24.1.24

Por una Zaragoza y unos barrios con más vida


En Zaragoza, ciertas defensas de la Ciudad más habitable y de sus barrios, se iniciaron ya en los años 70 y 80. En aquellos años ya surgió la defensa del comercio de barrio, de proximidad, y la lucha contra el primer gran Hipermercado en Zaragoza, que fue prohibido abrir dentro de la ciudad y se tuvo que montar en Utebo. Era por entonces el año 1981.

Era imposible pensar en aquel año que Zaragoza, también aquella Zaragoza que nos parecía pequeña y muy habitable, se saturaría en exceso de Hipermercados, de grandes Centros Comerciales, tantos, que incluso algunos van cerrando y otros se mantienen vivos con serias dificultades.

Pero antes hemos visto cerrar todos los mercadillos de barrio, muchas tiendas de proximidad, y sin obtener unos precios más justos y bajos, a cambio de tanta (presunta) competencia.

Arriba vemos un cartel de la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza.

Nota.: La imagen es de la Archivo Municipal de Zaragoza - Fichero AMZ_4-3_0001009

23.1.24

Plano de Zaragoza Camino, un proyecto para andar por Zaragoza


El estudiante de Geografía e Historia de la UNED de Calatayud, Tomás Bagües, realizó en el año 2020 un Mapa de Metro Minuto para la ciudad de Zaragoza como ya estaba en otras ciudades españolas, más pequeñas y sobre todo más peatonales, como puede ser el ejemplo de Pontevedra. 

Era un proyecto de Zaragoza Camina, con distancias y tiempos de recorrido entre distintos puntos de Zaragoza, muy conocidos, para animarnos a ir andando entre lugares, sin tanto uso del oche para distancias cortas.

Pequeños detalles de la Universidad en Aragón


La Universidad de Zaragoza tiene su origen en un Estudio General de Artes, estudios diversos y no con el concepto de Arte de la actualidad, creado por la iglesia en el siglo XII, donde se enseñaban gramática y filosofía, y que concedía títulos de bachiller.

El 13 de diciembre de 1474 el Papa Sixto IV elevó la Universidad de Zaragoza incipiente a la categoría de «Universitas magistrorum», al estilo de la Universidad de París, tras la solicitud del todavía príncipe Fernando el Católico, entonces Rey de Sicilia. La disposición fue ratificada por el mismo Papa Sixto IV en 1476 y por el Rey Juan II de Aragón en 1477.

El 10 de septiembre de 1542, el emperador Carlos V, a instancia de los síndicos de la ciudad de Zaragoza, firmaba en las Cortes de Aragón, reunidas en Monzón, un privilegio que elevaba aquel primitivo estudio de artes que había crecido en tamaño y calidad al rango de «Universidad general de todas las ciencias».

En noviembre de 1582 es Pedro Cerbuna, prior de la catedral de San Salvador de Zaragoza y más tarde obispo de Tarazona, quien aportó los medios económicos necesarios para abrir la nueva universidad ya ampliada, y que con nuevos Estatutos se inauguró el 24 de mayo de 1583. Contaba con las facultades de Teología, Cánones, Leyes, Medicina y Artes.

Pero la primera Academia de Estudios Superiores en Aragón se fundó en Huesca en el siglo I a.d.C. por Quinto Sertorio, un militar romano. Por ello cuando en el año 1354 el Rey Pedro IV funda la Universidad de Huesca la llama Universidad Sertoriana.

Las imágenes de los Estatutos de la Universidad de Zaragoza son posteriores, del siglo XVIII.



22.1.24

Saraqusta, ciudad árabe de convivencia y culturas

Durante 404 años los árabes estuvieron en la ciudad de Zaragoza, no sólo ocupándola sino viviendo y conviviendo, legislando e integrándose con esta tierra que ahora es Aragón. Todos los que nacieron en esos siglos en Zaragoza fueron zaragozanos y aragoneses.

No podemos ni debemos dejar de reconocer su importancia en la historia de España, de Aragón y de Zaragoza. Crearon sociedad, dejaron costumbres, nos enseñaron y aprendimos juntos nueva cultura, hicimos guerras y ampliamos o creamos nuevas ciudades.

Si somos aragoneses sabemos que es muy posible que parte de nuestra sangre sea levemente árabe, pues todos somos mezcla que crece y edifica sociedades. 

Así que recordar aquella Saraqusta con un plano basado en el trabajo de J. L. Corral, es una bonita forma de recordar nuestra historia todos los días que pensemos en qué somos, una ciudad abierta a las culturas, a las religiones y a su historia.

Con los datos actuales, ya sabemos que al menos otro cementerio está muy cerca del río Huerva, en la zona trasera de la Plaza Los Sitios.

21.1.24

Cartel de Fiestas del Pilar de Zaragoza, año 1895


Seguimos con Carteles de las Fiestas del Pilar de Zaragoza. Este no es muy conocido y del año 1895. Los textos de la programación no se leen muy bien, pero os los simplifico un poco.

Este cartel fue impreso en los talleres de Litografía Portabella y como recuerda en su trazo y diseño al cartel taurino de las Fiestas del Pilar de 1883, obra de Marcelino de Unceta, se podría sospechar que también sería dibujado por Unceta.

Las Fiestas del Pilar de aquel año fueron entre los días 11 al 20 de octubre, y como siempre en aquellos años comenzaban con un reparto de bonos a los pobres de la ciudad y con una comida con autoridades en la Casa Amparo.

Luego ya venían las músicas, los orfeones, los concursos de obreros y agricultores. las corridas de toros y una gran cabalgata. Diana y Retretas militares, Juegos Florales, carreras de velocípedos, Feria de Ganado, Gigantes y Cabezudos, Premios de diversos certámenes culturales y concursos de cantadores y bailarines de Jota.

Fiestas del Pilar 1956. Cartel NO oficial



No fue el Cartel de Fiestas del Pilar del año 1956, no fue el Cartel Oficial. Pero es guapo y aunque no sé para qué se utilizó, es posible que fuera un cartel entre los que tuvo que seleccionar el Ayuntamiento de aquel año, pues concurso no había y por ello no había Accésit y los carteles eran generalmente encargados a dibujantes de Zaragoza.

El Lema del cartel sí es el oficial, pero pudo ser un intento que no fue admitido por el Ayuntamiento. Aquí podéis ver el que sí resultó ganador y se publicó para aquellas Fiestas del Pilar 1956.




La Torre Nueva de Zaragoza y sus inclinaciones


La inclinación de la Torre Nueva de Zaragoza acabó con ella. Y también la torpeza de algunos dirigentes municipales. pero en realidad la Torre Nueva no les pertenecía a los que entonces decidían, sino también a todos los que hemos ido llegando con posterioridad. Y a los que llegarán.

Por eso las decisiones urbanas de grandes monumentos hay que tomarlas con suma reflexión y cuidado. Hoy sería impensable si existiera, derribarla. Pero entonces a finales del siglo XIX se decidió demolerla, incluso tras quitarle unos años antes la parte más alta, para prevenir problemas retirando peso.

