.000 si quieren tener éxito NUNCA DEBEN VENDER un partido, una idea, y por la misma idea de la nueva publicidad, los partidos políticos nunca deberían vender una idea, su marca, su gestión. Simplemente TENEMOS QUE CONECTAR, ser elegantes, hablar en positivo, ser limpios, amigables, capaces de ofrecer nuevas visiones de los mismos productos. Como decíamos antes de la CocaCola no hay que vender bebidas…, sino alegría, amistad, color, música, felicidad, seguridad.

Simplemente hay que CREAR EL DESEO DE QUE TE VOTEN por que representas algo diferente, capaz de resolver problemas, de ser sincero y hablar con el mismo idioma de los que te escuchan, de ser positivos. Para que te escuchen, para que tengan relación contigo. 

Hay que ESTAR DENTRO DE LOS PROBLEMAS DE LAS PERSONAS pero sin ser pesados ni impertinentes, sin ofrecer ningún servicio sino dejando claro que se existe, que se sabe qué hay que hacer, que se ofrece la información pertinente y las soluciones posibles porque te conocen y saben de tus necesidades. 

Y si hay que decir que algo que hacen los demás está bien, pues se dice ya que eso genera credibilidad. Y si hay que decir que algo será muy duro de lograr hay que advertirlo, para que se entienda que no se van a vender humos de fiestas y que el trabajo TUYO es importante para las soluciones.

Claro que… lo primero… lo primero es admitir que la sociedad, los votantes, las personas que van por la calle no son niños y los políticos no son los padres protectores, sino los gestores de los problemas y de lo que en cada momento necesita quedar engranado para que funciones. 

¿Y pueden existir las ideologías dentro de todo este tinglado? 

Pues hombre, claro que sí. Faltaría más. Pero no se trata de vender ideologías, sino soluciones. Claro que… las soluciones de unos nunca serán iguales a las de los otros, y en eso es donde entran las ideas y las ideologías.

La PepsiCola no sabe igual a la CocaCola, y sobre todo el color de la etiqueta es MUY diferente para dejar claro qué se está consumiendo. Termino con un ejemplo simple. Todos los que tomamos Gin Tonic lo queremos con una ginebra determinada. ¿Cuántos de nosotros sabríamos diferenciar el sabor de la ginebra si la sacamos del hielo y la tónica?

Contenedor de EcoVidrio en la plaza del Pilar para concienciar del reciclaje


Este jueves se celebró el Día Mundial de la Acción contra el Calentamiento Global y Terrestre y el Ayuntamiento junto a EcoVidrio han instalado en la plaza del Pilar lo que en teoría es el contenedor verde más grande del mundo para que todos tomemos conciencia de la importancia de reciclar. Sus ocho metros de altura está recubierto con 450 texturas simulando bufandas y realizadas a mano por las mujeres de "Tejiendo un Futuro" para que se apoye la iniciativa de aumentar el reciclaje del vidrio para evitar emisiones de CO2 a la atmósfera. 

En el año 2029, el último del que se tienen datos finales, se reciclaron en Aragón 20.500 toneladas de vidrio con un aumento del 8,5% con respecto al año anterior. En la ciudad de Zaragoza se recicló 9.256 toneladas, con una media de casi 14 kilos por habitante de nuestra ciudad.

La tuberculosis entre los aragoneses. Por Ricardo Royo Villanova en el año 1896


En diciembre de 1896 el doctor Ricardo Royo Villanova quien dió nombre al hospital de referencia de la Margen Izquierda de la ciudad de Zaragoza, publicó unos artículos sobre la curación de la tisis. Fue un gran investigador de la tuberculosis y publicó numerosos artículos creando incluso la revista Tuberculosis.  Aquí podemos leer el inicio de lo que en realidad fueron varios artículos técnicos sobre los tratamientos de la tuberculosis pulmonar.

En esta introducción habla de la particularidad de los aragoneses con la tuberculosis y con las enfermedades respiratorias en general. Sobre todo ahora en que una pandemia de un virus en teoría sencillo, puede afectar gravemente a los pulmones y producir la muerte a algunos enfermos.

Tienda de Ultramarinos en la calle San Blas de Zaragoza. Anuncio del año 1897


Del año 1897 este anuncio de una tienda de ultramarinos en la calle San Blas de Zaragoza, donde fabricaban chocolates a brazo, que debe ser con más fuerza que a mano. Hace casi 125 años ya se hacían descuentos o se entregaban cupones para fidelizar a los clientes que podían cambiar por cristalerías y porcelanas. Y había catálogos gratis y sin buzoneo. Nada nuevo, o casi.

Los comercios, bares, pequeñas empresas de Zaragoza están en silencio contenido


Los pequeños comercios zaragozanos, las empresas de ocio y cultura, los bares y restaurantes de Zaragoza lo están pasando muy mal. Y lo sabemos aunque no seamos capaces de encontrar respuestas que no sean tan duras contra ellos. Si la única solución que hemos sido capaces de encontrar en estos 10 meses de pandemia es encerrarnos en casa y no mirarnos a los ojos, no abrazarnos, no juntarnos con nadie, no salir de casa más que a trabajar y solo los que tengan trabajo que cada vez son menos, en realidad no estamos encontrando soluciones válidas.

En mis tiempos de pequeño empresario sabía que un mes sin facturación era cerrar. Nunca se tienen remanentes en caja o en banco para soportar varios meses sin facturar o facturando un 40% menos. Es imposible. Y si se tienen ahorros se pueden recortar gastos e intentar aguantar. pero si no se tiene remanente es imposible.

Este grito es de un comercio de Zaragoza, es un cartel de queja pero ya es también un cartel de ahogamiento, de una derrota en silencio, de una queja suave pues no es capaz de hacer otro tipo de queja. No sé si de verdad no hay otra solución contra la pandemia que la que hemos decidido adoptar. Lo que podría servir para tres meses es imposible que sirva para 10 meses y menos para dos años. 

Cuando vuelva la luz y miramos a nuestro alrededor veremos muchos locales cerrados, muchos negocios y espacios muy conocidos que ya no estarán entre nosotros. Habrá responsables que entonces se desearán esconder. Pero la realidad será la que será, y ya no hará remedio.

29.1.21

¿Es usted aragonés? ¿Seguro? ¿Quiere serlo para siempre?


Parece un tema menor, pero no lo es pues tiene sus ventajas ser aragonés, sobre todo en cuanto al uso del Derecho Aragonés, que en algunos aspectos mejora al Derecho General. Y sobre todo porque en algunos casos permite elegir qué derecho quieres utilizar. Esto último es algo más complejo. En el año 1972 en el primer número del semanario Andalán se publicó este artículo con el título de: ¿Es usted aragonés? que os dejo para repasarlo. Podría ser que usted hubiera perdido su derecho a ser aragonés, o que no lo deseara perder nunca aunque viva fuera de Aragón. Hay que conocer qué mecanismos legales debemos utilizar para no perder nuestra condición de aragoneses, pues nunca se sabe.

Han pasado 50 años desde el artículo y creo que sigue el texto plenamente vigente.

Los milagros de San Valero, Patrón de Zaragoza


No es posible ser Santo si antes no se han hecho milagros, es condición indispensable, y si San Valero es, como patrón de Zaragoza un Santo lo tiene que ser por haber hecho milagros. Este obispo cesaraugustano y nacido de una familia noble en nuestra Zaragoza estuvo en el Concilio de Elvira allá por los inicios del siglo IV, sobre la primera décadas de ese siglo y que se celebró en la actual ciudad de Granada entonces llamada Ilíberis. 

San Valero murió en el año 315 un 29 de enero, Fiesta del Patrón de Zaragoza, se cree que ya muy anciano para la época. En el juicio al que le sometió Diocleciano en Valencia por pregonar la fé cristiana, el tribunal que lo juzgó lo mandó desterrar a la localidad de Enate en el Somontano aragonés en donde falleció.

No es mucho más lo que se puede asegurar de este Santo que se cree algo tartamudo y que estuvo de obispo en Zaragoza teniendo como ayudante, alumno y diácono suyo a San Vicente Mártir. 

En la Navidad del año 1170 y mediando el Rey Alfonso II para ello, su cabeza como reliquia se trajo desde la iglesia de San Vicente de Roda de Isábena hasta Zaragoza en donde todavía se venera y conserva, junto a la reliquia de un brazo que se había traído en el año 1121 y que es el que se besa envuelto en un relicario de plata cada 29 de enero en la Catedral de La Seo de Zaragoza.

Pero vayamos a los milagros. En la imagen de arriba vemos la cabeza de San Valero que se lleva en presencia de un mujer endemoniada que llevaba un tiempo peleando contra un demonio que se metía por los tejados de su casa y la poseía con tremendo gritos de ambos. Una noche la dama en cuestión, muy asustada, salió a la calle totalmente desnuda para ir hacia la catedral de Zaragoza en auxilio de su situación, pero en donde no fue dejada entrar al ir totalmente desnuda. Los sacristanes con permitían entrar a una dama vestida con una sola camisa abierta y aunque intentaron retenerla durante mucho tiempo al final logró entrar y se postró delante del Altar de San Valero para pedirle favor y ayuda.

En el retablo que está en el Altar Mayor de La Seo de Zaragoza podemos ver como ante la cabeza de San Valero puesta sobre una mesa de altar, el bicho, el demonio sale despavorido y huyendo, mientras según cuentas un inmenso y tremendo hedor asqueroso inundaba toda la iglesia (por eso los presentes se tapan la boca) mientras sujetan a la mujer casi desmayada. Al fondo y arriba, a la derecha podemos ver un posible canónigo que leyendo un libro de ejercicio de exorcismo ayuda a que la reliquia de San Valero obre el milagro de la expulsión del demonio.

Antes de este milagro, San Valero en su viaje ya detenido hasta Valencia y ante un momento de mucha sed entre toda la comitiva, logra sacar agua de una roca con un golpe de su bastón, para que puedan beber todos los presentes, los detenidos y los guardias que los custodiaban.

