9.12.18

El PP vuelve con su trasvase, hablando desde Murcia

El mismo PP y su Presidente, que no tuvieron arrestos para hablar del Plan Hidrológico Nacional en Teruel hace menos de una semana cuando estuvieron en la calle dando un mitin con muy poca asistencia, se han apresurado a prometer lo que no es posible, —agua de otros con trasvases— en cuanto ha llegado a Murcia. 

Es curiosa esa manera de explicar los trasvases de agua entre cuencas fuera de Aragón. Es absurdo además. Si de verdad quieren que lo entendamos algún día en Aragón, lo lógico sería que vinieran aquí y nos lo explicaran. No que lo tuviéramos que leer cada vez que va a Murcia.

Casado defendió el acceso al agua como un imperativo "legal, ético y moral. Es un elemento esencial para vivir, progresar y subsistir". Y en eso tiene toda la razón. Lo que no dice es que si el agua pasa por Aragón, deberían atenderse antes todas las necesidades de agua de Aragón, por lógica económica y social. 

O tampoco dice que si el agua es riqueza, debería serlo para quien la tiene en su seno, como pasa con el petróleo o con cualquier mineral de extracción. ¿O el agua no es un mineral?

Efectivamente, el propio PP de Aragón enseguida ha salido a matizar todo esto, pues son los primeros interesados en que no leamos que detrás de la intervención del PP en Murcia, lo que hay es llevar agua de un Aragón seco a una Murcia en desarrollo. ¿Y Aragón no merece desarrollarse?

8.12.18

Baja el consumo cultural en Aragón

Hoy Heraldo de Aragón nos advierte de que el consumo cultural en España ha bajado, pero en Aragón más según el Anuario de Estadísticas Culturales. Malas noticias para la cultura en Aragón cuando más pareceríamos necesitarla para entender el momento. Pero la educación recibida hace que minusvaloremos nuestra crecimiento cultural. Recogemos lo que sembramos.

Estos malos datos del consumo cultural en Aragón nos deberían llevar a la reflexión. Es el consumo y los datos que quieren ver algunos grupos de poder. Cuanto más tontos seamos, cuanto menos hagamos uso de nuestro crecimiento cultural, más fácil será manipularnos.

Cada aragonés gastó de media 287,6 euros en cultura durante el año 2017, un 14,6% menos que en el año 2016 cuando fueron 336,9 euros. Pero además Aragón fuimos el territorio donde más bajamos en el consumo pagando de la cultura, sean espectáculos, museos, exposiciones, compra de música o libros, etc. Y las cifras no mejoran, si valoramos el gasto de las familias pues cada hogar gastó de media el año 2017 unos 691,8 euros en cultura, frente a los 811,1 del año 2016.

Y eso que creció el gasto asociado a la cultura a través de internet. Los jóvenes entre 16 y 29 años son el grupo que más consume cultura, y va decreciendo según se analizan los distintos grupos de edades. Y aunque aumenta el turismo cultural sobre todo empujado por los turistas extranjeros que nos visitan, es entre los ciudadanos españoles donde hay que hacer un esfuerzo mayor.

Quien piense en Aragón que intentar aumentar el consumo de CULTURA es un trabajo sin resultados, que se dedique a otra cosa que no sea atender a la sociedad. La cultura además de libertad y ocio, es formación, es aumento de tus posibilidades laborales, es autoestima y más capacidad de defensa frente a las mentiras y los abusos. Y es sobre todo igualdad social.

6.12.18

Un toro en Teruel, debajo del Torico

En Teruel además del Torico hay más toros en la calle. Hermosos símbolos de una ciudad creada a la sombra de un semental que indicaba la necesidad de que Teruel pasase a la historia. Un toro representa mucho más que un sufrimiento aplaudido, es también una imagen icónica de variado entendimiento. Este toro también está en Teruel, en la columna que sujeta al famoso Torico.

¿De dónde venimos? Ex ubi venimus?

Y si existe un más allá o si hay reencarnación…
Sí que la hay, cada cuatro años Aragón puede incluso decidir disolverse desde dentro, considerar como impropio que un placa cuatribarrada aparezca en un colegio unitario de Teruel o en el último rincón de Ribagorza en un centro de salud.

Probablemente ambos equipamientos no existirían recentralizados. Probablemente estos equipamientos se le hubieran exigido al Rey de Aragón según instituciones propias, como equilibrio de sus políticas expansivas mediterráneas. Queremos perder ese norte.

Ex ubi venimus?

Celebramos el 40ª aniversario de la Constitución número n + 1931 de ese conglomerado histórico llamado España. Y no la supresión del Fuero Universal del Trabajo del pleno empleo que todos los hijos de los obreros vivimos y muchos piensan que gozamos como lo haría un votante de Trump, abolido de iure y después de facto desde el viraje Boyer por el socialismo posibilista y reconversor creo que por orden de Willy Brandt, Siemens y no Palme —pero cada vez más gente tiene memoria o información, estos frikys a los que no queríais educar—. 

