10.11.20

La Zaragoza de 1495 vista por un alemán

La precaria ciudad de Zaragoza, capital del Reino de Aragón es grande y de forma alargada: hállase sobre las orillas del famosísimo río Ebro en una llanura deliciosa, que es tan grande como el Isar en Landshut en Babiera. Está situada Zaragoza en una hermosa llanura y es mayor que Nuremberg, y más poblada a las orillas del Ebro. Tiene un soberbio puente de siete elevadísimos arcos de piedra, bajo los cuales hay un magnífico molino construidos por  alemanes. 

Los alrededores de Zaragoza son, por lo general, áridos y estériles, con excepción de las tierras de regadío, pues las lluvias escasean de tal modo, que cuando estuvimos en la ciudad llevaban nueve meses sin ver el agua de lluvia. Cuatro ríos pasan por su término: el Ebro, el Jalón y otros dos más pequeños (el Jiloca y el Gallego) aunque suficientes para fertilizar los valles respectivos.

En el del Ebro críase mucho ganado; el del Jalón produce gran cantidad de trigo y los otros dos rinden pingües cosechas de vino y aceite, si bien todos estos productos danse con profusión en los cuatro valles.

En el campo zaragozano se recolectan actualmente unas cien cargas de azafrán (sobre 800 hectolitros), la lana de sus ovejas da doscientos o trescientos mil, copiosísimos al par que de excelente calidad son también sus ganados y sus aceites, así como la cera y la miel. Hay numerosas huertas y en los parajes secos crece el romero y otras plantas.

El día de nuestra llegada vimos ya en los árboles almendras y albaricoques tempranos. Este exuberante producción es causa de que haya allí innumerables mercaderes, pues, como he dicho, es pródiga aquella tierra de ganado, azafrán, cereales, lana, gualda (planta para hacer tintes amarillos), miel, cera y otros productos. Tienen también cueros de muy buena clase, que curten y adoban para hacer zapatos.

Jerónimo Münzer - Viaje por España y Portugal - 1495

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