En esta imagen o fotografía vemos el interior del antiguo patio de entrada del Asilo de la Coronación en Zaragoza, un edificio que albergaba una institución benéfica dedicada al cuidado de ancianos y personas necesitadas en la ciudad, fundado en 1909 por el cardenal Soldevila, para niños marginados y excluidos.
Este palacio o Casa de los Lázan o Casa de los Lázaro, o Casa de Palafox, fue uno de los palacios nobiliarios del casco histórico de Zaragoza, ligado a una familia de la pequeña nobleza aragonesa.
Aunque hoy es mucho menos conocido que otros palacios de la historia de Zaragoza, formó parte del tejido de residencias señoriales que existían alrededor de las parroquias y plazas del centro medieval de la ciudad. Su arquitectura presenta elementos tradicionales aragoneses, destacando los techos con vigas de madera y las columnas de piedra.
La casa perteneció a la familia Lázaro (o Lazán), un linaje aragonés documentado en Zaragoza desde la Edad Media tardía. Estas familias importante de Zaragoza no siempre eran grandes aristócratas, sino miembros de la nobleza urbana o infanzones, que tenían propiedades, cargos municipales o vínculos con la administración del reino de Aragón.
La casa perteneció a la familia Lázaro (o Lazán), un linaje aragonés documentado en Zaragoza desde la Edad Media tardía. Estas familias importante de Zaragoza no siempre eran grandes aristócratas, sino miembros de la nobleza urbana o infanzones, que tenían propiedades, cargos municipales o vínculos con la administración del reino de Aragón.
Durante los siglos XV y XVI, muchas de estas familias levantaron palacios urbanos en ladrillo siguiendo el estilo típico aragonés, y casi siempre alrededor de las zonas urbanas de gestión política, como era en esos tiempos el barrio de la Seo y el Boterón..
Antes de ser un Palacio de los Lazán, y durante la primera mitad del siglo XVI, la propiedad recaía en los Labata, familia de noble linaje. Posteriormente y ya en la segunda mitad del siglo XVI pasó a ser propiedad de la familia de los Albión, acaudalados caballeros, los cuales construyeron casa palacio nueva en ese solar, que es el que todavía se conserva, aunque muy modificado.
El palacio seguía el modelo característico de la arquitectura civil renacentista aragonesa, con una construcción principal en ladrillo, un gran portal de arco de medio punto en la planta baja desde la actual calle de Palafox, que daba acceso a un enorme patio interior con escalera noble, y en donde había una galería superior de arquillos (la típica galería aragonesa), y con aleros de madera muy trabajados.
Fue la residencia de los marqueses de Lazán desde el siglo XVII y en esta casa nació en 1775 el general José de Palafox y Melcí, sobrino de la familia, uno de los protagonistas de los Sitios de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia y Capitán General de las tropas.
Antes de ser un Palacio de los Lazán, y durante la primera mitad del siglo XVI, la propiedad recaía en los Labata, familia de noble linaje. Posteriormente y ya en la segunda mitad del siglo XVI pasó a ser propiedad de la familia de los Albión, acaudalados caballeros, los cuales construyeron casa palacio nueva en ese solar, que es el que todavía se conserva, aunque muy modificado.
El palacio seguía el modelo característico de la arquitectura civil renacentista aragonesa, con una construcción principal en ladrillo, un gran portal de arco de medio punto en la planta baja desde la actual calle de Palafox, que daba acceso a un enorme patio interior con escalera noble, y en donde había una galería superior de arquillos (la típica galería aragonesa), y con aleros de madera muy trabajados.
Fue la residencia de los marqueses de Lazán desde el siglo XVII y en esta casa nació en 1775 el general José de Palafox y Melcí, sobrino de la familia, uno de los protagonistas de los Sitios de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia y Capitán General de las tropas.
Durante los Sitios de Zaragoza (1808-1809) llegó a funcionar como cuartel general de Palafox en ciertos momentos. Poco antes, en 1785, había sido restaurado casi en su totalidad, para las comodidades y usos de aquel tiempo.
En el siglo XIX fue donado a las Hijas de la Caridad, que lo utilizaron para obras sociales como vemos en la imagen.
En el siglo XIX fue donado a las Hijas de la Caridad, que lo utilizaron para obras sociales como vemos en la imagen.
En 1890 la propiedad era de los condes de Bureta, descendientes de la familia de los Palafox, los cuales cedieron el edificio (en usufructo perpetuo) a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (conocidas como las Paulas), situadas en el inmueble aledaño.
En el edificio cedido por los Bureta, las monjas paulas establecieron diversas instituciones benéficas a lo largo de los tiempos (primero un colegio de huérfanas; el asilo de la Coronación (1909) para niños desvalidos como vemos en la imagen; posteriormente un asilo de Convalecientes, y finalmente las conferencias de San Vicente de Paúl).
Con el paso del tiempo el conjunto original se fragmentó y modificó, por lo que hoy no conserva totalmente su aspecto palacial original, aunque el inmueble sigue existiendo y forma parte del patrimonio histórico del entorno de la Seo.
Todo ese barrio desde la trasera de La Seo hasta la iglesia de La Magdalena, era uno de los centros políticos y nobiliarios de la ciudad medieval y moderna, donde se concentraban casas de familias importantes y edificios vinculados al gobierno del antiguo Reino de Aragón.
Muchos de estos palacios y grandes casas familias importantes para el poder de aquella época, estaban comunicadas con pasadizos entre ellas a modo de defensa, para poder escapar o moverse en estos espacios urbanos sin tener que salir a la calle.
En algunos momentos del siglo XX se habló de crear en el edificio un Museo de Los Sitios de Zaragoza, pero aquel proyecto se desestimó, parte del palacio se ha convertido en un lujoso edificio de vecinos, y hoy nos queda la historia y parte del edificio viejo pero sin uso.
Todo ese barrio desde la trasera de La Seo hasta la iglesia de La Magdalena, era uno de los centros políticos y nobiliarios de la ciudad medieval y moderna, donde se concentraban casas de familias importantes y edificios vinculados al gobierno del antiguo Reino de Aragón.
Muchos de estos palacios y grandes casas familias importantes para el poder de aquella época, estaban comunicadas con pasadizos entre ellas a modo de defensa, para poder escapar o moverse en estos espacios urbanos sin tener que salir a la calle.
En algunos momentos del siglo XX se habló de crear en el edificio un Museo de Los Sitios de Zaragoza, pero aquel proyecto se desestimó, parte del palacio se ha convertido en un lujoso edificio de vecinos, y hoy nos queda la historia y parte del edificio viejo pero sin uso.