¿De dónde podría venir Salduie como nombre de la Zaragoza íbera?


¿Sabías que es posible que el nombre de la Zaragoza íbera sedetana, el de Salduie, la ciudad de los sal.luienses o sal.luitanos para los romanos pues ellos llamaban a nuestra ciudad Sal.luie y un tiempo después Sal.luvia, es posible que tenga algo que ver con LOS CABALLOS?

Hay dudas sobre si el inicio del nombre de nuestra ciudad en época de los íberos tiene algo que ver con "saldar" o pagar, o bien al ser una zona muy cercana a los vascones un inicio de nombre de "Zald" que significaría "caballo"

Bien por ser un territorio de muchos caballos o bien por ser una zona donde el uso del caballo fuera muy intenso, o como herramienta de defensa militar del territorio o incluso como elemento de equitación para moverse por la zona.

En el vasco actual la palabra caballo se traduciría por Zaldi. 

Evolución del Empleo en Aragón en el año de la pandemia COVID


La pandemia del COVID ha destruido 63 puestos de trabajo cada día en Aragón según los datos de EPA publicados ayer 28 de enero de 2020. Hemos perdido en Aragón un total de 23.100 puestos de trabajo durante el 2020 (sin contar los miles de aragoneses que siguen en ERTE) y ya tenemos más de 81.000 aragoneses desempleados, con un 12,5% de la población activa y que desea trabajar inmersa en el desempleo que asciende a un 34% entre los jóvenes menores de 25 años. Cifras de inactividad laboral que son inasumibles. Aragón ha sido la cuarta autonomía en pérdida porcentual de empleo durante el primer año de la pandemia.

En estos momentos siguen en ERTE entre la población aragonesa un total de 18.219 trabajadores que con el mucho tiempo transcurrido van a tener muy complicado poder volver a su puesto de trabajo, lo que elevaría el desempleo en Aragón hasta los 100.000 desempleados.

En el Cuarto Trimestre de 2020 el paro bajo entre los hombres con 1.200 desempleados menos, pero subió entre las mujeres con 5.700 personas más. No solo son los jóvenes los que tienen un desempleo inaceptable, sino entre las mujeres se está convirtiendo en otro espacio de aumento de la desigualdad de oportunidades y de futuro.

Tenemos en Aragón a 27.100 familias con todos sus miembros desempleados, y eso es un aumento de 8.600 familias más que hace un año, antes de la pandemia. ¿Hay alguna duda de que la pobreza está creciendo en Aragón de forma muy alarmante?

Durante el año pasado cerraron cerca de 1.500 empresas en Aragón y seguimos teniendo otras 5.081 empresas inmersas en ERTEs al finalizar 2020. El sector público ha aumentado en 14.100 personas su número de empleados, lo que ha supuesto un incremento de población activa de 4.200 personas, aunque haya aumentado el desempleo. Estamos en realidad cambiando empleo privado con empleo público, pero sin poder llegar a compensar la pérdida del trabajo que ofertan las empresas privadas.

Defensa del convento de Santa Engracia en Zaragoza. 1809


El convento de Santa Engracia de Zaragoza era un enorme edificio que ocupaba en la Zaragoza de los Sitios un lugar, un gran espacio urbano imprescindible para defender la ciudad a orillas del río Huerva y cerrando de alguna manera la forma de entrar en la Zaragoza de entonces. Así que los franceses lo sometieron a un intensísimo bombardeo desde la otra orilla del río o incluso en un principio desde casi Torrero.

El monasterio fue primeramente volado por las tropas francesas durante el Primer Sitio de Zaragoza, en la noche del 13 al 14 de agosto de 1808, durante la retirada francesa del Primer Sitio, convencidos de que tendrían que volver para conquistar la ciudad.

La defensa más intensa del Convento de Santa Engracia (ya casi en ruinas tras el Primer Sitio) se produjo en el Segundo Sitio, entre las navidades de 1808 y el final de febrero de 1809, cuando ya Zaragoza tuvo que claudicar ante los franceses. 

Los zaragozanos junto a los soldados que defendía la ciudad como a los frailes del convento del que hoy ya solo queda la portada de su iglesia que se conserva en la actual Santa Engracia, defendieron casa por casa y habitación por habitación todo el complejo del convento, del que se consservan algunas láminas y cuadros.

Esta obra pictórica que vemos arriba de cinco metros de ancho es del pintor extremeño Nicolás Megía Márquez y es propiedad del Museo del Prado, y se encuentra en depósito en el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife.

28.1.21

Paseo de la Independencia de Zaragoza, año 1933


El geógrafo y cartógrafo catalán Gonzalo Ángel María de Reparaz Ruiz hizo en el año 1933 esta fotografía del Paseo de la Independencia de Zaragoza. Vemos la escultura que ahora está en el Paseo de la Constitución, los árboles del paseo que luego y tras crecer fueron derribados, y los bancos que servían de descanso en una Zaragoza muy viva y peleona. La imagen es del Archivo Cartográfico de Cataluña.

El Puente de Piedra de Zaragoza, 1823, con las ruinas de las Casas del Reyno


Del verano del año 1823, cuando la ciudad de Zaragoza todavía no se había repuesto de su destrucción tras los dos Sitios a Zaragoza por las tropas francesas, se conserva este dibujo que no será tan real como podría ser una fotografía, pero que nos enseña las ruinas de la zona en donde se encontraba el excelente edificio de la Diputación del Reino de Aragón o Casas del Reyno, incendiado y destruido por los bombardeos franceses contra la ciudad. 

El Palacio duró en ese espacio desde el año 1450 en que se construyó hasta el año 1830 (en ruinas desde 1809 aunque en parte de él aun vivían algunas familias) que se entregaron las ruinas y el terreno al Arzobispado para que construyera en el mismo lugar el Seminario.

Esta estampa la dibujó el inglés W. Westall e impreso en C. Hullmandel.

La Avenida Cataluña de Zaragoza vuelve a la casilla de salida


Zaragoza ciudad tiene diversas cicatrices urbanas que
hay que resolver con urgencia por los muchos años que llevan sin la atención municipal necesaria. Se resolvió la Av. Madrid, se va a resolver Tenor Fleta pero queda siempre sin solución la famosa y muy negociada Avenida Cataluña. Son ya excesivos años negociando, moviendo papeles para nada, jugando con proyectos que nunca se terminan y que van quedando en abandonos constantes, cuando no en simples juegos de mover partidas de presupuestos, donde siempre sale perdiendo la zona de la Av. Cataluña.

Primero fue con el juego de manos de intentar cambiar la propiedad de dicha calle (¿las calles son de alguien?) para que pasara del Ministerio de Obras Públicas de Madrid al Ayuntamiento de Zaragoza. ¿Para qué tanto trabajo por parte de los vecinos, si al final no ha servido para nada?

Ahora ya desde la Plaza Mozart hasta el Puente del Gállego el desorden urbano es más que patente, con un urbanismo discontinuo, a veces industrial, otras de viviendas urbanas sin continuidad, otras con proyectos que nunca terminan de cuajar y donde el negocio privado y público juega a tener remanentes de suelo en una zona céntrica de Zaragoza, para sus juegos de fichas.

Ahora le ha vuelto a tocar frenarse otra vez a la Av. Cataluña y perder lo presupuestado, dicen de retrasarlo otra vez más cuando eso ya ha sucedido tantas veces que produce sonrisas por no decir ascos, y dejar toda esa zona abandonada, perdiendo lo poco que se había iniciado sin continuidad. 

En este caso, el proyecto de reforma empezó perdiendo 600.000 euros en el 2019, que pasaron a ser 400.000 en el 2020, y de ahí a cero, para llegar a 2021, con 200.000 euros que no permiten continuar de forma seria la reforma y que incluso la prensa da como perdidos antes de su aprobación.

Nadie confía ya en los próximos plurianuales de 2022 donde aparecen varios millones de euros para su reforma, cuando no son capaces siquiera de rematar el diseño del proyecto, con el que llevan mas de uno año y contando y reduciendo y eliminando las partidas de cada año como hemos señalado. No hay voluntad política, hay voluntad de arrojar el balón cada vez mas lejos para una reforma que se nos antoja cada vez más difícil y lejana. Dicen ahora desde el Ayuntamiento que el proyecto de la Segunda Fase contará con 3,8 millones pero que se ejecutará en los años 2022 y 2023. ¿Cuántos años tarde, cuántos esperando, dos décadas al menos?

La Av. Cataluña es una brecha urbana e industrial, que desde la Plaza Mozart está viendo como la mezcla de servicios industriales y urbanos representa un peligro constante, más desde la construcción del Supermercado Mercadona

Se solicitó un semáforo en la avenida a la altura del número 101, al otro lado del cruce de Felisa Galé con la Avenida Cataluña, para pacificar el tráfico de mercancías industriales de camiones de gran tonelaje que entran al Polígono de Cogullada en esa zona. Se dijo que no al semáforo que serviría para dar seguridad a los vecinos de la zona, como tampoco se avanza en ordenar toda la zona de los impares entre la Plaza Mozart y la Z-30. 

No se ha querido continuar con las mejoras urbanas proyectadas desde el gobierno municipal anterior desde la Z-30 hasta el Puente del Gállego y que dejaron previstos unos plurianuales que como hemos recordado en nada se han cumplido.

Toda esta zona, desde la Plaza Mozart, Z-30 hasta Santa Isabel está contemplada en el desarrollo urbano como un espacio discontinuo, con claras reminiscencias industriales a las que se han tenido que acomodar los vecinos. 

Parte de este espacio urbano depende del Barrio de La Jota, parte es un espacio urbano que administrativamente depende del Polígono de Cogullada, otra gran zona ha sido defendida siempre (hoy ya con gran cansancio y hastío) por los vecinos de Avenida Cataluña

Pero todo es Zaragoza y estamos hablando de 2 kilómetros de un vía urbana que se encuentra en su zona más céntrica a 1,1 km de la plaza del Pilar. ¿Cuántos intereses privados se pueden esconder entre esta enorme zona tan céntrica de Zaragoza, para que nadie quiera defenderla?

