20.9.19

Vivir como trabajar o militar, a reglamento

Sabía que hablar sobre Francia, precisamente desde Zaragoza como jacetanio, levantaría ampollas y también esternones. A ver, incluso por negación existe relación, se trata de que la tenemos más que el eje Castilla-Galicia (que es León y Portugal). Ellos la tienen con Inglaterra…

Dedicaremos nuestro grano de ordio al Brexit pues, a diferencia de inmigración francesa –pero la tenemos francófona-, sobre todo en el Pirineo sí que tenemos inglesa de la rica que no cuenta –pero no la tenemos en las ciudades, excepto Pakistán y Ghana, anglófona-.

Y eso es lo que hay, y lo que hay es presente y lo demás son recreaciones y puertas carmelitas malladas, como edificios de ladrillo en calle Palomar, con balas ilustradas. Sabemos cómo la Revolución francesa terminó modo imposición de principios. Es claro que ello ya no es posible, aunque, porque…

Vivimos y trabajamos a reglamento

La primera vez que oí la expresión fue un reproche. Se me acusaba de trabajar a reglamento. A reglamento viven, trabajan y cohabitan, contra que la costumbre que sea ley, quienes están a la defensiva.

A la defensiva del paternalismo, del compañero puesto a dedo delator que no sabe –o no quiere y sí sabe- decir que no (eficiente inversión, la de invertir en medios personales para controlar); también a la defensiva de que se distinga entre los del pueblo y forasteros –mención especial, catalufos-. A la defensiva, por último, de tanto inepto unigenérico -aquí hago discriminación positiva favorable contra nosotros-, puestos a (o nacidos para) organizar contra mérito, capacidad, lógica ni sentido común... La diferencia jefe-líder, que ya es insostenible…

Vivir a reglamento, trabajar a reglamento, sentir a reglamento… significan no padecer mucho, también a reglamento. Dar lo justo y necesario, tu mínimo vital denominador. Porque espera quince días, y el apóstol de la idea se te caerá.

Habrá gente que te dirá que lo hagas por España, Aragón, Valdefierro o por la calle Monasterio de Samos. Por GM, por Calzados X, o que te quedes sin cobrar en hostelería a mayor gloria de un pirata jesusgilista… Tantos controles e inspecciones y todavía en hay…

No lo vas a hacer, no te los vas a creer, sabes que vivimos –salvo euskonapar excepciones- en un lugar lazarillo donde no se tira palante tanto como se dice. Ni como los de Alicante, sino que la peña anda más harta que Tarragona de pescau.

Sí, existen triunfos sinfónicos en deporte liderados por periféricos siempre, escriturados en Madrid en parades-rave. Con la izquierda (menos Lambán, Susana, Page, Vara, Fernández, Felipe y quienes con ellos pacten etc.) mirando hacia otro lado.

Hacia la reunión bilateral por el bien de Zaragoza de Lambán con Azcón. Únicos puntos del orden del día: Romareda, Pikolín vintage y planes de choque. Se han dejado la pobreza de Oliver y Las Fuentes. Ninguno de los dos, ni sus principales o circunstanciales apoyos la padecen, algunos sí han oído más que otros hablar de ella… Nada más y nada menos…

Tenemos en cada parade los españoles de cuarta que tragarnos la instrumentalización de una bandera, que por algo se cambiaría a violeta-error castellano en uno de sus colores. Viene de largo el tema.

Pensar a reglamento, joder a reglamento, sentir a reglamento para no sobresalir, subsistir, respetar (es a reglamento para bien) en ambientes laborales la falta de iniciativa de los demás, ver normal la irregularidad de trato en el bar de todos los días, oír a reglamento historias a voz en grito en entornos públicos que nada te interesan. Cuando tú solo has ido a comprar pescado, un viaje o un trámite civil privado.

Aragón, la jota, la tierra noble de los 60 decibelios constantes y la protección de datos personales. Y la virgen que no quiso ser francesa, que quiso ser capitana… De como decía Romanones, jodo qué tropa…

Es una putada vivir y hacer una campaña electoral a reglamento, con la camiseta puesta de tus funciones mínimas para evitar abusos, sabiendo decir en todo momento que no… Porque depende es no…

Deberíamos tener más rasmia e ilusión colectiva, la reservamos para momentos puntuales. Al día siguiente, en beneficio de todos, no digas que estás tan disponible para todo porque es lo que está esperando quien te quiere instrumentalizar. Di no, o vive a reglamento.

Haz de tu vida lo que ves en tu ciudad y lo que veas, si miras, será esa Expo sin proyectos, ese Teatro Fleta que parece un decorado del Oeste de Almería, también ese colegio de San José sin niños con toda una generación expulsada a Arcosur, ese Teatro del Mercado sin espectadores, esa Romareda y Alcoraz llenos…

Y pásale el paquete al que venga detrás, porque nunca es tarde (Rosendo Mercado).

16.09 Luis Iribarren


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