Su inclinación o desviación respecto a la vertical era de casi tres metros entre la base y la parte más alta, pero las cimentaciones, que fueron las responsables desde poco tiempo después de finalizar las obras, aguantaban muy bien. Desde el siglo XVI ya estaba inclinada.

En 1878 la torre fue desmochada, retirándole su triple chapitel. En 1892 el ayuntamiento decidió demolerla, justificando la decisión por la inclinación y la presunta ruina de la obra. La decisión contó con la oposición de muchos intelectuales y de parte de la población, pero los esfuerzos por salvarla fueron en vano.

20.1.24

Los tonos grises del asesinato del cardenal Soldevila en Zaragoza


El 4 de junio del año 1923, fue asesinado en Zaragoza el cardenal arzobispo de Zaragoza Juan Soldevila Romero en la zona del Terminillo, en la Torre de las Paulas de la congregación de San Vicente Paul, una escuela asilo de Zaragoza cuando iba en coche con su chofer a visitar el lugar, como hacía todos los días sin saber claramente los motivos aunque había rumores nada dignos para esas visitas.

El chofer Santiago Castanera resulto gravemente herido por los disparos que se efectuaron desde detrás del coche en el que iban ambos. En el coche iba también su mayordomo y sobrino, el presbítero Luis Latre que resultó herido leve.

Era un cardenal muy apreciado en el Aragón conservador y rural y muy contestado en el Aragón más progresistas y obrero por dos gestiones que en aquellos años resultaron importantes para la sociedad rural, pues defendió los regadíos aragoneses desde Huesca y apoyó con fuerza la construcción de viviendas sociales, a través de una Caja de Ahorros de nueva creación que con los años se convirtió en la CAI.

Era un ferviente defensor del sindicalismo católico y un defensor a ultranza de la educación religiosa dentro de todas las escuelas. Había logrado que el Pilar fuera declarado Monumento Nacional. Pero sobre todo se le conocía su influencia a veces tremenda sobre la política en España, no parecía un miembro de la iglesia, sino claramente un político dentro de la iglesia.

Enseguida se encontró con la enemistad de los anarquistas aragoneses por sus fuertes tesis catolicistas y en contra de los sindicatos de clase, y parece ser que fue asesinado por un grupo anarquista llamado "Los Solidarios" como respuesta al asesinato en Barcelona del sindicalista anarquista Salvador Seguí.
 Aquel asesinato junto a otra serie de atentados en las semanas previas y posteriores propiciaron que en septiembre de aquel año el general Primo de Rivera diera un Golpe de Estado en España.

Fueron acusados de su asesinato cuatro hombres y una mujer, dos de ellos como autores materiales de los 13 disparos que acabaron con la vida del cardenal Soldevila por un disparo que le entró en el corazón. Tras diversas detenciones el más conocido Francisco Ascaso entró en prisión en la calle Predicadores, de donde se escapó en noviembre de aquel mismo año.

El previsible segundo anarquista que disparó aquella tarde, Rafael Torres que había logrado huir a Francia, fue detenido meses después y condenado a muerte aunque se le conmutó. Ambos fuera de la cárcel por diversos motivos en la Guerra civil, murieron en la guerra. Rafael fusilado y Francisco en la batalla de Atarazanas de Barcelona.

Sobre este atentado hay serias dudas sin aclarar. por el tipo de pistolas y los disparos que apuntan a tres armas diferentes y no a dos. Y por una coartada de Francisco Ascaso que lo situaba a la hora del disparo en la calle Predicadores visitando presos. Hay que decir además que ambos detenidos tenían en ese momento 22 años de edad. Y también que algunas teorías apuntan a serios problemas familiares con sus pertenencias y riquezas, que semanas antes habían propiciado algunas visitas no claramente concretadas.

En 1898, cuando España se desangraba, Soldevila fue nombrado senador para España y eso hizo que fuera elegido como la persona destinada a provocar y no ya solo en España, una corriente de acción y reacción por unir religión y política en los máximos órganos del poder de aquellos años. 

Hombre de pensamiento ultraconservador, insaciable a la hora de exigir mayor presencia de la Iglesia en todas las facetas de la sociedad, parecía la persona elegida para provocar y aumentar al poder de la iglesia y de los militares, como así sucedió.

El poder del anarquismo en aquellos años era muy alto en Aragón y desde sus órganos de expresión se decía que el cardenal Soldevila era dueño de turbios negocios en el mundo del juego y los cabarets, con una gran riqueza amontonada sin saber bien cómo; que tenía relaciones íntimas con una monja del asilo al que visitaba todos los días; que manipulaba las elecciones en Zaragoza y que patrocinaba el pistolerismo en Aragón y en España.

Por poner un último ejemplo de su forma de gestionar la religión, ordenó que los presos de todo tipo incluidos los políticos, escucharan misa en las cárceles lo que sin duda provocó un fuerte rechazo social en la tensionada sociedad zaragozana.

Dicen las lenguas de rumores, que enterado el Papa Pío XI del asesinato de su cardenal, ordenó que al menos en 100 años, nunca a la diócesis de Zaragoza fuera nombrado un cardenal para gestionar la diócesis. Y en esas estamos, aunque ya hayan pasado más de 100 años, aunque en serio, eso a la sociedad zaragozana actual, se la trae al aire fresco del Moncayo.



19.1.24

Hotel Oriente de Zaragoza, anuncio antiguo


Un anuncio de Hotel Oriente de Zaragoza de hace ya casi un siglo, y que fue inaugurado en el año 1907. Uno de los más antiguos de Zaragoza que todavía está bien vivo. Ya hablé de un anuncio de este hotel en otra ocasión. Muy céntrico, totalmente reformado, y recomendable. 

15.1.24

Arte Urbano en Zaragoza


Es Zaragoza y hemos pasado por su lado miles de veces pues es un lugar muy céntrico. Pero tiene un color más plateado, es verdad. Le he obligado a que nos muestre sus reflejos con más intensidad. 

En las ciudades debemos tener Arte Urbano, y Zaragoza para su tamaño no es muy dada a llenarnos las calles como sí hacen otras ciudades.

Y es muchas ocasiones las muestras que colocamos no son muy grandes sino al contrario, son muestras que pasan bastante desapercibidas. Diríamos que somos elegantes dentro de lo que podríamos llamar minimalismo, para así quedar bien. Yo lo llamaría más bien, que no nos gusta gastar mucho dinero en Arte Urbano.

Sí, es cierto, no somos muy capaces de valorar y respetar nuestro Arte Urbano, siempre hay torpes imbéciles que lo manchan o lo estropean, como es este caso, al que aunque de vez en cuando se limpia, he tenido que retocar al menos seis pegatinas absurdas.


13.1.24

Un espacio en Zaragoza poco conocido fuera de nuestra ciudad


Creo con sinceridad que este es uno de los lugares más hermosos de Zaragoza, uno de esos sitios que conocemos los zaragozanos pero pocos españoles, aunque debería ser un espacio abierto al público constantemente para darle brillo a la ciudad. 

Creo que se usa muy poco y que se le debería dar un par de vueltas a la idea de sacarle más partido turístico y cultural. Siempre que se programa algo se llena, pero no es suficiente. La belleza del lugar, sus posibilidades, son tremendas.