Por cierto, las imágenes de arriba son de la Avenida Cataluña en su acera de los pares, donde hay viviendas entre la Plaza Mozart y la Z-30 y que no se limpia como se debe.

27.1.21

Este titular del Heraldo de Aragón tiene que ser mentira


Este titular del Heraldo de Aragón tiene que ser mentira, un gran error. La responsable de Sanidad de Aragón NUNCA ha podido decir estas palabras, ella sabe multiplicar, creo, y si es cierto por algún motivo extraordinario, nunca lo hubiera dicho.

Si en dos meses hemos vacunado en Aragón a 70.000 aragoneses (según se dice en el titular) eso supone 10 veces dos meses, es decir 20 meses, poder vacunar a 700.000 aragoneses. Si hay que vacunar a 1.000.000 de aragoneses pues entendemos que otros 400.000 no quieren vacunarse, nos vamos a 29 meses. Es decir vacunar a los aragoneses que quieren vacunarse nos llevaría hasta mayo del año 2023. 

¿Veis cómo tiene que ser mentira o un gran error? O bien es que yo no se multiplicar.

26.1.21

Zaragoza, la ciudad "bonita" que no siempre amamos lo suficiente


Que la ciudad de Zaragoza es una maravillosa ciudad no creo que ofrezca dudas, en cambio si le añadimos para terminar la frase un: …pero no la sabemos disfrutar, vender, contemplar, amar, querer… pues ya entonces la cosa cambia bastante. Zaragoza se deja contemplar y a veces nos brinda maravillosas postales. Si le pusiéramos un poquito más de cariño a la propia ciudad  podríamos ser… la Capital del Norte de España o la Capital del Sur de Europa.

Nota.: La imagen es de Luis Iribarren, nuestro corresponsal incansable

¿Hasta dónde pueden llegar las demoras en listas de espera en el SALUD?


Las demoras sanitarias acrecentadas en la actualidad por la pandemia del coronavirus son INACEPTABLES. La incapacidad para encontrar soluciones no tiene explicación, sino si acaso excusas. No es posible que a una persona en Aragón, en el siglo XXI la tengamos más de medio año sin ver "normal" por no poderse operar de cataratas. Esto sucede a las personas jubiladas, pues los que están trabajando (en ¿algunos? casos) sus propias Compañías Mutuas aceleran los procesos para no estar cobrando durante tanto tiempo la Baja Médica Laboral. 

Hay que recordar que la pandemia no se podía prever, pero las jubilaciones de los profesionales sí, y los recambios se deben realizar una década antes de que se vayan a producir, aumentando las plazas universitarias para que exista el recambio. ¿No saben planificar los que deben tomar decisiones?

El recorte de prensa es de hoy 26 de enero de 2021, de El Periódico de Aragón.


Breviario del mudéjar aragonés, para todxs los que aman el Arte y la Historia


Que no es ningún breviario de podredumbre, como intituló Cioran a una de sus obras, sino de bella arquitectura popular. Para detenerse y comprender por qué desde fuera, pero gracias a la contribución y catalogación de maestros aragoneses, como Antonio Beltrán Martínez, se puso al mudéjar aragonés como una referencia artística mundial.

Vaya esta pequeña guía de significados para que disfrutéis de vuestras seguras visitas o contemplación desde plazas y calles de alhajas arquitectónicas mudéjar. Con una introducción, la del propio significado de mudéjar en árabe: que no es sino la de musulmán a quien han dejado quedarse en un territorio gentil, manteniendo sus derechos civiles y religiosos como sucede con ese cinco por ciento de nuevos aragoneses a los que vemos transitar por nuestras calles. Sigamos con el legado de su saber hacer en construcción, al menos de los elementos más característicos por repetidos:

Agramilados: construcciones efectuadas en mampostería de ladrillos, pues la acción de agramilar quiere decir cortar o raspar ladrillos. Ejemplos hay abundantes tanto en las construcciones civiles y religiosas mudéjares como en cualquier bodega-bar del Casco Viejo de Zaragoza.

Alarife: maestro albañil mudéjar. Significa etimológicamente el experto, a diferencia del segundo que significa directamente constructor en árabe andalusí (del verbo banaa, construir). Son dos caras de la misma moneda pero que expresan la existencia de gremios jerarquizados en todas las religiones del libro, con la salvedad de las cofradías o el Ramadán en que se produce un falso espejismo de igualdad.

Arcos de medio punto entrecruzados: sobresaliente decoración de ladrillos cara vista que se encuentra, entre muchas, en la fascinante torre de Utebo. Existen otros adornos exteriores propios del mudéjar que utilizan el entrecruzamiento del arco de herradura, ese que huele a canela y cardamomo y tanto fue utilizado en los edificios neomudéjares (plazas de toros, sedes de Correos o estaciones de ferrocarril, así como en la arquitectura llevada por el colonialismo español al Rif).

Ataurique calado: dentro de la Aljafería existe un uso abundante de los denominados arcos mixtilíneos (que se entrecruzan y trepan) pero aún más emocionante de los arabescos geométricos vaciados de tallos de hierbecitas que aligeran la arquitectura y nos trasladan a un campo de alfalfa florecida de Quinto de Ebro, visto tumbado boca arriba.

Azulejos exteriores: comunes a muchas torres antes minaretes desde la Madalena de Zaragoza a todas las del centro histórico de Teruel. El azulejo consiste en un ladrillo recubierto de una cara vidriada de color que da unos efectos de esplendor y reflejo bellísimo. Usado especialmente desde Portugal hasta Uzbekistán y llevado por los reinos peninsulares a India o América. Los paños de las torres turolenses contienen cenefas de estos elementos en forma de estrellas de ocho puntas blancas como fondo verde. Elemento utilizado como emblema de la autovía mudéjar en hierro corrugado.

Celosías de yeso: una de los principales elementos de sutileza de la catedral de Tarazona y presente como imagen completa de la Iglesuela del Cid, en Maestrazgo, las celosías de yeso hacen levitar el mudéjar aragonés en viaje alfombrado hacia la arquitectura yemení y omaní. El yeso vaciado sigue estando presente como elemento de separaciones o remates de la arquitectura contemporánea y es primo hermano, siquiera más sobrio, del ataurique calado que es más una suerte de encaje de bolillos.

Cimborrios mudéjares: son comunes en el arte gótico y con posterioridad las resoluciones en forma de cimborrio para dotar de personalidad el encuentro entre la nave larga y corta de las catedrales abovedadas. Es común su posterior sustitución por la cúpula con base de cimborrio como sucede en la Iglesia de Santiago o el Pilar de Zaragoza.

El cimborrio mudéjar es un elemento que sobresale en ese punto con forma generalmente octogonal y que se aprovecha en cuanto a sus vanos como fuente de iluminación de los altares. De singular factura y estilizada ejecución son los de las catedrales de San Salvador de Zaragoza, Tarazona y Teruel en cuyos arcos de descarga contienen paños repletos de frisos de ladrillos cruzados y resto de elementos, yeso incluido, que se han presentado.

Estuco: material más noble que el yeso compuesto por cal y polvo de mármol o alabastro. Ofrece una dureza mayor y un color más blanco roto brillante para resaltar determinados frisos.

Mocárabes: son prismas de yeso o madera semejantes a piñas que se ubicaban en esquinas de artesonados o su parte central que producen un efecto de cuevas de estalactitas  Trasladan al interior de la de Molinos. Adornan asimismo en pequeña escala cornisas e incluso aleros aragoneses. Utilizados ampliamente para ennoblecer la Alhambra, abundante es su presencia en techos en la Aljafería o la Parroquieta de la Seo, así como en palacios renacentistas zaragozanos con toque mudéjar.

Friso de esquinillas: elemento de decoración común cuando más austero sea el palacio o iglesia de que se trate, consiste en utilizar el ladrillo triangulado y mostrando su esquina en cenefa remetida. En combinación de otras líneas que sobresalen. Son complementarios a bandas en zig-zag, abundantísimas en las torres del Campo de Daroca. Se combinan en ocasiones con ojos apaisados rellenos de alabastro que, curiosamente, es un vocablo pese a su arranque de origen griego para su uso como cofrecito de perfumes.

Taujel: proviene del verbo árabe ceñir y de su nombre común saeta. Se utiliza en forma de describir los listones de madera que forman parte de la técnica de la taracea en artesonados. Los artesonados son las techumbres engalanadas de madera que recubren desde los palacios como el de la Real Maestranza de Zaragoza, como el celebrado de la Catedral de Teruel. Algunos se perdieron en un viaje a América donde engalanan casas de estilo colonial español –ver ciudadano Kane- y se montaron modo puzle complejísimo.

Feliz XX aniversario de la declaración del mudéjar aragonés, en su máxima extensión, como Patrimonio de la Humanidad.

25.01 Luis Iribarren

25.1.21

La esquina de donde parten San José, Montemolín y Las Fuentes, 1869


Esta imagen es una sección de un plano de Zaragoza del año 1869 donde vemos la zona del actual barrio de San José, Montemolín y algo de la zona de Las Fuentes, con sus acequias y torres. Una Zaragoza totalmente diferente pues toda esta zona era agrícola. Como menos es curiosa porque ya está construida la Estación de Utrillas entonces Estación Cappa, y la esquina que se siguen conservando de donde parten el barrio San José, Montemolín y Compromiso de Caspe.

XX Cumpleaños de la Declaración Patrimonio de la Humanidad del mudéjar aragonés


Ademas de la jota, la ingesta de borraja, los medios de comunicación que se llaman Aragón, el guiñote, el canfranero y las migas, es el arte mudéjar la siguiente seña de identidad aragonesa, la principal de su urbanismo y arquitectura por su importancia mundial. 