En el teatro del absurdo, parece que al PSOE amalgamador de qué idea de España, solo le queden como nuevas generaciones y políticos en el banquillo a su propia cantera por cartera.

Pero no somos tan únicos los del pasaporte electrónico ES, pues con escasas excepciones todos los Estados tienen diferentes y variadas conformaciones en que no se reconoce su centralidad capitalina.

Enunciemos nombres resonantes del universo de las regiones, países o lo que dispongan ustedes: Groenlandia, Laponia, Baviera, Chechenia, Kurdistán, Nueva Caledonia, Amazonia, desplazamiento a la Abuya casi musulmana de la capitalidad de Nigeria, Patagonia, surgimiento de un Sudán del Sur no yihadista, Quebec, sí, pero también Terranova, Kosovo, tricapitalidad de Sudáfrica, región Amhara etíope o Rajastán.

Si mencionamos Aragón como nombre, cuenta con un pedigrí histórico y reconocimiento europeo incluso superior a todos ellos, solo al alcance de Borgoña, Escocia o la Hungría integrada en imperio antes de la Primera Guerra Mundial.

En todo caso, todos ellos se comportan, han sido o serán estados o territorios libres asociados hacia una amalgama común por economía de escala y defensa. No necesariamente a padecerse ni promoverse en materia de lengua, culturas propias o imprimir un sello propio, no hablamos de identitario, para la prestación de servicios sociales y educativos en desiertos poblacionales.

Ese café para todos y todo sí podría aplicarse para las comunidades inventadas en 1978, para territorios que no las revindicaron pues formaban parte de esa meta-Castilla innombrable.

De la que han surgido como una pléyade, en igualdad de derechos y competencias con los territorios forales confederados con España —acepto que se me discuta este punto— o con los reinos históricos integrados en la Corona de Aragón, una serie de comunidades con nula tradición histórica excepto cantonal, un Distrito Federal encubierto, y otras copias uniprovinciales del Principado de Asturias en forma de la Rioja, Cantabria o Murcia. 

Su población más joven no sabrá ni por qué, solo que en vez de venir a la universidad de la metrópolis Ebro, como ya no es, solo hay que usarla para comprar en sus afueras.

Entonces, parece que el problema territorial español es y ha sido más poliédrico de lo que se ha querido transmitir desde el periodismo madrileño, atendido que en meta-Castilla, excepto Galicia y Andalucía, se podría borrar de un plumazo su artificial por jurídico surgimiento. Dado que una parte importantísima de su población, de la vieja, la nueva o la extrema, votará recentralizar. Porque tienen un pariente en el ejército de mucho grado que otros no.

Las viejas regiones de Castilla-León tienen límites difusos y encierran a los conquistadores vascos americanos, hoy no federalistas habitantes de dos estados forales asociados. Navarra con su doble función y su doble geografía, nuestros primos ricos pero no en la declaración de cada año.

Solo tienen límites cerrados aquellos espacios de los que tomaron posesión en lo que quedaba de Al-Andalus y al poner los pies en el norte de África, Canarias y luego América. Perdidas Cuba, Filipinas y Puerto Rico, la Constitución que conmemoramos desmiembra por conveniencia Castilla-León un siglo más tarde en 13 nuevas taifas o virreinatos.

Dotándolas de una sui generis paridad competencial con la Corona.

Aragón no cuenta con un Churruca ni un Elcano en su no misión americana, solo técnicos botánicos ilustrados como los Azara. Tampoco hubo nada que regenerar en la crisis del 1898, de la que poco habló Ramón y Cajal y resto de intelectuales vecinos nuestros. Costa tenía un pensamiento conservador de tirar hacia adelante.

Mismo comentario cabe hacerse respecto de Cataluña, Valencia y de una Mallorca, cuyo principal exponente en América fue el creador de las misiones de San Francisco y Los Ángeles, ya en el mismo siglo de Azara, fray Junípero Serra.

No somos tan extraños y tan poco amalgamados como nos parece, solamente tenemos dos sombras pero son de una altura de secouya california. La sempervivens francesa nos flagela en este punto digno del marqués de Sade. Aunque Francia cuente con naciones históricas, hoy regiones de regiones y en varias aparece la señera aragonesa como medio cuartel de las mismas, el todo puede con la parte. La bandera francesa ondea incluso en las ondarretas eusko-francas.

La contradicción es de índole carlista y origen reciente. Es el interior rural vasco-navarro-catalán el que alienta un romántico independentismo antiilustrado.

Sin embargo, el interior aragonés despoblado por ausencia de políticas estatales para la España vacía, incentivador de una periferia que genera un Madrid-Barça para cualquier escenario, ¿votará siempre en código neocarlista español para penalizar la pujanza de Zaragoza porque es que se está inventando Aragón?

Es una nacionalidad la nuestra más que histórica que se comporta de un modo políticamente más que raro. Renegando de dónde viene por omisión… Estamos solos en la galaxia, no acompañados.

04.12 Luis Iribarren.