Y sí, se hacen intentos para darle más vida fuera de sus actuaciones, pero siempre muy seleccionados y muchas veces minoritarios. Entiendo los costes de abrirlo, pero no es tan fácil saber si puede ser una ventana al turismo, que puede completar otras rutas o espacios. Depende de lo que seamos capaz de mostrar de forma continua.


León Rampante como marca de Zaragoza. Uno de los primeros ejemplos que se conservan


Heraldo de Aragón nos habla de la cantidad de pequeños objetos que se van recogiendo en el subsuelo zaragozano, de nuestra ciudad, que son históricos, que hablan de la historia de Zaragoza en su múltiples sucesos y habitantes.

Os dejo una pieza de cerámica del siglo XIII en el que podemos ver a un León Rampante, símbolo de la ciudad de Zaragoza. Posiblemente uno de los primeros ejemplos en los que el León Rampanta aparece en nuestra ciudad.

La figura de un león rampante es la marca de los reyes de León y su uso en el emblema de Zaragoza se justifica por la pertenencia del reino zaragozano al monarca leonés durante un breve periodo de tiempo. El león dorado, está coronado por ser el signo del honor regio que corresponde al titular del "regnum
cesaraugustano".

El Rey de León y Castilla: Alfonso VII, aprovechó un vacío de poder en Aragón y justificándose bajo el pretexto de defender la ciudad de Zaragoza de un posible ataque, la ocupó el 26 de noviembre de 1134.
 Dos años después en 1136, Ramiro II “El Monje”, hermano de Alfonso I “El Batallador”, llegó a un acuerdo con el rey de León y Castilla para recuperar Zaragoza a cambio de concertar la boda entre sus respectivos hijos, Petronila y Sancho.

12.1.24

Dibujo de la Torre Nueva de Zaragoza de 1883


De la desaparecida Torre Nueva de Zaragoza hay suficientes imágenes, dibujos y fotografías. Aunque nunca es suficiente, también esto es cierto. Hablé hace unos días de ella y os presentaba una fotografía sin su parte más alta, ya quitada "por si acaso". 

Este dibujo y posterior grabado es de 1883 está con la torre tal y como era, salvando las distancias de que es un dibujo y no una fotografía.

El original está en EEUU.

11.1.24

Historia del Torreón Fortea de Zaragoza


El Torreón de Fortea de Zaragoza, en la plaza de San Felipe, fue proclamado Monumento Histórico Artístico el 17 de abril de 1972, y destaca como uno de los pocos ejemplos de arquitectura civil del siglo XV que se conservan en la ciudad. La casa palacio, adosada a la torre, sigue la tipología de palacio urbano construido por la nobleza, fusionando diversos elementos que se adaptan al espacio y a edificaciones anteriores, característico de la arquitectura urbana medieval.

La torre, el componente más antiguo del conjunto, data del último tercio del siglo XV y presenta una planta prácticamente rectangular, siguiendo la tipología medieval de estancias superpuestas. Originalmente con una planta menos, la torre ahora cuenta con cinco plantas de altura y un sótano abovedado. 

El Torreón Fortea, debe su nombre al comercio de paños que instaló en el año 1785 el comerciante Joaquín Fortea en la parte baja, es el mejor ejemplo que conserva la ciudad de arquitectura civil mudéjar del siglo XV. La imagen que vemos arriba es del año 1918.

En su parte superior vemos una galería de arquillos simples que muestran el prototipo de galería que se desarrollaría en siglos posteriores. 

En una etapa posterior, se añadió una galería de vanos adintelados con función de solanar. Los grandes balcones en la primera planta no son contemporáneos al torreón, sino un intento de homogeneizar la fachada después de la construcción de la casa adosada en el siglo XVI. La torre presenta una fábrica mixta de adobe y ladrillo, que antes de la restauración mostraba un aspecto bastante disgregado.

La construcción que da a la Plaza de San Felipe es una obra del Renacimiento aragonés del siglo XVI, adosada a la edificación del siglo XV. Solo la fachada con la galería de arquillos aporta unidad a esta parte de la estructura. El nivel único de la planta primera sugiere que, en un momento, toda la edificación tuvo un único uso y pudo constituir una única propiedad. 

Una parte de esta propiedad podría haberse demolido al construir la fachada de la Plaza de San Felipe, cuya altura de forjados no coincide con los de la torre ni con los del resto de la edificación que da a la calle del Temple.

10.1.24

La Zaragoza de 1890, con sus casas y monumentos


Era el año de 1890 cuando se tomó esta imagen de la Torre Nueva de Zaragoza, torre mudéjar de vigía de la ciudad que fue derribada. En la imagen ya le habían quitado el chapitel barroco. Una señal de su futuro.

A sus lados además de la iglesia de San Felipe estaban las casas de la familia Cerdán de Escatrón que conocemos como Torreón de Fortea y en cuyos bajos había una tienda de ropas y la del Marqués de Villaverde antiguo Palacio de los Argillo que aquí vemos convertido ya en Colegio de San Felipe.

9.1.24

Virgen del Pilar de hace un siglo. Estampa devocional


Hoy los feligreses que vienen a Zaragoza se llevan de recuerdo una cinta con el tamaño en altura de la imagen de la Virgen del Pilar. Es lo típico en este inicio de siglo. Pero antes lo habitual era llevarse estampas de la Virgen de muy diversas impresiones y tamaño. 

Esta que vemos arriba es una de ellas, turística y feligresa, uniendo ambas posibilidades de hace un siglo, con solo dos de las torres altas en el Pilar.  

El dibujante no estuvo muy acertado con la cara del Niño Jesús, pues parece más un adolescente que un niño muy pequeño.

19 HUESCA 24 - Por estética y humanidad



Siguiendo la estela del dedicado a la sociedad zaragozana, describamos diversos avatares oscenses. Ya que, como afirmaba por esas fechas James Joyce, que entendió que había que escribir sobre la cuestión irlandesa y la represión católica moral necesariamente emigrado, ya que no podemos cambiar de país, cambiemos de tema.

Del mismo autor se dice que afirmó que la historia es una pesadilla de la cual estamos intentando despertarnos. A mí la pesadilla en el caso de mi provincia no me parece histórica, sino la condición de escenario, de destino para la aventura, que tiene hoy mientras su población y vida cotidiana languidecen.

1924 fue un momento de emprendimiento y planificación para la ciudad capital y su provincia. En cocimiento proyectos ferroviarios, hidráulicos y culturales, el camino salía al encuentro del Alto Aragón y los Pirineos centrales. No fue la época, en expresión de Joyce sobre los irlandeses, en que los oscenses vivieron, rieron, amaron… y se marcharon.

Pensad en toda una capital de Aragón como Jaca como escasos 5.000 habitantes, albergando varios cuarteles, pero que municipios de su entorno tales como Ansó, Echo y Berdún superaron 1.000 habitantes en la época y albergaron florecientes comercios, invirtiendo en los primeros camiones a motor. Cuestión a extender en cuanto a la importancia y fuerte crecimiento de Graus, Benabarre, Berbegal, Ayerbe, Biescas o Grañén como, entonces, poblaciones con Notaría, ciudades intermedias.

