7.4.19

La Zaragoza de hace 3.500 años

Sabemos de la existencia de asentamientos humanos en la zona de la actual Zaragoza desde hace unos 3.500 años, que se van formando en el espacio geográfico del antiguo barrio del Boterón alrededor de la zona de la plaza de San Nicolás hacia la plaza de La Seo, y también otros asentamientos sobre la zona de Juslibol, ya muy alejado del anterior para aquellas épocas y con el río separando en gran medida su relación y convivencia. 

Ambas zonas estaban situadas estratégicamente sobre un río Ebro duro, potente, peligroso, cambiante y sobre todo muy útil para poder sobrevivir en aquellos años del final de la Edad del Bronce hacia la Edad del Hierro.

En la imagen podemos ver en rojo los dos asentamientos humanos de aquellas épocas, cada uno en una orilla del río Ebro y ambos asentados en alto sobre el cauce del río.

Hasta los años 60 del siglo XX, en la actual zona de Tenerías, junto al Puente de Hierro y mirando hacia el barrio de Las Fuentes, existía una amplia zona plana tipo playa, donde las personas bajábamos en verano a tumbarnos a la orilla del río Ebro. En esa zona el río estaba casi a la altura de la calzada. Pero a pocos metros más al Norte, detrás de San Nicolás, siempre ha existido una cierta altura sobre el cauce del río Ebro, que facilitaba los asentamientos de poblados con la seguridad de que las crecidas del río no se los llevarían.

Disponían pues con muy poca distancia de las dos posibilidades del terreno. Una altitud que les permitía defenderse de los enemigos, de los embates naturales del río, de servir como atalaya para ver la llegada de forasteros, con agua potable muy cerca, con una zona que servía como puerto natural para llegar con barcas, y donde se hiciera falta podría también pescar. No lejos de allí tenían también el río Huerva para obtener agua potable y regadíos hacia las zonas intermedias.

Así que cuando unos siglos después llegaron los romanos por esta zona, apreciaron lo mismo que los íberos y se asentaron en la misma zona, desplazando a los antiguos pobladores y creando en los mismos espacios una ciudad grande llena de todos los servicios, utilizando la misma zona para puerto fluvial de más capacidad y asentando su Foro y Centro Urbano también más o menos en el mismo espacio físico que se llevaba utilizando más de 1.000 años.

Que a nuestra Zaragoza la llamaran unos Salduie y otros Caesaraugusta sería lo de menos y siempre a costa de guerras, pues lo válido para todos nosotros como actuales pobladores es que esta zona era la elegida por las personas del entorno para asentarse con seguridad.

De la época íbera o anterior nos han quedado pocos restos en esta zona, pero sí suficientes como para poder asegurar lo que decimos. Desde el propio subsuelo de la plaza de La Seo, hacia la calle Sepulcro, Gavín, Palafox, Don Juan de Aragón, Torrellas, Universidad o plaza de Asso, se han encontrado ya vestigios de esa época. Si pensamos que esas calles han estado habitadas más de 3.500 años, encontrar todavía restos de aquellas épocas parece casi milagroso.

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