A veces os planteo un pequeño reto que creo entretenido. Os presento un rincón de la Zaragoza menos conocida y os lo dejo para que adivinéis en donde se encuentra. Hoy os lo hago con este retablo de San Antonio de Padua en Zaragoza ciudad.
Está dentro de un templo barroco y eso ya es una excelente pista para que se adivine el lugar exacto. Una iglesia muy conocida de Zaragoza.
Está situada en el lado sur del templo. Concretamente es la cuarta capilla de ese lado sur, dentro de la nave principal. Es pues una iglesia grande, o relativamente grande.
En la capilla está también Santa Rita y la Virgen de Fátima, pues en muchas iglesias antiguas es habitual la acumulación de santos por devociones diversas y por la entrega de estas imágenes por familias del barrio a lo largo de los siglos. Y también lo es que estos santos menores, se cambien de capilla, pues hablamos de imágenes movibles.
En esta zona sur del templo, hay una curiosidad que maltrata ferozmente la iglesia. Está la zona sur del edificio por debajo del nivel del suelo exterior, el de la calle, y eso supone un fuerte componente de humedad desde hace siglos, lo que siempre ha afectado a la conservación de estas capillas.
El retablo es de madera dorada y policromada, responde al modelo de pequeños retablos devocionales que se colocaban en capillas laterales de iglesias barrocas. Pero es una obra que sin duda ha sufrido transformaciones en la obra primitiva, algo habitual en este tipo de capillas.
En el centro de este retablo lateral vemos a San Antonio de Padua con el niño Jesús, pero sin libro o azucenas, que son elementos que muchas veces acompañan al mismo santo.
La iglesia es muy interesante en su historia. Fue comenzada en el año 1686 por iniciativa de los marqueses de Villaverde, para sustituir a otra iglesia menor que se había quedado pequeña.
Los marqueses, que vivían en el palacio adyacente, el mismo que ocuparían los condes de Argillo más tarde, aportaron el terreno junto a su palacio y parte del dinero necesario para la construcción…: con la condición de tener acceso directo desde su casa a la iglesia. Como en los grandes palacios.
Ya van varias pistas importantes, para saber de qué iglesia hablo.
Ya van varias pistas importantes, para saber de qué iglesia hablo.
El elemento artístico más destacado en esta iglesia es el retablo mayor, contratado en 1721 al cantero Francisco de Urbieta y al escultor Miguel Lamana. No hay constancia de que también hicieran ellos —o su escuela— el retablo que os muestro.
Estos retablos laterales suelen ser posteriores al principal, hechos más para devociones parroquiales y de barrio, y no siempre se hacen junto y en el mismo tiempo que el retablo principal. No tengo fecha ni autor exacto de este retablo, aunque sea de fechas similares a la de la construcción de la iglesia.
Pero estudios de estas décadas actuales y últimas, sitúan la construcción de esta capilla con bastante probabilidad en el siglo XVIII, dentro del proceso de ornamentación barroca de toda la iglesia.
El retablo de San Antonio se suele situar aproximadamente entre los años 1700 y 1730. Es decir, en el mismo periodo en que se completa la decoración interior del templo tras la construcción del edificio barroco. Este periodo coincide con la fase en la que se instala el gran retablo mayor, realizado en 1721.
Y sí, efectivamente, estoy hablando de la Iglesia de San Felipe y Santiago el Menor de Zaragoza, la que se encuentra en la plaza San Felipe.
Estos retablos laterales suelen ser posteriores al principal, hechos más para devociones parroquiales y de barrio, y no siempre se hacen junto y en el mismo tiempo que el retablo principal. No tengo fecha ni autor exacto de este retablo, aunque sea de fechas similares a la de la construcción de la iglesia.
Pero estudios de estas décadas actuales y últimas, sitúan la construcción de esta capilla con bastante probabilidad en el siglo XVIII, dentro del proceso de ornamentación barroca de toda la iglesia.
El retablo de San Antonio se suele situar aproximadamente entre los años 1700 y 1730. Es decir, en el mismo periodo en que se completa la decoración interior del templo tras la construcción del edificio barroco. Este periodo coincide con la fase en la que se instala el gran retablo mayor, realizado en 1721.
Y sí, efectivamente, estoy hablando de la Iglesia de San Felipe y Santiago el Menor de Zaragoza, la que se encuentra en la plaza San Felipe.