La extensión de la declaración del Patrimonio de la Humanidad del mudéjar turolense a Calatayud, Tarazona, Borja, Zaragoza y un importe número de edificios civiles y religiosos de todos los territorios aragoneses al sur del Prepirineo oscense y zaragozano cumple veinte años.

Habiendo una asociación denominada “Territorio Mudéjar”, sin embargo ha empezado el 2021 con anuncios tales como una magna exposición sobre Goya en Zaragoza; el impulso de varios museos de ferrocarril tras la casi total recuperación de las estaciones de Canfranc y actuación en la de Caminreal o la donación de diez cuadros de Broto de gran formato al Pablo Serrano.

Ninguna noticia conozco de que vayan a celebrarse en torno al aniversario que me ocupa, exposición o simposio en cualquiera de las ciudades ricas en monumentalidad mudéjar, estilo no exclusiva ni excluyentemente aragonés.

Quizá sea complicado amalgamar en la capital turolense, la ciudad bilbilitana o turiasonense o en la misma Aljafería un espacio escénico permanente en torno a la singularidad del mudéjar, para solaz y conocimiento de los propios aragoneses. Desconozco si se ha intentado pues sería una puerta abierta a recibir investigadores de media Asia.

Varias notas describen este estilo, además de su conveniente dispersión por el territorio aragonés tan conveniente para erigirlo, junto a una Ruta del Cid ciclista, en vector de recepción de turismo interior.

La primera es su condición de arte amalgamador, esencial en esta Europa necesariamente abierta a contener una importantísima parte de reposición de su población proveniente de los países del Magreb. Si se decide como se hace políticamente que sea americana, es un estilo que influyó fuertemente en la arquitectura civil y religiosa colonial criolla. Así que es a todas caras oportuno poner a Aragón en esos mapas.

Se habla del mudéjar como arte de frontera, como hijo de las tres culturas por desarrollarse en territorios de Extremadura de los reinos conformadores de España por atarifes y personal cualificado de origen musulmán y dirección de obra de maestros del gótico que venían a trabajar por el Camino de Santiago. Más hábiles los primeros, como se demuestra en las mezquitas del Alto Níger de Mali, para levantar edificios airosos de menos peso pero importante carga simbólica, con materiales no precisamente nobles aunque más moldeables y dúctiles.

Dándole dignidad al ladrillo o el humilde yeso, sulfato de calcio al fin, mediante repeticiones y técnicas matemáticas con un éxito tal que se han seguido utilizando a lo largo de los siglos como en las chimeneas de azucareras, sedes como la de Correos en Zaragoza, la armoniosa escalinata del Óvalo de Teruel o como remate de zócalos o elemento de paño para dotar de vida incluso la arquitectura minimalista de antes de ayer. Como en las vitolas de cerveza, la decoración de autovías o los envoltorios de pasteles de origen sefardí o andalusí que tienen éxito, se perciben con tanto cariño como una cazuela de albóndigas bien estofadas con su punto de canela o comino (pero luego no usamos especias, dice el personal picando ajo).

Ello es debido a que nos siguen fascinando como contraste, más en épocas de confinamientos, los horizontes recortados con cimborrios y torres con elementos orientales a los que tan acostumbrados estamos a mirar poco. Cualquier puesta de sol desde el Puente de Hierro puede trasladar a Isfahan y es una enorme suerte que tenemos, porque todas las culturas conquistan el oeste pero sueñan con el este.

Los azulejos en torres con ladrillos aplicados por albañiles que fueron orfebres y sufís en el arte de la repetición armoniosa, los techos pobres rematados con artesonados de sabina o pino negro, los lienzos de pared que miran a Venecia o a Santa Sofía de Estambul que podemos disfrutar en la Seo de Zaragoza o en Tobed, no están lejos físicamente de cada aragonés. Estando en su corazón por repetición no percibida.

El mudéjar en su no severidad permite descansar la mirada en un viaje que abarcaría desde el Aragón hasta Samarcanda como límite, refinamiento que no valoramos lo suficiente en nuestro día a día.

Porque allí lo tenemos, mientras que el arte de Sijena sito en Barcelona y las obras de Goya del Prado parece que sean la última reconquista en la que como pueblo estamos implicados, agua aparte, por descuido que recuerda la falta de importancia como nombre en el contexto europeo de ese que lo tuvo tanto, Aragón. Y allí prietas las filas sin reblar, solo ese momento o procesión en la que darlo todo.

El conjunto de torres cristianizadas aragonesas raptadas de mezquitas o sinagogas anteriores contienen este trampantojo único. Como mínimo, el cumpleaños me dará para algún viaje por Aragón que compartiré y un glosario mínimo para mí mismo y todos los que queramos levantar la vista… Hacia las torres de la Madalena o San Pablo, reconvertidas de alminares en aquella tierra de nombre libertad y fuero franco.

22.01 Luis Iribarren

El PIB provincial en España y el puesto de Aragón


Vemos en el gráfico el PIB provincial, la media del PIB (Producto Interior Bruto) de España y la posición que cumplen cada una de las tres provincias aragonesas. Son siempre datos medios que indican una comparación provincial, pero poco más. 

Existe en España un aumento claro de las diferencias sociales y entre zonas geográficas, pues hay cada día más familias pobres mientras otras familias aumentan sus capacidades económicas con más poder económico. 

Aunque el PIB no mide la riqueza de las personas, sino lo que se produce y se consume en bienes y servicios en un espacio geográfico y durante generalmente un año, sirve para medir los movimientos económicos de una zona. La línea roja marcaría la media de España.

23.1.21

Calendario sobre la Virgen del Pilar con grabado del año 1750


El fervor y la fe hacia la Virgen del Pilar es en Zaragoza algo incuestionable. Incluso entre ciudadanos de nuestra ciudad que no son religiosos, que no tienen ninguna relación con la iglesia católica excepto en bodas y funerales. La Virgen del Pilar es mucho más para Zaragoza que un icono religioso, aunque esto cueste entenderlo. Para todos, para los religiosos y para los que no os dejo esta estampa a modo de calendario sobre la Virgen del Pilar.

Es un grabado en madera del año 1750 realizado por Pablo Minguet e Yrol, Grabador de Laminas y que se encuentra el ejemplar en la Biblioteca Nacional de Madrid.

El barrio de la Jota de Zaragoza, por encima de las aguas del Ebro Viejo


Esta es una sección de un plano de Zaragoza datado en el año 1834, pocos años después de la Guerra de la Independencia, hecho por los franceses tras los dos Sitios que sufrió Zaragoza y que nos la dejaron casi totalmente destruida. Pero lo traigo hasta aquí para observar un pequeño detalle, las aguas del Ebro Viejo.

El cauce del Ebro no siempre ha discurrido por donde lo conocemos pues a veces se rebela y quiere ir más recto, obviando los meandros de Ranillas o de Juslibol. Todos sabemos que la zona conocida como Ebro Viejo por el Arrabal y el Picarral se debe precisamente a eso, a unos desbordamientos que convirtieron esa zona en pantanosa. Porque en realidad por debajo está el cauce del río.

En este plano vemos que el cauce desbordado, el Ebro Viejo está hacia incluso la zona del actual barrio de La Jota. Y es que en realidad todavía hoy se puede ver ese cauce viejo del Ebro que existe por debajo de esa zona de Zaragoza. 

En un edificio privado de la zona de la Plaza Mozart es posible bajar a ver todavía ese cauce a escasamente dos ó tres metros por debajo de donde transcurre la avenida Cataluña, los autobuses urbanos y los vecinos paseando. Hay un sótano en el edificio de Galletas Patria desde el que se puede acceder a este cauce seco y viejo, pedregoso, y que a veces llega a inundar los bajos de edificio, por lo que se conserva el acceso.

Cuidado con las aguas, con los desbordamientos, pues el Ebro en su historia no siempre ha sido capaz de dejarse gobernar.

21.1.21

Esto es Zaragoza. Más bien, era Zaragoza


Esto es Zaragoza, era Zaragoza más bien. Fue esa Zaragoza que quisimos destruir para hacer casas grises y apagadas pero que daban negocio fácil. Hoy Heraldo de Aragón publica esta imagen de un edificio que aguantó hasta el año 1971 los empujes de los lobos del ladrillo. ¿Les parece Zaragoza una ciudad gris y sin personalidad? Tranquilos, es culpa nuestra.

20.1.21

De somontanos, páramos y oliveras


Aragón y el conjunto del Valle del Ebro van recuperando bosque mediterráneo. A la vez que, por efecto del calentamiento global, irán perdiendo masas de abetos, hayedos o robledales. Corriendo peligro el resistente a las nevadas pino negro turolense.

Sin llegar al mar de viñedos de la Mancha o el de olivos del Alto Guadalquivir, ese del que se disfruta desde los balcones de Baeza o rodeando la singular ciudad de Jaén, no es nada despreciable la superficie que estos dos componentes de la triada romana presentan en Aragón. Siendo en las comarcas más secas un oasis verde plata en días de cierzo y su único bosque humanizado posible. Allá donde solo quedan corros de milagrosas carrascas o sabinas centenarias.

Las oliveras sufren más que otros leñosos que pierden la hoja embates como los recientemente vividos, en forma de nevada tronzadora de rama y hoja. Vuelta la nieve hielo que congela almas y savia siempre el daño será menor a menos superficie que atender. Porque la naturaleza si no es sabia como poco sí es versátil.

La afección a la cosecha que se recolectará el próximo otoño, primera de esperada superación de la pandemia, es probable que se traduzca en que en el valle del Ebro quede mermada la producción olivarera. Será el momento, puestos a pagar más, de favorecer su degustación por conocimiento.

Los trujales fijan población. Los olivos evitan pérdida de suelo, embellecen desde Roma por contraste las estepas, son actores contra la desertificación de personas como de valles, representan con los frutos secos las únicas opciones para reconvertir en sostenible el extenso regadío del desierto.