Así y en la ciudad de Huesca su gente fina aún no usaba gasolina, salvo grandes propietarios, pero sí empezaba a jugar al tenis e ir a caballo, por imitación de la sociedad matritense y parisina. Se hallaba en su punto álgido la urbanización del entorno de su casino modernista, sobre huertas que se regaban por aprovechamientos del pantano de Arguís, y según proyecto del topógrafo zaragozano Dionisio Casañal y Zapatero.

Todos los visitantes a la ciudad debéis deteneros por una tarde y subir a sus salones. Especialmente bella y producto del excelente estado de la artesanía oscense en la época, os recomiendo disfrutar de su puerta de acceso, tallada por el ebanista Francisco Arnal Morlán y que me parece la obra cumbre de todo el modernismo oscense.

En todo caso, en 1924 y centrada la sociedad española en la dictadura de Primo de Rivera y las noticias sobre el frente de la Guerra de África –en dicho año mi abuelo estaba luchando en Tetuán de modo semejante al descrito por Ramón J. Sender en “Imán”- aún quedaban unos años para poner el servicio el parque central oscense, orgullo de toda la provincia, y de que se erigieran esa colección de palacetes de la Calle Parque, su límite este par, que me fascina.

Inmuebles donde hoy se asientan el Instituto de Estudios Altoaragoneses, Comisiones Obreras pero aún residen algunas familias. Unos pocos serán seguramente descendientes de los agraciados, como sucedió en Grañén hace pocos años, con el premio de la lotería nacional a finales de la década de los 20. Las siete familias que encargaron inmuebles de postín al mismo arquitecto, Bruno Farina. Que proyectó varios proyectos en esa calle que se abrió en Zaragoza para comunicar Coso con Echegaray, que inicialmente se llamó de “la Yedra”, se llevó por delante palacios renacentistas como el de los banqueros de la judería Zaporta, y hoy se llama San Vicente de Paúl. Volveremos sobre este gran arquitecto.

Sí que se hallaba a punto de caramelo, tendría lugar en 1925, la finalización de un teatro-cine especial aún hoy, diferente a todos y felizmente restaurado, con butacas de terciopelo rojo como el Principal de Zaragoza o la Ópera de París y una soberbia lámpara central art-déco. Un edificio que ha permitido disfrutar a Huesca, especialmente después de los años 80, de una espléndida programación musical, de óperas y para albergar con enorme dignidad las galas de su Festival de Cine.

Me refiero al Teatro Olimpia, erigido en el Coso Alto. Iniciativa de la fundamental familia para la modernización y desarrollo de la cultura oscenses Pie, que llegaron a tener banco propio. Cuando deambulas por el Partenón, el castillo de Aragón almogávar ateniense, es indescriptible hacerlo como oscense y recordar que su bosque de columnas fue inspiración del teatro de tu ciudad.

Uno de sus componentes, impulsor del teatro, fue Antonio Pie Lacruz. Personaje crucial como emprendedor de la época, en su tiempo libre no jugaba al tenis, sino que se aventuraba a la escalada y senderismo como uno de los primeros pirineístas propios.

Su compañero en ocasiones sería el magnífico fotógrafo y farmacéutico Ricardo Compairé, autor de recetas magistrales en dos direcciones. Una revelando y dejando para la posteridad imágenes de paisaje y paisanaje oscenses, para lo que navegó toda la provincia. Fue en 1924 cuando su afición se le fue de las manos y abrió una tienda de revelado y fotografía anexa a su farmacia de la calle San Orencio.

Muerto el oscense más insigne como pensador, en mi opinión Lucas Mallada, en el reciente año de 1921, en el año que nos ocupa se le encargará a Ramón Acín un boceto de escultura que se hizo realidad y, hoy, me parece la más bella del parque Miguel Servet.

En 1924 tenemos al componente oscense de la Generación del 27 e íntimo de Luis Buñuel, Pepín Bello, estudiando en Madrid y oficiando como pegamento de artistas de modo parecido a como hace en la actualidad Luis Alegre desde Zaragoza. De él se ha llegado a afirmar que es uno de los más grandes artistas españoles sin obra. Propio de somarda bien humorado y con buena educación.

Al hijo de Larrés, Santiago Ramón y Cajal, lo tenemos haciendo fotos y teniendo que ir a París a recibir, nada menos, que la condición de Doctor Honoris Causa por la Universidad de la Sorbona, la meca científica de occidente.

Al prestigioso anarquista y enorme narrador del Bajo Cinca, el citado Ramón J. Sender, lo hallamos frontalmente opuesto a la dictadura de Primo desde las cocinas del novedoso diario madrileño “El Sol”, una vez vivió en carne propia el matadero de capolar que suponía para los quintos ir a Marruecos. Después, como se ha citado, lo reflejaría magistralmente al que se considera, con Max Aub, principal novelista de la generación de Pepín Bello.

En el resto de la provincia en el año que nos ocupa se incendió el Seminario de Jaca y se trasladó a la Avenida del Parque, inmueble que hoy también languidece; en Sabiñánigo empezó a funcionar su fábrica de explosivos y se erigió uno de mis bares habituales, el Centro Instructivo, para organizar las fiestas de Santiago. Curioso es mencionar que, con el advenimiento de la República, la Comisión de Festejos pasó a ser paritaria.

En 1924, tenemos redactado definitivamente el pantano de Yesa, que hoy anega Jacetania Occidental en parte, pero en el resto de la provincia se desarrollan comunidades de regantes como la de la de Huesca, riegos del Isuela y Arguís.




Asimismo se publica, lo que fue un aldabonazo, en nuestro “Diario de Huesca” hoy resucitado, una entrada crucial de Ramón Acín que deberíamos recuperar. El artículo “Por estética y humanidad”, un canto a la libertad de expresión de importancia mundial.

A Teodoro Bardají, el renovador cocinero binefarense, lo hallamos en Madrid. Ha llevado los fogones del Balneario de Panticosa y sido el primer español en trabajar en la compañía internacional de coches-cama (Orient Express y tutti quanti), dirigido los del Casino de Madrid y reclamado como cocinero privado por el Duque del Infantado. Lo que implica decir que por la Corte de Alfonso XIII.

En el oriente oscense, se ordena como diácono en dicho ejercicio al barbastrense Escrivá de Balaguer y se erige, la he disfrutado recientemente en la Feria del Libro aragonés, la chimenea de la Azucarera de Monzón.

Naciendo en Graus Antonieta Sanagustín, la principal modista española en indumentaria tradicional.

Cómo poner en imagen esta añada sería en forma de acuarela, la del pintor turolense Juan José Gárate del entorno del Balneario de Panticosa con la pradera gozada por los usuarios de los hoteles contra un fondo gris mineral, roto por la cascada que baja del ibón principal de Bramatuero.

Termino con otra cita del maestro Joyce, pidiendo perdón por mis omisiones.

La irresponsabilidad es parte del placer del arte.

09.01 Luis Iribarren


8.1.24

Zaragoza Escondida, sobre nuestras cabezas


Aunque es muy posible que hayáis pasado por debajo de estas alturas zaragozanas muchas veces, no es fácil que hayáis mirado hacia arriba para ver qué está sobre vuestras cabezas. 

