21.3.26

Virgen del Pilar en Bilbao que es una transformación


La Virgen del Pilar tiene muchísimas esculturas repartidas por todo el mundo. Y no todas parecen haber sido vírgenes del Pilar desde su construcción. Algunas fueron reinterpretadas según lo que se necesitaba en cada iglesia, o según lo reclamaban los feligreses.

Esta Virgen del Pilar actual, que se encuentra en la Catedral de Santiago de Bilbao, en sus inicios era una Virgen de los Prodigios, y que siendo muy posiblemente anterior al siglo XVIII contiene detalles muy diferentes a todas las imágenes clásicas de la Virgen del Pilar aunque en este caso, sí está sobre un pilar.

Principalmente hay tres detalles que delatan que en su construcción no iba destinada a ser Virgen del Pilar. No sabemos el autor de la obra, pero sí que posiblemente sea del siglo XVI.

Por una parte tenemos al Niño que sostiene en sus manos una esfera coronada con una estrella que representa de forma no clásica a la bola del mundo. No es lo habitual pues suele ser más un pájaro, muy posiblemente un jilguero que simboliza la Pasión.

Avanzando en sus diferencias con una imagen del Pilar clásica, vemos a la Virgen de Bilbao con un libro en la mano. Eso es realmente muy extraño en la iconografía de la Virgen del Pilar

No representa la iconografía clásica sino una versión más culta, leyendo posiblemente el Antiguo Testamento, parte de los Salmos, o de los escritos de Isaías, etc.

Y además en todos los casos más conocidos, la iconografía de la Virgen del Pilar nos muestra a la virgen mirando al público, al entorno, y nunca mirando a algo diferente, en este caso un libro.

Queda claro además que en la Catedral de Bilbao se encuentra esta peculiar talla reformada posiblemente en 1725 y modificada por encargo por la Hermandad de la Virgen del Pilar, que une una imagen antigua con la iconografía del pilar sobre el que se posa la Virgen en Zaragoza.


20.3.26

El Ayuntamiento de Zaragoza lo sabe


Es verdad, el Ayuntamiento de Zaragoza lo sabe. Sabe bien que durante dos meses al menos, el barrio de La Jota sufre una cagada espectacular de centenares de palomas de una raza muy determinada, que nos llenan las calles, los coches de cagadas. Podríamos ser más finos, pero es que simplemente son cagadas.

Y el Ayuntamiento de Zaragoza sabe bien por qué se producen, y yo también, y que en estas semanas hay que limpiar MUCHO mas las calles y aceras de estos excrementos, que además de molestos, huelen y pueden ser contaminadores de ciertos patógenos.

Estamos halando de Salud Comunitaria, de Salud Pública, de control municipal de lo que no es de recibo urbano.

Sabemos cómo hay que limpiarlas, sabemos incluso que si se convierten en una plaga, igual hay que hacer como se hace con las plagas, por ejemplo con la cotorra argentina. Es decir, soluciones hay. Pero no se quieren tomar.

El barrio de La Jota es uno de ellos, hay más barrios en Zaragoza con estas mala condiciones, pero cuantos más árboles hay, sin podar como se deben podar, y si hay ejemplos donde fijarse de cómo podarlos, podemos ir a Calatayud o a Bilbao, para poder dos ejemplos con el mismo tipo de árbol, que hay muchos más.

Lo que no es de recibo es soportar esto, y lo sabe el Ayuntamiento de Zaragoza. Ni que pasen días sin limpiar con agua a presión, las calles más habituales. 

Sí, no es que esas palomas hagan "sus cosas" todos los días, que efectivamente las hacen, sino que no se limpian todos los días, ni tan siquiera varias veces a la semana. Aunque… tal vez sea problema de los que deben —desde la empresa de limpieza— inspeccionar el trabajo. 

Julio Puente - Miembro de la Comisión Permanente del Consejo de Salud de Aragón