El censo de prensadores aragoneses, que supera el centenar, obtiene zumos de muchos tipos y que, aun así y en su conjunto, no representan sino la mitad de los litros que en Cataluña o Valencia y escasamente el dos por ciento de los facturados aquí o en Italia por la principal potencia olivarera mundial, Andalucía.

A los aceites aragoneses por el tirón del vino se está haciendo un esfuerzo por distinguirlos, denominarlos en el Moncayo, Bajo Aragón y Somontano oscense. Comienza un tiempo que desembocará en que sean apreciados por su singularidad como por provenir de empeltres milenarios. Hay una corriente imparable de amigos del olivo cuya fuente es Matarraña con destino en cada degustador aragonés.

La mala suerte, ellos dirán que mala gestión y también es cierto, ha cortado en seco la labor de la hostelería como educadores del gusto, de factor superador de que en los hogares aragoneses el único consumo posible sea el de la cooperativa que a casi cada familia le ofrece el zumo de sus siete árboles heredados. Pero también se ha de probar lo que se investiga en Montañana y tiene un alcance mundial en repercusión.

No es lo mismo la ingesta de ese aceite casi dulce del desierto de Calanda, con sutil presencia y sabor a menta cuando se prensa en frío su oliva verde, que otro del Moncayo como los de Ambel, algo más picante y amargo en su equilibrio. Ideal para acompañar verduras hervidas y darle un punto que solo una pimienta extraordinaria igualaría, el primero de los ejemplos tiene alcance universal como mejor grasa para la fritura de dulces delicados.

Qué decir de hacerse una tostada partida en que la disfrutar de las tres variedades de aceite producidos en Bolea o de la carta de los provenientes de oliveras tradicionales del Somontano de Guara donde Alquézar.

Nada menos que casi veinte tipos de árbol pueden dar eficaz réplica al dominio de los varietales arbequino, empeltre, hojiblanca y picual… hacia ese mundo que en Andalucía están creando almazaras que molturan lechín o verdial.

Si se ha creado un gusto que a mí me aproxima a los cavas de garnacha, los vinos de altura de Calatayud, los blancos golosos del Somontano o los vinos de pago de Cariñena como mis favoritos personales, intercambiables por las preferencias de cualquier acompañante, vamos a jugar a componer y a dar vida más allá de los aceites reales y magnos de Alcañiz o de Belchite.

A buscar los sabores a almendras e incluso reineta que presentan los de más altura, cerca del piso de carrascas del Moncayo o Parque de Guara.

Los olivos de royeta, de blancal, de alquezrana o de cerruda, de verdeña como los escasos de piga merecen un detenido reconocimiento y puesta en valor. Una presentación para una degustación combinada y refinada, maridando ese vergel de hortalizas, legumbres recuperadas y surtido de chacinas del que la industria aragonesa agroalimentaria es pródiga en variedad como prodigiosa.

Profundizando en la relación entre los aceites tradicionales recuperados con los nuevos alimentos que en forma de esturión, algas de agua dulce o pastas de sabores darán el relevo a ese cardo en retroceso por falta de experiencia en limpiarlo.

18.01 Luis Iribarren

13.1.21

¿Por qué en Aragón hay más contagiados de covid-19 que en España?


Os dejo un gráfico que hoy ha publicado Heraldo de Aragón sobre los contagios del COVID en toda España y en el que he remarcado ligeramente los de Aragón. Los datos globales de Aragón son peores que el resto de España, y eso es triste y de complicada explicación. La edad media de la población no lo es, pues hay otros territorios similares con datos mejores. 

Si nos fijamos en el número de fallecidos por 100.000 habitantes vemos que estamos excesivamente altos en relación a casi todas las Comunidades. En el número de contagios tenemos unos 24.000 afectados de más con arreglo al porcentaje de población de Aragón. 

Cifras negativas que habría que analizar desde fuera de la Sanidad, para no comprometer las motivaciones con el propio SALUD. Son datos estadísticos, sociológicos, geográficos, pues no es un aumento de los fallecidos si más sino un aumento de los contagiados que conlleva un aumento de las muertes. 

Frente a los 2.137220 contagiados en España con casi 47 millones de habitantes  en Aragón con 1,321 millones de personas nos corresponderían 60.146 contagiados, pero hemos tenido hasta la fecha un total de 84.568.

6.1.21

Incidencia COVID por 100.000 H. en Aragón durante la última semana de 2020


Un gran trabajo el de Heraldo de Aragón dando información puntual de las incidencias del COVID en Aragón. Hoy nos dejan este gráfico con las distintas Zonas Básica de Salud de Aragón y la incidencia por 100.000 habitantes en cada una de ellas, entre la semana final del año 2020 y los primeros días de 2021.

4.1.21

Los trágicos sucesos de Zaragoza en verano y otoño de 1591


Ante cualquier historia escrita siempre por los vencedores no existe casi nunca unas solas líneas que sepan explicar lo ocurrido. Ante los gravísimos hechos que casi destrozaron Zaragoza y los Fueros de Aragón del año 1591, hay mucho material escrito con ideas diversas, finalidades diferentes. Este texto que os dejo abajo es francés, escrito por la historiadora del mundo hispano, la francesa Héloïse Hermant. 

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En 1591, Zaragoza fue el epicentro de una revuelta destinada a defender los Fueros Constitucionales Aragoneses contra Felipe II, en el caso "Antonio Pérez". Este exsecretario del Rey, acusado de alta traición, había huido de las cárceles de Madrid y se había refugiado en Zaragoza, donde, como aragonés, había pedido ser juzgado según los Fueros. La Corte de Justicia de Aragón, máxima autoridad en materia de derecho foral, lo había puesto en la cárcel de “Manifestados” en espera de su sentencia.

El intento de Felipe II de eludir la magistratura aragonesa entregando el caso a la Inquisición (por supuesta herejía del secretario) provoca un motín en Zaragoza, que preludió varios meses de disturbios, marcados por episodios de violencia. y por un clima de sospecha generalizada, alimentado por el juego ambiguo de las instituciones que apoyaban al Rey.

La llegada de las tropas de Felipe II, el vano intento de oponerse por parte de un ejército aragonés a esta "incursión militar que consideraban extranjera" violando los Fueros de Aragón, la huida de España de Pérez, la celebración de Cortés en Tarazona (1592) y la orquestación de una represión rigurosa, puso fin a la secuencia.

Mientras los disturbios sacudían a todo el Reino, especialmente cuando el ejército de Felipe II entró en Aragón, siendo Zaragoza fue su epicentro. Un examen del espacio de la revuelta muestra el lugar central de la dimensión urbana. La ciudad no solo proporciona un marco para eventos trágicos, sino que, como lugar de concentración de poderes y superposiciones jurisdiccionales, era el escenario necesario.

La toma de posesión o la neutralización de determinados edificios, en particular las cárceles (la de los Manifestados cerca de la plaza del Mercado o la de la Inquisición en el antiguo palacio-fortaleza musulmán de la Aljafería, a las puertas de la ciudad) constituyen marcadores de la revuelta.

Además de su función, el significado que se atribuye a los lugares y su fuerza de polarización dependen de la forma en que los ocuparos y de cómo los apropiaros. Caminar por la ciudad, ocupar el espacio sonoro, marcar el paisaje urbano con escritura, incineración o fragmentos de bala, jugar con los límites entre el espacio público y privado, conspirar, huir o esconderse, todo este gesto rebelde supone un conocimiento íntimo del espacio y los mecanismos de convivencia propios de la capital aragonesa.

Convertida en una ciudad encerrada en sí misma, la ciudad insurgente entonces reprimida es sometida a un doble movimiento de fragmentación y desfragmentación del que sus murallas de piedra conservan la huella.

El respeto por los Fueros aragoneses y el cúmulo de problemas pendientes que giran en torno a la defensa de los monárquicos, hicieron de Aragón un polvorín, que cristaliza en torno a la persona de Antonio Pérez. El “cuerpo simple” del secretario se convierte en el foco de amargas luchas para ponerlo detenido a veces en las cárceles de los Manifestados, cerca de la plaza del mercado y del Palacio de la Diputación, a veces en las cárceles de la Inquisición en la Aljafería.

La prisión de los Manifestados se convierte así en el símbolo del respeto a los Fueros (o libertades de los aragoneses en su gobierno) y la Aljafería, el de una jurisdicción inquisitorial al servicio del tiránico poder real de Felipe II.

Anexa a un sistema penitenciario liberal, la prisión de manifestados, adscrita a la figura del Justicia de Aragón, también se conoce como la "Prisión de la Libertad". La ciudad es el teatro necesario para estas fricciones porque concentra poderes encarnados en lugares que constituyen sus banderas e identidad. Las jurisdicciones complementarias, que representan estos lugares, a menudo chocan y, por lo tanto, proporcionan una lucha que los individuos y grupos explotan para lograr sus fines.

Los dos principales disturbios (24 de mayo de 1591 y 24 de septiembre de 1591) ocurrieron así durante el intento de trasladar a Antonio Pérez de la cárcel de Manifestados a la de la Aljafería. En el primer caso, el operativo realizado en la madrugada fue inicialmente exitoso, con el visto bueno de la Justicia y la Diputación, pese a las recriminaciones de los simpatizantes de Antonio Pérez que, tras darse cuenta del traslado, habían obligado a la Entrada del Palacio de la Diputación para exigir la entrega del secretario a la justicia aragonesa.

Al regresar con las manos vacías, los rebeldes armados con arcabuces y pistolas se dividieron en dos grupos. El primero irrumpió en la casa del Marqués de Almenara acusado de ser la raíz de todos los males. El segundo rodeó la Aljafería y exigió el regreso de su héroe a la prisión de los Manifestados.