Son esas pequeñas imágenes de la que yo llamo "Zaragoza Escondida" al menos, para nuestra vista habitual. 

Y sí, se repite el motivo, sobre la puerta de entrada y salida y sobre la pared del edificio.

Los intentos de crear la Cuarta Provincia Aragonesa en el Siglo XIX


Este recorte de prensa, extraído del Heraldo de Aragón en enero de 1935, nos transporta a un momento peculiar en la historia de Aragón, justo antes del estallido de la Guerra Civil Española. Casi un siglo ha pasado desde entonces.

El texto resulta llamativo a primera vista y toca puntos que a menudo comento en estas páginas sobre la diversidad de Aragón, que no es una entidad socialmente única, sino al menos cuatro, si no más. 

Desgraciadamente para Aragón —un territorio con muy poca población— las diferencias entre la provincia de Huesca, la de Teruel, la de Zaragoza y su capital Zaragoza, son en conceptos sociales e incluso a veces de convivencia, altamente distintas. 

La noticia de primera página del Heraldo de Aragón informaba sobre las aspiraciones de las zonas de Alcañiz, Híjar y Valderrobles de desvincularse de Teruel y unirse a la provincia de Zaragoza o, incluso, constituirse como una provincia independiente, la Cuarta Provincia Aragonesa.

Este intento no fue único, ya que anteriormente Calatayud también había buscado esta autonomía como Cuarta Provincia aragonesa.

En 1822, Aragón fue dividido en cuatro provincias (Zaragoza, Huesca, Teruel y Calatayud). Otros municipios aragoneses como Alcañiz, Barbastro o Caspe no lograron encabezar una provincia propia.

En las Cortes del 7 de octubre de 1821, después de un intenso debate, se aprobó por 76 votos a favor y 32 en contra que Calatayud formaría su propia diputación provincial y se convertiría en Provincia Aragonesa. 

El 30 de diciembre de ese año se establecieron sus límites territoriales, abarcando la actual Comunidad de Calatayud, el Campo de Daroca, Aranda, la zona sur de Valdejalón hasta la Almunia de Doña Godina, el norte de la actual comarca turolense del Jiloca y numerosos municipios de Guadalajara y Soria. 

Con Calatayud como capital provincial, la población total ascendía a alrededor de 106.000 habitantes en ese momento. La nueva Diputación Provincial de Calatayud fue oficialmente creada el 27 de enero de 1822.

Sin embargo, las tropas francesas reinstauraron el absolutismo en España, anulando todas las disposiciones legales emanadas de las cortes liberales, incluida la creación de la cuarta provincia de Aragón, el 1 de octubre de 1823, bajo el dominio omnívoro de Fernando VII, 
entra ellas, la aprobación de la cuarta provincia de Aragón.

La calle Mayor de Zaragoza, mira a Roma


Hace poco tuvimos el solsticio de invierno, el 22 de diciembre, y pudimos observar en Zaragoza como ese día el sol salía justamente en el inicio de nuestra calle Mayor, un trazado que ya crearon los romanos cuando fundaron nuestra Caesaraugusta hace más de 2.000 años. 

Esa calle que ellos denominaban Decumano Maximus iba de Este a Oeste y que representa la calle principal en cualquier campamento o ciudad, qee se cruzaba perpendicularmente con el Cardo Maximus. De esta manera se diseña el trazado de las ciudades romanas generalmente colocando el Foro en la intersección de ambas calles. Estas dos calles son más anchas que el resto, y mejor adoquinadas.

En la Zaragoza romana el Foro no se coloca en esa posición de punto central sino junto al río Ebro lo que nos indica la importancia que tuvo en la elección del lugar para levantar una ciudad, el río caudaloso y navegable en esta zona del Noreste de España, al Oeste de su provincia Tarraconense.

Pero hay un detalle que es interesante resaltar. Nuestra calle Mayor, el Decumano Maximus además de tener un trazado Este Oeste, mira a Roma, la urbe de su imperio. Se unen en Caesaraugusta ambas premisas. Mira la calle principal o Mayor de la nueva ciudad hacia Roma y se mantiene el diseño de Este a Oeste. 

Nota.: El mapa es del Museo de Zaragoza

7.1.24

Un peirón aragonés de Marcelino Unceta


Del artista zaragozano Marcelino Unceta y López es este boceto o pintura en blanco y negro que representa a una familia aragonesa ante un peirón de la Virgen del Pilar. Pintado al óleo sobre cartón en el año 1901.

Diríamos que es una escena muy popular en Aragón, con una familia aragonesa vestida con sus trajes típicos ante una pequeña capilla de campo que es lo que realmente es un peirón. 

Se entiende por peirón “un lugar devoto que suele haber junto a las entradas o salidas de las localidades y junto a los caminos, con una cruz o imagen”.

Sería como un mojón alto de piedra, una pequeña estructura arquitectónica de forma monolítica, y que de alguna forma hace referencia a la vida de nuestros antepasados, como un símbolo de su devoción para mantener vivas las tradiciones de algunas romerías.

Los peirones se dirigían generalmente a uno o varios santos, que eran representados en su parte superior con figuras o imágenes. Se sitúan en los márgenes de los caminos, a la entrada de los pueblos, o bien en el centro de los mismos, en algún caso excepcional en sitios de carácter estratégico, como la altura de un cerro o monte, o donde tuvo lugar un acontecimiento histórico significativo.

En Zaragoza ciudad tenemos un ejemplo a la entrada del Puente de Piedra, en la zona del Rabal, realizado por la Asociación de Vecinos como muestra de la importancia histórica y religiosa de la zona.

Esta obra de Unceta está en el Museo de Zaragoza. Bueno, en el 2024 no lo sabemos bien, pues va a estar dos año cerrado por obras. ¡¡Uff! quedará como nuevo.

Los Puertollanos, zaragozanos de adopción, en las alturas


Esta imagen es de julio de 1923 y es Zaragoza, pero no estoy seguro de su ubicación exacta. Posiblemente sea la azucarera del Rabal, la zona que hoy conocemos como CUBIT junto a la Avenida de Cataluña. 

En la imagen vemos a los famosos escalatorres zaragozanos aunque el padre había nacido en Granada, "Los Puertollanos", que eran padre e hijo y vivieron en sus últimos años en Cervera del Río Alhama. Se dedicaban a realizar este tipo de ejercicios por toda Zaragoza ciudad y provincia en los años 20 del siglo XX, por localidades grandes aragonesas desde donde fueron cogiendo fama y se movieron por toda España.

Había trabajado el padre José Puertollano en el Circo Feijóo junto a su esposa que formaba parte de otra familia circense "Los Jarque", en donde practicaba ejercicios de equilibrio. Circo —el Feijóo— que no creo tenga nada que ver con el actual Presidente del PP. 
Además de ejercicios de equilibrismo, hacían reparaciones en las alturas de torres de fábricas o colocaban pararrayos en lo alto de los edificios en donde se le solicitaba.

