Para rematar la imagen nuestro otro colaborador Jorge Marqueta advierte que un atardecer puede ser también un ocaso. Y nos deja entrever que lo que podemos creer que es hermoso puede ser el final de algo importante, que hay que estar siempre atentos a lo que viene cuando se apagan las luces.
Zaragoza se merece todo. Aragón se merece que lo mimen y lo cuiden, lo empujen hacia arriba. Pero es complicado entender esto. Y mucho más lograr que lo admitan.
Ayer mi hijo me dió una alegría. Podría haberse ido a trabajar al Reino Unido de Profesor, pero al final ha elegido TERUEL. Es el primer caso en este año que observo a un aragonés que en vez de irse “fuera” se queda “dentro”.
Zaragoza se merece todo. Aragón se merece que lo mimen y lo cuiden, lo empujen hacia arriba. Pero es complicado entender esto. Y mucho más lograr que lo admitan.
Ayer mi hijo me dió una alegría. Podría haberse ido a trabajar al Reino Unido de Profesor, pero al final ha elegido TERUEL. Es el primer caso en este año que observo a un aragonés que en vez de irse “fuera” se queda “dentro”.
Hace unas semanas hablaba de una casi hija que se nos iba a Huelva, o de varios aragoneses jóvenes que se iban repartidos por fuera de Aragón. El mío se va a Teruel, con dos… con muchas ganas y muy contento. “Hay pa too”.

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