Amenazados con forzar el edificio, quemarlo (se colocan troncos alrededor) y matar a los inquisidores a su paso, los insurgentes prevalecen contra los indefensos sitiados. Al mismo tiempo, el Marqués de Almenara fue hecho prisionero. En el camino a la plaza del Mercado, es brutalizado por la multitud que lo abuchea, lo insulta y lo golpea con piedras, cuchillos y balas. Murió unos días después a causa de sus heridas.

En el segundo motín, otro intento de extraditar a Antonio Pérez a la Aljafería, llevado a cabo con gran fanfarria bajo la égida del nuevo virrey, fracasó de forma similar. Desde un balcón de la plaza del Mercado que da paso al penal de los Manifestados, los notables aragonesas reunidos para la ocasión asisten no al espectáculo del traslado del exsecretario, sino a su liberación por parte de sus simpatizantes, encabezados por Gil de Mesa y a la fuerza con los gritos de "Viva la libertad".

Este último se apoderó del edificio, provocando algunos muertos y heridos. Los soldados que debían supervisar el operativo no resistieron y en el proceso los insurgentes prendieron fuego a la casa donde se encontraban las autoridades. Los representantes de la ciudad, el reino y el rey escapan de un linchamiento público a costa de una persecución increíble. El secretario de la Inquisición, un diputado y un jurado que vinieron a buscar a Pérez a su cárcel, así como los treinta arcabuceros que custodiaban el lugar deberán huir por lo alto de la cárcel y pasar de techo en techo hasta la casa del Justicia.

Los dos centros penitenciarios (Aragones y el de la Inquisición), la casa de Almenara, el Palacio de la Diputación y secundariamente las casas particulares de los representantes de los distintos poderes (real, municipal, foral) constituyen puntos de destino cuya captura se torna vital para el triunfo de un campo. El caso es obvio para las cárceles ya que apoderarse de ellas es neutralizarlas.

En cuanto a la elección del lugar de la retención de Antonio Pérez, designaría de facto la jurisdicción dominante en ese tiempo de revueltas. La inscripción de la revuelta en el espacio, por tanto, está marcada y ordenada por "lugares simbólicos" y "lugares de juego". Desde su prisión, el exsecretario transmitía órdenes a sus aliados, escribía pasquines (a veces con varias manos) y cartas y recibía a todos los que le mostraban simpatía.

La cárcel de Antonio Pérez era pues, un espacio poroso que de ninguna manera unía las manos del secretario. Hombres, textos, objetos alimentan un flujo permanente del que los juicios dan idea, mientras Pérez proyecta su sombra sobre la ciudad.

La ciudad, por tanto, no es un espacio neutral y mucho menos un receptáculo pasivo. En su propio tejido, el tejido urbano condiciona el despliegue y manifestación del poder y el éxito o fracaso de las peleas de uno u otro bando. Durante los dos motines de 1591, las cortas distancias entre los lugares de poder y las cárceles permitieron las idas y venidas de los insurgentes entre la Diputación y la prisión Manifestados, así como el asalto simultáneo a la Aljafería y la casa de Almenara.

La centralidad del penal de los Manifestados y la funcionalidad de la plaza del Mercado en la que se ubica explican la facilidad con la que Pérez recibió a los visitantes, la celeridad con que sus partidarios se dieron cuenta de su desaparición en la mañana del 24 de mayo, y la deslumbrante eficiencia. Además, la concentración de los principales lugares de poder (Palacio de la Diputación, Iglesia del Pilar, Catedral de la Seo, Lonja, Palacio Arzobispal, etc.) todos agrupados a la altura del antiguo foro romano, que se cubre en parte de la Plaza del Pilar, informa sobre la velocidad a la que circulan las informaciones y los rumores.

Por el contrario, cuando los soldados de Felipe II ocupan Zaragoza, el Justicia responsable de haber liderado la resistencia armada contra el rey es encarcelado en un lugar no revelado (se cree que en una bodega cerca de el actual Pasaje del Ciclón en la Plaza del Piîlar). El soldado Juan de Velasco recibe la orden de acudir al Palacio de la Diputación con toda discreción ("con mucha disimulación") a esperar la liberación del joven Lanuza.

Lupercio Leonardo, quien asiste al lugar, relata con gran detalle el hecho. Detenido repentinamente después de la reunión del Consejo, el Justicia es rápidamente rodeado por soldados y conducido por una puerta que da al Ebro, justo detrás del Palacio (“le sacaron fuera presto"). Así oculto a la vista de todos, fue detenido con el maestro de campo general Francisco de Bobadilla y ejecutado al día siguiente sobre un andamio levantado durante la noche del 12.

Notamos la falta de juicio y la rapidez del asesinato al Justicia que contrasta con el largo proceso de extradición de Antonio Pérez. En cuanto al Conde de Aranda y al Duque de Villahermosa, principales nobles comprometidos en la revuelta, fueron encarcelados tras una falsa convocatoria, bajo el efecto de sorpresa por tanto y por ello sin ruido, ”sin estruendo". Luego los sacaron de la ciudad en diferentes autos. El conde acaba en la fortaleza de Coca y el duque en las cárceles del castillo de Burgos luego de Miranda del Ebro

Las autoridades reales entendieron que la cárcel se había convertido en el lugar donde cristalizaron en la ciudad las esperanzas y frustraciones de los fueristas. Fragmentó la horizontalidad del espacio urbano. La "presencia / ausencia" de un símbolo como Pérez (y a fortiori como la Justicia o como los principales notables aragoneses) lanzó un mandato permanente de defensa de las libertades, hasta el punto de convertir este espacio especial en un monumento. Antonio Pérez utilizó el simbolismo de la prisión cuando decidió convertirlo en el emblema de sus Relaciones. El grabado del frontispicio de la edición parisina de 1598 muestra así una celda llena de hierros, bolas, candados y cuerdas.

La configuración de calles y edificios también es importante. Las grandes plazas (la plaza del Mercado se convirtió en plaza de toros) están conectadas por calles largas y estrechas, heredadas del patrón de tablero de ajedrez de la Zaragoza romana, Caesaraugusta.

El 24 de septiembre, los “jinetes de la libertad” se reunieron en la plaza San Pablo (en el barrio de los labradores) al son de las campanas, antes de dirigirse a la cercana plaza del mercado. Las puertas de la ciudad se habían cerrado para evitar que Pérez fuera atendido. Pero durante este período de vendimia y cosecha, el único efecto de esto es acumular en el corazón de la ciudad una población forzada a la ociosidad.

Asimismo, se había realizado una tertulia en la Catedral de La Seo, a poca distancia del Palacio de la Diputación, para vigilar la llegada del secretario de la Inquisición trayendo las cartas de extradición de Pérez y la reacción de las autoridades monárquicas. El canónigo Torellas sólo consiguió hacerlos volver al claustro, donde resistieron.

Finalmente, apostado cerca de la Porte de Toledo, Gil de Mesa se precipita hacia la Calle Nueva frente a la Plaza San Felipe, cuando el auto que viene a recoger a Pérez camina frente a la cárcel, para regresar acompañado de quince lacayos. La gente del pueblo hace lo mismo, limpia las espadas y tira piedras. Una vez que se toma el Mercado, los soldados se disuelven y las autoridades tienen dificultades para escapar. Así, estos hechos sugieren que se habían realizado varias reuniones en plazas vecinas, generalmente frente a una iglesia, antes de converger en la prisión de Manifestados.

Además, las calles del casco antiguo paralelas al Ebro son pasillos sin fin que pueden cerrarse como trampas en caso de presión de la multitud. Desde su casa cerca del Ebro y el Colegio San Vicente, hasta la cárcel real, plaza del mercado, por la Seo del lado de la puerta del arcediano y Almenara recorre un "Vía Crucis" sin escapatoria posible.

La escolta de Justicia y sus hombres no pueden evitar las palizas, el acoso y los abusos de los exasperados habitantes del pueblo que siguen su ejemplo o miran desde su ventana. El tocado del Marqués fue arrancado y despedazado, lo arrastraron sin capa ni zapatos. Esta humillación de un poderoso despojado de sus signos de distinción, es signo de muerte social y política, preludio de su muerte física. Al tocar la portería, cerca de San Antón, un labrador lo ataca con una barra y lo derriba de rodillas antes de ser trasladado casi sin vida a su celda. Sucumbió de sus heridas unos días después.

La relativa prisa que había marcado la operación de traslado de Pérez el 24 de mayo dio paso, el 24 de septiembre, a un trámite madurado aguas arriba. El gobernador toma primero las medidas de liderazgo militar. A partir de las seis de la mañana, se bloquearon las puertas de la ciudad y la ruta que conectaba las dos cárceles, neutralizada por guarniciones de soldados del teniente general reforzados por los hombres de la Diputación y del concejo municipal así como por "gente" reclutada por notables aragoneses.

El fiasco de asegurar el perímetro se debe en parte a la escalada de las medidas de control que han puesto a la ciudad bajo tensión durante varios meses. La llegada de Antonio Pérez a Zaragoza había generado una continua agitación en los alrededores del penal de los Manifestados (reuniones, oleadas de visitantes, hombres armados merodeando por la noche y profiriendo amenazas), que las autoridades no habían podido canalizar a través del control del puerto, de las armas, salidas nocturnas y grandes tocados o mantos para ocultar identidades.

A partir del 24 de mayo se produce una fuga segura. Desde la noche del motín, el Regente Aragües organizó patrullas nocturnas regulares y trató de involucrar a los trabajadores durante varios días.

La Diputación y el organismo municipal financian un cuerpo de arcabuceros para reforzar la guardia de la cárcel de Pérez. Pero a largo plazo, fueron las autoridades del Rey, y en particular la Inquisición, las que endurecieron su actitud, con las instituciones monárquicas jugando un papel ambiguo. La postura obsesiva del Santo Oficio, visible a través de medidas amenazantes y hasta provocativas, dibuja un contexto en el que cada delito se convierte en una bravuconería al servicio de las "libertades" del Reino, que acaba paralizando la acción inquisitorial.