Dicen que empezaron con su trabajo de altura en la feria de Estepona; los fuertes vientos habían torcido la cruz de la veleta de la iglesia parroquial y el párroco de Estepona buscaba a alguien que subiera a solucionar el peligro de derrumbamiento. Estaba allí el Circo Feijóo y pensaron ellos.

Según se cuenta el hijo de nombre Miguel subió en homenaje a una visita de Alfonso XIII a Zaragoza hasta lo más alto de una de las torres del Pilar de Zaragoza, lógicamente por la fechada, para colocar en el pararrayos una bandera española. Y que el Rey, preocupado por su seguridad exclamó "¡Que se baje de ahí ese loco, por favor!". No era la primera vez que la familia sorprendían al Rey pues ya en Galicia le habían hecho algún homenaje parecido.

Fueron cogiendo tanta fama de sus ejercicios en aquellos tiempos único por su riesgo, al que a veces les acompañaba su hija Gloria, que se dedicaron finalmente a recorrer España y sus catedrales y parte de Portugal, incluso el sur de Francia. Iban sin cuerdas, sis sujeciones ni pies de gato como sucede actualmente, sin seguridad jugándose la vida.

Miguel el padre murió en Zaragoza el año 1942 a la edad de 68 años, mientras que su hijo Miguel también falleció en Zaragoza en el año 1938 a la edad de 41 años.

En la otra imagen podemos ver una postal del propio José Ferrer "Los Puertollanos" que entregada como tarjeta de visita para promocionar sus trabajos con el texto en su reverso: «JOSÉ PUERTOLLANO. Colocación de pararrayos y reconocimiento de los mismos. No precisa andamiaje alguno, como lo lleva demostrado en las principales poblaciones de España, en las que hizo asombrosas ascensiones que le han valido el nombre de REY DE LAS ALTURAS »

Zaragoza en el siglo XXI, atravesando el Ebro


Una muy turística imagen de la Zaragoza de este siglo XXI. Somos una ciudad moderna y muy europea, que sabe lo que quiere aunque no siempre le sientan bien los cambios de gobierno municipal. Zaragoza es mucho más que lo que se hace desde su Ayuntamiento.

6.1.24

La Posada de las Almas de Zaragoza


Es un anuncio del hotel restaurante Posada de las Almas del año 1955, un local con mucha historia en Zaragoza aunque ahora ya cerrado pero conservado el edificio, uno de los espacios más antiguos de Zaragoza en cuanto a hospedería, en el más amplio sentido de la palabra. 

Hoy es un edificio cerrado, en parte abandonado, que desde la calle San Pablo nos mira desde el año 1705.  Una posada de viajeros con entrada para diligencias que lleva más de 300 años en Zaragoza. Dicen que aquí estuvo hospedado Goya o Palafox. Y Eduardo Jimeno que fue el que hizo en 1897 la primera película española de título "Salida de misa de 12 del Pilar de Zaragoza".

Por los datos que nos dejó Benito Pérez Galdós en su obra "Los Ayacuchos" hay que pensar que también estuvo aposentado en este edificio. Pero a su vez estuvo Miguel Fleta o inclus el rey Juan Carlos I.

Desde el año 2009 está cerrado por no poder cumplir las nuevas normativas de seguridad, dejando el edificio atrancado y sin viajeros. Sus sótanos dicen, son especiales por lo que de historia encierran, pero sin duda el lugar y toda la historia que recubren sus paredes, bien valdrían para ser respetado con cariño y revivirlo antes que destruirlo por dejadez.

Aragonesxs: Paz Abad, una costurera de domingos

Acaba de morir la pared maestra de la vida de mi madre, su motor de amistad y hermandad que ha ido más allá del soporte económico y cariño de mi padre. Al que conoció muchos menos años.

Una persona que llenó sin salir de Berdún cada segundo de los que coincidimos o fuimos criados por ella.

Panorámica para vivir y sentir, tenía una visión de la vida y los que por ella gateamos, si nos comparábamos con esa catarata del Niágara, de trescientos sesenta grados y ochenta kilómetros de este a oeste, del monte Canciás de Fiscal a los molinos de la sierra de Izco en el puerto de Loiti.

Os voy a resumir qué hizo, significó y pensó esta persona que cundía como veinte, la caporala a sus 93 años de las partidas de guiñote y bingo de mis amadas abuelas y mujeres de Berdún. Todas os darían agua y longaniza aun sin conoceros, os cuidarían el perro sin entender por qué tener uno y, lo más importante, os pondrían bien en el hombro la costura del jersey para no dar vergüenza propia. Es una hospitalidad que si queréis sentir tenéis que correr para hacerlo, porque genera una serenidad más allá de todo yoga ni senderismo.

Paz comparte nombre con una de sus hijas pero no sé si llegó a saber nunca que también con mi abuela Irene (Eirine), nombre que en griego significa lo mismo y porta su nieta mayor. También os adelanto que de paz tenían poco, que sus gritos se oían en barrio alto desde barrio bajo, que lucharon con clase pero a veces excesiva rasmia por nuestras vidas.

Vivieron unos tiempos tan bárbaros que todo lo han entendido.

Mi abuela se deshacía y peinaba el pelo al sol para hacerse el moño y lo sujetaba con un pasador de nácar. Paz, muy buena costurera, cambiaba y arreglaba cuellos y puños de las camisas y abrigos con mi madre, Segunda y otras vecinas. Así cuando tenían que subir a Jaca o ir a servir a Pamplona, parecían siempre vestidas de domingo.

Como la clase no se compra… También se la compartieron… Con todo lo que navegaban por los campos, llevando comida a los pastores de sus casas a las pardinas de diez kilómetros desde niñas, cómo entender que en su vejez todas podrían ser modelos de cremas de cara de las caras. Cómo nunca se socarraban y su piel siempre tenía color de cascabillo rosa.

En una fotografía encontrada por mi tía del bar que parecía un casino de Berdún, se llamaba Casa Domínguez y se hacía baile todos los domingos, Paz aparecía llenándolo todo en un grupo de diez personas con José, su hombre desde los dieciséis años, y otros vecinos que también han sido más que familia. Con un precioso vestido de los anteriores a los que ahora llevan las que bailan jazz, dominaba con su mirada directa la escena como una Ava Gardner de la montaña de Huesca. Sabía que era atractiva y presumida y es el ejemplo de que quien tiene retiene sustancia.

Divertida, sonriente, fuerte, vivió además una vida especial de golondrina que le dio comprenderlo todo y a todos. Eso le legó un poder sobre situaciones y personas, creó tal imán, que cuando la visité hace una semana es de las pocas veces que he sentido que una persona perdía tan de repente su aura y centro magnético.

Su fotografía de estrella del cine me conmovió y sorprendió porque desde crío la había visto trajinando, nunca disfrutando. O es que sí, porque yo ahora lo hago como ella, en el día a día, probando el primer sorbo del vino que sale de la prensa que es el tiempo.

Legendarios, y lo he vivido, eran sus mondongos en que repetía la sazón de mi abuela haciendo aún mejores beritacas y salchichones de cerdo con pierna de jabalí –la pimienta siempre un poco valiente-.

