20.5.19

Zaragoza Escondida 14 - Un rincón casi religioso

A veces los rincones "casi" escondidos de Zaragoza aparecen en los lugares más extraños, casi realmente escondidos excepto para los vecinos de los alrededores. Esta portada, la zona alta, se compone de estas pinturas sin clasificación fácil. Una peseta de distintas añadas y un icono del mal arte aragonés como metido en una caja. Cosas que se pueden ver a poco que se levanta la vista.

19.5.19

En política, los grandes se comen las plazas

En política los fuertes tienden a comerse a los pequeños. Incluso en forma, fondo, espacio y color. Es lo que estamos viendo estos días en Zaragoza. Casi dejan pequeña a nuestra catedral la Seo. Todo sea bien venido si al menos sirve para que nos conozcamos entre todos y nos pongamos a trabajar duro y fuerte por Zaragoza, que buena necesidad tiene de levantarla más.

Zaragoza Escondida 13 - Escultura Urbana por Las Fuentes

Por la Zaragoza de los barrios también tenemos esculturas no siempre muy vistas. Este es el caso de la que os he puesto arriba. Es del artista zaragozano Jacinto Ramos Gracia que con el título de Cassiopeia nos dejó esta idea configurando la constelación de su nombre, muy reconocida y usada por encontrarse al Norte. Es la clásica escultura que podemos ver de muchas formas distintas, al estar compuesta de unos tubos que interactúan visiblemente unos con otros para formar escenas urbanas con la escultura que siempre resultan distintas.

Por cierto, la imagen es actual pero su estado de conservación deja mucho que desear y una manita de pintura le iría de maravilla. Aquí esto no se nota pues la imagen está retocada, y parece nueva y sin oxidar. 

Zaragoza amenaza tormenta y tiempos grises

Estos días Zaragoza está gris y atormentada, apagada y esperando el próximo domingo sin alaracas ni estridencias, como el animal que va en el camión al matadero. Grandes cortinas de humo han llenado la Plaza del Pilar de partidos políticos de blanco y naranja, demostrando donde está el dinero y los poderes con colores. Se habla poco —y con todavía menos acierto— de la Zaragoza del futuro y eso hace que salgan nubes grises. Esperamos que el próximo domingo ganan las ideas, las opciones que sepan dejarse la piel por Zaragoza y no las de los amigos de los despachos fáciles.