El 29 de junio de 1591, por ejemplo, la Inquisición proclamó un edicto de Felipe II insertando un motu propio de Pío V que sancionaba a todo aquel que obstruyera la acción de la Inquisición. El edicto finalizó con un recordatorio del día 24 de mayo, con el fin de fomentar la lealtad inquebrantable al Santo Oficio. No es de extrañar entender que la subasta del edicto haya provocado disturbios.

El endurecimiento de los sistemas de control favorece así dinámicas espaciales rebeldes específicas, interrumpidas durante episodios de baja intensidad que están en pleno apogeo el 24 de septiembre. Cuando en la madrugada el gobernador Ramón Cerdán cuadra la ciudad a la cabeza de una guardia montada y que habiendo prohibido gritar "Viva la libertad" —porque teme la fuerza movilizadora y subversiva de la consigna— ejecuta a un delincuente, la gente del pueblo sólo puede asociar la extradición de Antonio Pérez con un atentado a las libertades del reino. Las crónicas, cartas y declaraciones de actores de todos lados presentan estos hechos como un eslabón decisivo en la espiral insurreccional.

Pero otro componente del sistema de control espacial se vuelve contra las autoridades. Además del entrenamiento militar, estos últimos deambulan por la ciudad para construir y demostrar la cohesión de la población en torno a sus representantes. Los distintos poderes (Justicia, Diputados, Jurados, Santo Oficio, Virrey) escenifican la legalidad de la operación y el consenso que forja para demostrar que la extradición de Pérez no es en absoluto un contrafuero.

Los escritos que justifican el papel de la Inquisición (cartas al Consejo Supremo al Rey, relaciones o incluso las declaraciones de testigos y acusados) describen en detalle las negociaciones que llevaron a la aceptación de la extradición. de Pérez en representación de la Justicia, los diputados y el organismo de la ciudad.

La procesión de las autoridades que se dirige al espectáculo del traslado del exsecretario es la consecuencia y la traducción ceremonial. En su carta a Felipe II, el duque de Villahermosa y el conde de Aranda escriben: Con el fin de darle más solemnidad a este acto y desengañar totalmente al pueblo mostrándole que los Fueros seguían estando bien conservados, se decidió que el Virrey estaría acompañado por todos los magistrados encargados de su conservación así como por los individuos que fueron los responsables. más preocupados por la cuestión, a saber, los lugartenientes de la Justicia de Aragón, los Diputados, el cacique jurado de Zaragoza y muchos caballeros y honrados habitantes de esa ciudad29.

La procesión conecta la casa del Virrey por la calle Mayor con la plaza del Mercado, donde se realizará el espectáculo de la Justicia. A la cabeza, y precedidos por arcabuceros, encontramos al lugarteniente de Justicia, dos diputados, un jurado, los nobles titulados entre ellos el duque de Villahermosa y los condes de Sástago, Aranda y Morata, los grandes notables de la ciudad, luego el virrey con sus asesores civiles y penales.

El gobernador, con la guardia montada y los arcabuceros, sube a la retaguardia. El desfile solemne simboliza Aragón y la topografía del espacio urbano pretende obtener y significar, todo en uno, el consentimiento de la ciudad.

Esta ceremonia de poder e información, por tanto, pretende ser teatral y delimita un escenario que politiza por el solo hecho de delimitarlo. Según Lupercio Leonardo, el virrey se sienta en la ventana de una casa frente a la prisión, como si la extradición de Pérez fuera una "celebración pública".

Pero, al contrario lógico de este dispositivo, la expresión del disenso y la acción rebelde pasan por la apropiación otra vez del espacio público. Gil de Mesa y sus hombres irrumpieron en la plaza reconvertida para secuestrar al actor principal (Pérez) y deslegitimar la obra. Se apoderan de la plaza, expulsan a la policía y obligaron a las autoridades a "ir tras bambalinas" y pasar a la clandestinidad durante unas horas.

El virrey, el gobernador Ramón Cerdán, Villahermosa, Sástago, Aranda y Morata deciden derribar los tabiques de la casa que los había acogido, en llamas, para ir de casa en casa por el mismo proceso, y así abrirse paso. Un camino hacia la cercana calle de los Predicadores, donde el Duque tenía su palacio (actualmente número 58). Lograron su objetivo no sin obstáculos o subterfugios.

Antonio Pérez, asegura que el gobernador se habría refugiado en un establo y se habría escondido entre los cerdos, encontrando así, entre sus compañeros, el escondite adecuado, en una manera de ridiculizar a las autoridades. Una cosa es cierta, el infortunado se escondió durante cinco horas antes de poder llegar al palacio de Villahermosa en la oscuridad.

Desde su refugio improvisado tiene mucho tiempo para escuchar al pueblo repitiendo "Viva la Libertad". En cuanto al Virrey se encaminó a las orillas del Ebro desde donde se asomaba la casa del Duque y se reincorporó a su casa en la penumbra del atardecer escoltado por su anfitrión, Aranda y algunos de sus hombres. Por la noche, los representantes de los diferentes poderes se encierran en sus casas. Excluidos del espacio público, son devueltos al espacio doméstico de los individuos privados.

En noviembre, ante la inminente llegada del ejército de Felipe II, diputados y jurados se encerraron en sus palacios, reacios a distribuir armas a la población que exigía quedarse con la ciudad, y luego acabó cumpliendo. Con pretexto o no, la retirada en sus muros de las instituciones aragonesas se explica por el roce con el poder real e inquisitorial o remite a conflictos de soberanía en torno a la cuestión del monopolio de la violencia en la propia ciudad y en la escala. de la monarquía.

Los lugares intermedios que son los jardines y los monasterios pero también los espacios privados albergan cada vez con mayor frecuencia encuentros rebeldes hasta el punto de mimetizar el tejido urbano. Antes del 24 de septiembre, se habían realizado varias reuniones para discutir la defensa de las libertades del Reino y protestar contra la Inquisición. Las plazas, las riberas del Ebro y las casas de algunos como José de Heredia se llenan de reuniones y rumores.

El 29 de septiembre, un testigo escuchó desde el jardín de don Juan de Aragón a gente bailando para celebrar la salida de Pérez. Los pasquines enyesados ​​y los libelos que los que apoyan a Pérez se dejan caer intencionalmente en lugares y lugares donde es probable que llamen la atención y den en el blanco, son a menudo objeto de lecturas públicas.

Las efímeras "comunidades lectoras" son tantos enclaves incontrolables de la ciudad. Algunos lugares incluso aparecen como centros de escritos sediciosos. Mosén Domingo Serrano, lucrativo de San Pablo, solía leer públicamente pasquines "escandalosos" con un "júbilo" indisimulado. En esta misma iglesia, un tal Mosén Juan Catalán escuchó leer el famoso pasquín “Din Don las campanas de San Antón” y trajo una copia a casa donde se la leyó a los nativos de su Daroca natal y se la copió. Por el contrario, los familiarizados con la Inquisición, muchos en la ciudad, alargan los oídos para denunciar a los traidores al rey.

El 24 de septiembre, la huida de Antonio Pérez reconfigura el equilibrio de poder. El miedo al castigo se convierte en pánico cuando el 15 de octubre las autoridades aragonesas reciben misivas de Felipe II anunciando la llegada de un ejército al reino, pero se mantiene evasivo sobre el propósito de la maniobra: ¿simple paso a Francia, pacificación de la rebelión respetuosa de los fueros, implacable operación punitiva?

Ni las embajadas ni los mensajeros logran esclarecer la situación. El 31 de octubre, la Diputación y la Justicia lideran la revuelta al declarar que el ejército Real es irrespetuoso con las constituciones aragonesas. En virtud del Privilegio Real Aragonés proclamado por Juan II en 1461, la Justicia, apoyada por los diputados, convoca una milicia para resistir esta intrusión “extranjera”. El ejército real al mando de Alonso de Vargas entró en Aragón el 8 de noviembre y en Zaragoza el 12 de noviembre, sin disparar un solo tiro.

El ejército de 2.000 hombres del Reino había abandonado la ciudad el día 8 y finalmente se había dispersado después de una apariencia de lucha en Utebo. El Justicia, que había huido a Épila, regresó a Zaragoza donde fue ejecutado por las autoridades reales, en la plaza del Mercado, el 21 de diciembre. Las autoridades aragonesas tuvieron que convivir con los militares durante varios meses mientras los poderes real e inquisitorial lanzaban una oleada de juicios contra muchos aragoneses.

La decapitación del Justicia reaviva la dinámica. Según Lupercio Leonardo: “Muchos se escondieron, sin saber realmente por qué y parecía que nadie tenía la conciencia suficientemente tranquila; unos huían, algunos vestidos de religiosos para salir de la ciudad ”. El espacio urbano está disminuyendo bajo el efecto de flujos desordenados dentro y fuera de Zaragoza. Hasta el 12 de noviembre, los labradores y laneros, que sostienen las puertas de las murallas, hacen retroceder a algunos fugitivos al interior, ayudados por otros labradores que recorren los suburbios, montados en "cañones" y armados con lanzas.

Los archivos de la represión revelan que los conventos se convierten en lugares de refugio de los rebeldes, como el de Santa Lucía que recibe a la esposa y tres hijos de Don Diego de Heredia con un arsenal de arcabuces o el de Altabás que alberga a Miguel Don Lope. en dos ocasiones, entre sus estancias en Bearn en preparación de una expedición militar. Un ejemplo, el de Martín Cabrero, bastará para comprender este vértigo del lugar (ausencia de zonificación y hitos) y el temblor de las identidades de una población desgarrada, sumida en el miedo y la incertidumbre independientemente del partido adoptado.

Cabrero apoya a las autoridades reales. El 24 de mayo trató, a instancias del gobernador, de evitar que los labradores tocaran el campanario de San Pablo y se colocó junto al virrey, el conde de Aranda y el duque de Villahermosa en la casa que se incendió en la plaza. Tras el motín, regresa a casa, en una torre a una legua de Zaragoza, pero vuelve a la ciudad a principios de noviembre, para asistir a la boda de su cuñada.