Descomunales los cabreos y risas que le provocaban ir a la huerta y el huerto, momentos en que intentaba ordenar y perdía cultivar a su familia solo a su manera, como toda su generación.

No podía ver, ni ningún abuelo, los surcos de las bainetas con hierba, las apartaba a ajadica y entrecavaba mejor que cualquier hortelano de la Canal y, si no, lo jodía todo de sulfato para ver el terreno libre de malas hierbas.

Qué decir de las conservas de tomate y más aún de membrillo que la ocupaban casi un mes desde mitad de septiembre, feria de Berdún.

En la vejez volvió a la elegancia, esa que han heredado sus hijos que viene de las mujeres de Casa Lacasta. Guapas pero sobre todo dignas, sonrientes y abiertas.

Paz vivió un aprendizaje colosal para su momento y época cuando ella y José emigraron a Mont de Marsan, en Bearn. Quiero pensar que se fijaría en todas las modelos y revistas de alta costura francesa de su mejor momento: el de Balenciaga y principio de Rabanne.

Hasta este verano vivió leyendo, comprendió los telediarios, adoraba como lo hacía a su hijo Jorge a Messi. Porque mi hermano pequeño y Carlos y Óscar, su otra familia, y la mayor parte de Berdún mira en fútbol y ganarse la vida a Barcelona. Pero todo eso fue fruto e hijo de su paso por Francia: no hacía falta que nada la refinara pero le pasó sin ir a buscarlo.

José cuando se casó dejó de tocar su violín, en la funda, que me enseñaba siendo yo niño. Así lo decidió y dijo en el bar, y Berdún y la Canal perdieron a su mejor músico de oído. Pero las melodías y voz de Paz nos han seguido acompañando a sus familiares y vecinos hasta casi su último momento.

Que le iba a pasar algo yo lo comprendí y se lo dije a su hija cuando se levantó con una fuerza de generaciones de transhumantes a bailar un pasodoble con una mujer de Villarreal a sus 92 años este pasado 8 de septiembre de 2023, en el vermú de las recuperadas Ferias de Berdún.

Nos miramos los que la queremos, que somos toda la Canal, y dejamos de bailar para verla feliz. Aquel día fue el que yo la lloré y la imagen permanecerá en mi memoria imborrable.

El resumen de toda una vida en una pieza tocada por dos músicos de Jaca, como su hombre hizo yendo de pueblo en pueblo a tocar para que los demás bailaran a cambio de comer y vino.

De donde sacó esa última fuerza, cómo fue epicentro de semejante terremoto lo dijo ella misma: esta es la pieza que siempre bailaba con José.

En muchas más ocasiones de lo que sus hijos saben, la he escuchado atentamente como a mi propia madre, aconsejándome y comprendiéndome, como a Esteban que todavía queda y siempre estará en mi vida, las noches de verano en el Puntal de Berdún.

Ha muerto la columna maestra del Barrio Bajo de Berdún, la mejor cristiana que he conocido por coincidir ética, estética y atrevimiento. Tan mi madre fuera de mi familia ha sido, que la mía se puso a hacer cosas como si hubiera estado con ella, se bajó a echar una partida en el centro cívico de la Estación del Norte y agradeció a la vida que semejante personaje se haya ido muriendo en su casa como nació y viviendo casi en plenitud, mental toda, sus últimos años.

Mandando, riendo, llamándome zancarrón y perrecallo desde los cuarenta años solo con la mirada. Hoy se quedará en el nicho a la izquierda de mi padre, con su querido José y el violín y sellará inconsolable la lápida su hijo Jorge.

Después de nosotros otros lo harán o nos lo haremos unos a otros. La corriente del ventilador suena fea y la capoladora de Paz de embutido de manivela… pues eso…

Más allá del amor, 05.01 Luis Iribarren

Zaragoza Ilusiona. O al menos, nos debería ilusionar durante todo el año


Este es el cartel que ha ido utilizando el Ayuntamiento de Zaragoza para avisarnos de la Navidad. Ya, sí, todos sabemos que llegaba con diciembre, pero potenciar los mensajes está bien, pues eso además de animas o de desanimar, sirve para el turismo y el comercio. Es decir, para las economías públicas al final.

Pero quiero entresacar como muy positiva la frase: Zaragoza Ilusiona

Me parece muy simple pero efectiva, positiva en estos tiempos tan raros y complejos. Necesitamos ilusionarnos con Zaragoza, y eso es muy importante aunque creamos lo contrario. Ilusionarnos con nuestra cueva supone salir ilusionados (un poco, no hay que pasarse) a conquistar el mundo mundial.

Zaragoza Escondida. Retablo maravilloso


Cuesta mucho admitir e incluso entender que esta belleza artística esté en Zaragoza y casi no se pueda ver libremente sin pagar entrada. No quiero hablar de que las restauraciones se hicieron con gran parte de dinero público, pues no merece la pena meter el dedo en los errores de las negociaciones. 

Pero que sepamos que Zaragoza debería contar más en los Circuitos turísticos en España, y que la suma de torpezas de muchos viejos dirigentes zaragozanos hace que no siempre sea sencillo lograr una presencia más activa de Zaragoza y Aragón en esos circuitos culturales, artísticos, turísticos e incluso religiosos.

No, no quiero decir en donde está este maravilloso retablo, si los responsables de Zaragoza no quieren hacer lo posible para que se conozca, no voy a ser yo quien haga propaganda de lo que quieren tener casi escondido.

¿Sabías que…? Altura de Zaragoza


Zaragoza se encuentra, de media, a 208 metros de altura sobre el nivel del mar. Sin embargo, el río Ebro a su paso por Zaragoza alcanza una altura de 199 metros que es muy parecida a la altura que tienen zonas como Vadorrey, y, por su parte, barrios del sur de Zaragoza como Torrero y La Paz están a algo más de 250 metros de altura sobre el nivel del mar. El aeropuerto de Zaragoza está sobre los 263 metros de altura.

Eso hace que a veces llueva o nieve en algunos barrios de Zaragoza y en cambio en otras zonas ni llueva ni nieve. Aunque sea poca la diferencia entre diversos barrios zaragozanos.

5.1.24

Las Cámaras de Comercio y el partido Unión Nacional, en Zaragoza

En la actual sede de la Caja Rural de Aragón, en el edificio que durante décadas fue el Casino Mercantil en el Coso nada más salir de la Plaza España hacia la calle Alfonso I, se fundó la Cámara de Comercio de Zaragoza. En la imagen vemos una fotografía coloreada de una de sus sesiones del año 1901.

La Cámara de Comercio de Zaragoza se fundó el 16 de septiembre de 1886. Una parte muy representativa de las fuerzas económicas locales se reunió en el Centro Mercantil y crearon una comisión organizadora, presidida por José Montañés y formada por 210 asociados. 

La intención de las Cámaras de Comercio, era recuperar a España del final del siglo XIX con una economía muy débil, recordemos el llamado Desastre de 1898, utilizando para ello los trabajos políticos e intelectuales, unidos a los de los comerciantes y empresarios de toda España.

