5.1.19

La estética como proyecto de desarrollo en Arrowtown. Aragón o Nueva Zelanda

Tenemos a la Nochevieja campeona de Aragón y toda España en forma de Estación de Canfranc iluminada, y una extensión de su día modernista a la celebración de Nochevieja.

Se están siguiendo en Canfranc los pasos de su rehabilitación pero puesta en valor magníficamente, y hay un impulso político reseñable del que felicitarse. Esperemos que el consenso no termine.

Ese mismo espíritu ha de tenerse en otro proyecto piloto que puede convertir el valle del Aragón y otros, en destino de otoño, de temporada baja.

Desde Nueva Zelanda, en las inmediaciones de Queenstown –capital de la nieve del invierno austral en agosto con Bariloche, Argentina- están reflexionando sobre que tal vez haya que cortar los bosques madereros de pinos exógenos y replantarlos de árboles caducifolios.

Allí hay una enseñanza que aprender, debemos engalanar el entorno de Canfranc, de Panticosa, de tantos otros lugares donde sea posible con especies de árboles caducifolias de tipo arce, abedul, avellano o haya… 


Extender el efecto Zuriza, Oza, Betato o Pardina del Señor a entornos urbanos y visibles desde núcleos con afluencia turística.

Es bueno para el monte, para la silvicultura, incluso para la caza y recolección de setas. Además es barato. Pero, sobre todo, es una inversión indudable en mejoras estéticas que aumenten las afluencias a los bosques de otoño simplemente por su cromatismo.

Todo esto surge de Japón marcando el paso, cuyo año discurre entre la floración-hanami y la contemplación del otoño de hojas rojas como parábola existencial.

La imagen corresponde a la implantación del proyecto en márgenes de prado. Sencillo y maravilloso, dotando de orgullo visible y transmisible en forma de belleza de generación en generación. No terminemos con las simples macetas de geranios.

Feliz año pirenaico - 04.01 Luis Iribarren.

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