El ejército de Vargas se preparó entonces para entrar en Aragón. Se encuentra varado en la ciudad y se entera de que él o su hermano pronto serán convocados para unirse al ejército de Justicia, creado por un consejo de guerra formado el 3 de noviembre. La constitución de esta milicia acelera el ritmo frenético de las idas y venidas dentro y fuera de la ciudad. El Conde de Aranda disuadió así a su hermano bastardo, don Juan de Urrea, de convertirse en capitán de milicia y le ordenó abandonar la ciudad.

Felipe Ros, por su parte, no distribuye las armas que había recibido y se esconde en Zaragoza para no incorporarse a la milicia, escapando de los que vienen a cazarlo en su casa y en los lugares que frecuenta. Por el contrario, los labradores acuden en masa a la ciudad para aumentar el ejército del reino.

Martín Cabrero, por su parte, decide salir a toda costa, exfiltrar a su hermano y primos y poner a salvo a su esposa en un convento. Consigue salir del pueblo sobornando a un guardia tras dividir en dos al grupo de sus familiares. En las afueras de Villanueva de Sigena se topan con hombres que se van para alistarse en la milicia, a la que intenta en vano disuadir. Luego recorrió la comarca después de haber obtenido cartas de la priora del monasterio de Sigena pidiendo obediencia al rey e interceptó una carta de Zaragoza en la que pedía al pueblo de Alcolea unirse a la Justicia.

Habiendo dejado a su mujer en el monasterio de Santa María de Sigena, al cuidado de una treintena de arcabuceros, por si volvían a pasar por allí rebeldes que iban o salían de Zaragoza, regresaba a la capital aragonesa por mandato del virrey a quien había escrito para justificar su partida. Su hermano y sus primos prefieren quedarse en Sigena. Así, durante varios meses, hombres y mujeres de distintos bandos se esconden en la ciudad y sus alrededores, huyen de Zaragoza o por el contrario acuden allí en masa.

La sensación de desorden, fragmentación e incluso atomización del espacio se alimenta de la convivencia con el ejército real desde mediados de noviembre. La cuestión del alojamiento de los soldados reaviva las tensiones en torno a las exenciones y conduce a enfrentamientos, en particular con la Inquisición y sus familiares, que buscan eludir este doloroso deber. Las fricciones se multiplican con los individuos hasta el punto que se decide trasladar la población de labradores y jornaleros del mercado a la plaza San Pablo, para limitar las peleas con los soldados y la guardia.

Para gestionar esta ocupación militar, las autoridades se reducen a expropiar a muchos habitantes. El canónigo Pascual de Mandura, testigo de los hechos, informa que: Un número infinito de personas fueron desterradas de sus hogares, asentadas en las iglesias y monasterios de la ciudad. Los más grandes, como la Seo de Zaragoza, no tenían suficiente espacio para acomodarlos, tanto que hubo que ocupar el dormitorio. Lo mismo ocurrió en el Pilar y en todos los monasterios e iglesias de Zaragoza.

Para Felipe II, la militarización y "depuración" de Zaragoza debía garantizar la vuelta a la normalidad. El primer movimiento tubo como objetivo limpiar la ciudad de los principales alborotadores que están excluidos del perdón general. Limpiar mediante la ejecución espectacularmente escenificada, pero también mediante la destrucción de viviendas y la confiscación de propiedades, lo que a veces resulta en juicios prolongados.

La elegante e imponente residencia del Justicia, que en parte da a la plaza del Mercado, está obviamente arrasada. Corren la misma suerte los de los principales culpables, especialmente los que han abandonado la ciudad: el de Diego de Heredia, don Martín de Lanuza, don Pedro de Bolea, etc.

Lupercio Leonardo es sensible a los vacíos así creados en la ciudad y dice: “La ruina destas casas, que todas estaban en calles mui públicas, representaban un sacrilegio a la vista, (…) Las ruinas de estas casas, todas ubicadas en calles muy transitadas, dieron un espectáculo triste y el alboroto de su demolición nos llenó de horror porque imaginamos lo que el cuchillo real les haría a sus dueños.

El cronista enfatiza claramente la asimilación de cuerpos de carne y hueso con los cuerpos de piedra de las casas. Señala también, con trágica ironía, que desde los balcones del Palacio de Justicia se pudo haber contemplado su propia decapitación, que sumió permanentemente a la población en el asombro y el terror.

La “evasión” puede ser menos drástica que la muerte y resulta en encarcelamiento o exilio. El canónigo de la Seo, Diego de Espés, elabora relatos macabros, registrando escrupulosamente el día a día de las ejecuciones públicas en la plaza del mercado.

El segundo movimiento, inseparable del primero, consiste en recuperar la posesión del territorio mediante una marcación cuádruple del territorio. En primer lugar, una marca en piedra que deja una huella duradera en el paisaje urbano. La obra de fortificación de la Aljafería constituye uno de los signos más llamativos de la fortaleza de la soldadesca y del restablecimiento del orden real e inquisitorial.

Varias veces rodeado y sitiado, el edificio estuvo a punto de ser saqueado y destruido en varias ocasiones, en particular por la milicia del Reino. Como señala el maestro del campamento Bobadilla, el propósito principal de construir una fortaleza no era solo restaurar la autoridad y seguridad de la Inquisición, sino también mantener las armas del Rey y las de la ciudad para que la gente (pueblo) ya no puede apoderarse de él.

Cabe señalar, sin embargo, que se descartaron las soluciones más severas, en particular la construcción de dos fuertes en la propia ciudad "que la subyuga por completo". El ingeniero italiano Tiburzio Spanochi, encargado de la fortificación en la región y en la frontera pirenaica, está orquestando la obra. La construcción del nuevo fuerte comenzó en marzo de 1593. Se construyeron baluartes en las cuatro esquinas, se cavó una zanja con dos puentes levadizos, se construyó un muro alrededor del edificio delimitando una pasarela.

Allí se instalaron doscientos soldados, para abandonarlo en 1626, cuando Felipe IV fue a Monzón a celebrar las Cortes. Así, se instalan plazas de armas en Coso, Plaza de la Magdalena, Plaza de la Diputación junto a la Seo, Plaza du Pilar, Plaza de Estrévedes (muy cerca de la plaza del Mercado) y en la propia plaza del Mercado.

Cada uno está compuesto por varias compañías o escuadrones de modo que se ocupan todos los centros vitales y lugares de paso (puertas, puentes) de la ciudad. La presencia fue masiva. Así la puerta de Portillo es bloqueada por diez compañías a caballo, el lugar de la calle de los Predicadores por cuatro compañías a caballo. La vigilancia y amenaza que suponen las patrullas tienen como objetivo contener a todos en un rol previamente asignado para evitar que la población se apodere de la plaza pública.

Los coches de bomberos de los días 19, 20 y 27 de octubre de 1592, firman la toma de posesión del espacio urbano que vuelve a convertirse en el teatro del orden establecido, celebrado mediante el castigo de los rebeldes.

El control del espacio sonoro, en una ciudad que se hace eco del anuncio de ejecuciones, de boca de los pregoneros oficiales que siguen una ruta bien establecida (plaza del Pilar, plaza de la Seo - cerca de la Magdalena -, plaza del Mercado, calle del Coso —al nivel de la “Cruz del Coso” — reemplaza el sonido desordenado de las campanas que dan la alarma para llamar a las armas a la población.

Los pregones enumeran las faltas de los condenados y exponen el protocolo de las ejecuciones y el refinamiento de los diferentes castigos a los que se les condena (cruz, descuartizamiento, matanza, decapitación, rumbo en la ciudad arrastrado por el suelo por mulas, etc.).

El 19 de octubre, a las tres de la tarde, la propia ceremonia muestra el dominio sobre la ciudad a través del desfile de condenados vestidos de luto, con túnicas (sotanas largas) a veces cubiertas con un pantalón corto. capa (ferreruelo) y sin tocado, a lomos de mulas cubiertas con tapices negros, que salen de la cárcel de Manifestados para tomar las calles públicas y regresar a la plaza del Mercado donde se ha construido un andén.

Al día siguiente, a las ocho, salieron ochenta condenados a muerte por el Santo Oficio para dar una lección ejemplar de miedo. La estatua de Antonio Pérez con corona y sambenito, así como un cartel con sus crímenes (hereje convencido, fugitivo, relapado), aparece en la retaguardia.

Finalmente, las cabezas de los rebeldes, permanentemente expuestas a lugares estratégicos de la ciudad, completan una macabra marcación de la ciudad en la gloria del orden restaurado. En la puerta de la Diputación está clavada la cabeza de Juan de Luna, la de Diego de Heredia en el puente de Piedra, la de Francisco de Ayerbe en el penal de los Manifestados y la de Pedro de Fuertes en la Puerta del Portillo. Todos, excepto el de Ayerbe, llevan un cartel con los motivos del castigo.

La elección de lugares tiene sentido de inmediato. Se debe al crimen de los individuos, a la visibilidad de los lugares y al simbolismo de los lugares como tales y como se ha enriquecido de significado con la revuelta.

No fue hasta 1626, con motivo de la visita del Rey Felipe IV a Zaragoza para celebrar Cortés, que los soldados del Rey evacuaron la fortaleza de la Aljafería. Pero ya en 1599, cuando Felipe III estaba a punto de jurar los Fueros como nuevo soberano, se permitió enterrar la cabeza de los culpables y quitar los carteles infames. De hecho, a partir de 1593 se impuso paulatinamente una política de olvido, con la unanimidad de las fuerzas presentes.

La propia Inquisición aceptó la idea de no reavivar "la memoria de las cosas pasadas" y, en última instancia, un gran número de presos se reintegró a la vida política y social. La llegada de Felipe III hizo posible pacificar aún más las relaciones del Reino de Aragón con la Corona de España. El hecho es que esta rebelión fue muy duramente reprimida.