La primera sede de la Cámara de Comercio de Zaragoza fue la sede del propio Centro Mercantil que ya llevaba 10 años funcionando, y en la presidencia de la Cámara se sucedieron en los primero años Joaquín Carderera, Tomás Higuera y, desde 1893, Basilio Paraíso, el gran protagonista del fin de siglo.

El partido Unión Nacional que había nacido en Valladolid se funda en Zaragoza para todo Aragón en esta sede de la Cámara de Comercio de Zaragoza, en lo que también era el Casino Mercantil.

Este partido en realidad fue impulsado por Joaquín Costa como político de la Liga Nacional de Productores Agrícolas y Comerciales, por Basilio Paraíso desde las Cámaras de Comercio y el zamorano vallisoletano y liberal Santiago Alba propietario de El Norte de Castilla. Como vemos, dos aragoneses entre sus tres fundadores.

Pero la verdad es que aquella Unión Nacional que presidió Joaquín Costa desde su nacimiento en 1899 nació herida de muerte por varios motivos, pues no llegó a poderse implantar en toda España, y sus dirigentes venían de ideas diferentes y de territorios muy alejados y distantes en modernidad. Incluso por su compleja relación entre Costa y Paraíso. 

Y por tener en su seno dos tendencias aragonesas bien diferentes para enfrentarse al poder, bien desde dentro y suavemente (Costa), bien desde fuera y con más firmeza (Paraíso). Aunque pueda parecer lo contrario, el suave era Costa, que era más conocedor de las fuerzas de todo tipo que tenía el Gobierno para reprimir como en Barcelona, todo tipo de manifestaciones.

Costa quería que la Unión Nacional se convirtiera en Partido Político al uso, y Paraíso que no, que fuera solo una Agrupación o Liga Política. Y Costa tenía mucho miedo a que los intentos por regenerar aquella España terminaran en una Revolución.

La Unión Nacional como Liga Política (no llegó a ser partido propiamente dicha, y ese posiblemente fue el mayor de sus errores) se propuso reorganizar la enseñanza, la representación electoral, el ejército y la marina, la administración civil, provincial y municipal; transformar los procedimientos administrativos, forjar una política económica vigorosa; mejorar la situación de las clases obreras; revisar los monopolios concedidos por el Estado y apoyar las demandas de los agricultores en favor de la construcción de canales, pantanos, embalses y crédito agrícola, etc. 

Es decir, casi nada dentro de una España dividido, empobrecida y que no creía en ella misma. Su primer Programa Político constaba de 85 artículos que sin duda iban a cambiar totalmente el ámbito de gestión política de aquella España anquilosada.

Duró dos años el partido Unión Nacional y se terminó fusionando con la Liga Nacional de Productores y con las Cámaras de Comercio, dejando de lado casi toda su labor política de primer línea. 

Cuando decidió disolverse surgieron muchas voces de intelectuales españoles que reclamaban sobre todo a Joaquín Costa, que siguiera con la idea muy interesante pero sobre todo muy necesaria en aquellos años, para regenerar una España muy débil.



En la viñeta de arriba publicada en marzo de 1900 podemos ver a Joaquín Costa junto a Basilio Paraíso reflejados en un espejo de La Veneciana, con una regadera entre ambos con el lema de "Política Hidráulica" lo que nos muestra el trabajo que deseaban realizar. 

El texto es francamente identitario del momento. Se publicó en la revista política Gedeón. Una revista semanal cuyo lema era ya en 1900 un claro mensaje de lo que siempre ha sido España como reflejo de lo que es la política. Decía el lema: Gedeón es el periódico de menos circulación de España.

En la viñeta de abajo en cambio, mucho más ácida, se muestra como Joaquín Costa tira los orines de la noche sobre los militares mientras en el orinal pone Manifiesto de la Unión Nacional.





Los Reyes Magos también están en Zaragoza


Aprovechando las amistades, os dejo un texto publicado por nuestro colaborador Jorge Marqueta, ansioso amante de Aragón y de todo lo que nuestra sociedad ha representado a lo largo de su historia. Digo todo… pues aunque sé que no es todo aplaudible pues la Historia de Aragón es muy amplia, a veces llegamos a la conclusión que para avanzar hay que tratar de olvidar los errores que vamos cometiendo todos por nuestros caminos, y seguir caminando
. Os dejo su texto.

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El mito de la adoración de los Reyes Magos aparece en el Evangelio de San Mateo (Mt.2 1-12), que menciona unos sabios que, guiados por una estrella, adoran al niño y le ofrendan oro, incienso y mirra.

Desde la Edad Media se representa como símbolo del poder feudal sometido al religioso, pasando los sabios a ser representados como reyes e, iconográficamente, son tres hombres blancos que representan la vejez, la madurez y la juventud.

En el gótico europeo, la representación más bella y de mayor calidad escultórica de la Epifanía se encuentra en Zaragoza, en el Retablo Mayor de La Seo del Salvador, sin duda, una de las catedrales góticas más preciosas del Mundo.

La escena central, realizada a partir de 1467 y que terminaría dos años después, es obra del alemán Hans Piet d’Ansó, llamado Hans de Suabia, que realiza la cumbre de su magnífica obra en Zaragoza, ciudad en la que desde entonces vivió y en la que murió por la peste en 1478.

San José, ausente y ligeramente apartado, parece ajeno a la escena.

En el centro, la estrella, y, alrededor de ella, la Epifanía.

La figura de la madre es una delicadeza indescriptible, una bella mujer de rasgos centroeuropeos, con una rica indumentaria, realizada con una técnica escultórica admirable, que sujeta a su hijo delicadamente y que, esbozando una leve sonrisa y con su mirada, transmite un profundo amor maternal. 

El niño nos mira y nos señala con el dedo índice una moneda de curso legal del momento en la que aparece la imagen del Rey de la Corona de Aragón, Juan II el Grande, una de las grandes personalidades políticas europeas del momento.

La escena, muy en la línea de las obras flamencas, resuelve magistralmente el juego de la perspectiva. Aparecen los reyes magos: el primero descoronado y genuflexo besa los pies del niño (es la vejez); el segundo, que quizá sea un autorretrato del maestro, representa la madurez y mira la escena y el tercero, la edad juvenil, prepara su ofrenda.

Todavía los tres son de rasgos europeos, aunque, con las expediciones portuguesas a África, especialmente desde el segundo tercio del siglo XV, ya se empezaba a representar a Baltasar como un joven de rasgos africanos; a Melchor como un señor mayor de rasgos europeos y Gaspar como un señor maduro de rasgos asiáticos. 

Con esa nueva iconografía se quería simbolizar el carácter universal de la religión cristiana, que a toda la Humanidad alcanza, independientemente del lugar de nacimiento o color de piel.

Hans de Suabia, en Zaragoza, todavía representa las tres edades a través de tres señores con rasgos claramente europeos y la única persona de piel negra que aparece es un sirviente o un paje.

La mula y el buey asoman en el portal y, continuando con esa perspectiva en espiral, vemos los pajes, los camellos (que son caballos cuellilongos, pues apenas se conocían los camellos en estos lares y mucho menos en las germánicas tierras del escultor) y un poblado con pastores, en la parte superior de la escena. Sencillamente, magistral.

Jorge Marqueta