27.5.21

Las Asociaciones de Vecinos de Zaragoza en 1975

Cuando en España no había democracia, éramos todavía una larga Dictadura que no parecía acabar nunca, ellos mismos, los que mandaban, se dieron cuenta que las Asociaciones de Vecinos eran muy interesantes para el buen funcionamiento de las ciudades. Era puro egoísmo, los vecinos de los barrios sabían mucho mejor que ningún otro concejal qué necesidades había, qué posibilidades de mejorar —con pocos esfuerzos— se podía hacer en la vida urbana y social de las localidades grandes.


Pero no se podía abrir el melón de las Asociaciones, pues se podían colar los comunistas con rabo y caramelos envenenados. Y se inventaron las Asociaciones de Cabezas de Familia, que fueron el embrión de las posteriores Asociaciones de Vecinos. El Cabeza de Familia quedaba mucho más admisible en aquellas mentalidades oscuras, que ser simplemente Vecinos.

En este recorte de prensa de agosto de 1975 se habla del peligro de las acequias de Zaragoza, de Las Fuentes, Montemolín, La Jota, San José u Oliver, sin olvidarnos de la de Las Fuentes que transcurría por el actual "Camino de las Torres" hasta el final de la calle Santiago Rusiñol y totalmente descubierta, la famosos acequia de Las Abdulas. Que por cierto y con poco caudal todavía se puede ver en el parque de José Antonio Labordeta.

Aquellas acequias eran peligrosas pues estaban descubiertas y por aquellos años los niños jugábamos en la calle o en los campos. Con poco más de 10 años yo ya me iba con algún amigo a coger sapos, serpientes o ranas a las acequias de San José y Montemolín, y hay que advertirlo, solo para enseñárselas a los niños de la Escuela Tomás Alvira y luego volverlas a soltar a los lugares en donde los habíamos cogido. Las ratas, que las había y bien gordas, se movían mucho más en las acequias de Las Fillas por la trasera del Matadero o en la zona del río Huerva junto a Sementales.

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