31.8.19

Zaragoza por Aragón 16 - Despoblación? Seamos sinceros

La obligación de cualquier político es escuchar a su sociedad. Es básico, imprescindible pero no es sencillo. Porque escuchar no es preguntarles y esperar su respuesta. Escuchar es detectar los problemas, saber leerlos, intuir las posibilidades de solución, escuchar movimientos de sociología, psicología social o incluso economías familiares. Mirar y saber ver.

En Aragón las necesidades son fáciles de detectar pues somos un territorio fácil. Tenemos problemas importantes pero son bastante primarios. A cambio tenemos algunas fortalezas que nos dan ya resueltos algunos problemas realmente complejos. Uno de los problemas NO resueltos y que vamos por el camino equivocado es el de la DESPOBLACIÓN.

Aragón es como bien sabemos un inmenso territorio con muy pocos habitantes. Formamos parte de esa España vaciada pero que no es igual en todos los casos. Extremadura resuelve sus problemas de una forma muy diferente a Castilla o Aragón, entre otras cosas porque su sociedad de terratenientes es diferente. 

Un terrateniente —para quien tenga dudas— es el amo que posee tierras en tamaño tan inmenso que solo entiende de hectáreas y números y no de regadíos o de semillas. En Aragón no se da como en Extremadura, y esto es importante a la hora de buscar soluciones, y para entender realidades.

Pero la despoblación en Aragón existe, lo que no quiere decir que sea grave. La solución sobre el papel parecería sencilla. Si somos pocos y tenemos mucho territorio, hay que traer a personas, habitantes nuevos, repoblar, trabajar sobre el territorio poniéndolo en valor social. Pero eso es imposible y lo sabemos. Lo saben sobre todo los que ya viven en esas zonas del Aragón vaciado.

Así que debemos escuchar a la población. Incluso a la población mundial. No podemos pretender para Aragón algo que no está sucediendo en ningún lugar del mundo. 

La real, lo que sucede en este siglo en todo el mundo, es que los habitantes, las personas, se están yendo de sus zonas rurales hacia las ciudades, a ser posible ciudades grandes. No hay término medio, no existe análisis intermedio.

Podemos creer que innovar en el medio rural es la solución, cuando lo básico hubiera sido haberlo dotado de calidad básica en comunicaciones y en economías productivas, sin permitir que se perdieran servicios, pero no ahora sino hace tres décadas como poco. 

¿Cómo es posible hablar de DESPOBLACIÓN en Aragón sin haber resuelto antes algo tan básico como tener cobertura de teléfono o de internet en todas las localidades? ¿Cómo es posible cerrar tiendas pequeñas de suministros básicos o locales de ocio, bares o bibliotecas, y hablar de que se quiere evitar la despoblación?

Incluso escucho la idiotez más absurda cuando se habla de DESPOBLACIÓN y se plantean soluciones diseñadas para los meses de verano, que es cuando hay habitantes en algunas localidades. 

Eso no es evitar la despoblación, como nunca lo fue hacer inversiones en pabellones deportivos. No hay que hacerse trampas. La despoblación en Aragón no hay que medirla en Julio sino en Febrero. Y restando a los habitantes empadronados en sus localidades de origen por amor a su territorio. 

Las soluciones para evitar la despoblación son las que sirven para los habitantes que están en los miércoles de febrero, no para crear vida los domingos de mayo o de octubre.

Hay que hablar con el mundo rural, pero hay que entenderlos, escucharlos y ser sinceros entre todas las partes. No vale jugar a los cubiletes. Las ayudas tienen muchas veces trampas que terminan en manos de terratenientes que viven en Madrid. Hay un número de poderes que desean la despoblación como una forma más fácil de obtener beneficios. Mantener artificialmente zonas vivas para beneficios de unos pocos dueños de maquinarias de poder es negativo para los territorios. Aunque entre todos nos queramos engañar.

Aragón es maravilloso. Es incluso casi virgen en algunas zonas. Tenemos enormes posibilidades de desarrollo. Pero ¿qué queremos para el futuro?

El valor añadido de nuestros productos no se queda en Aragón. Cuando viajamos a los mares de plástico de Almería o nos movemos por Navarra o Rioja vemos que todo lo que rodea su producción agrícola se queda allí mismo. En Almería hay fábricas de plásticos, de montajes, de mermeladas, de conservas o de arreglar los camiones de transporte. Se intenta que todo lo se puede producir en esos territorios para la producción y distribución de esos territorios, se haga allí. Efectivamente, por los mismos grandes empresarios con controlan todo.

Aragón es distinto. Pero hemos olvidado nuestra enorme capacidad de los años de principio del siglo XX para crear Cooperativas de trabajadores productivos. No interesa. pero eso es combatir la despoblación. 

Menos pabellones con 10.000 asientos en pueblos pequeños, y más ayudas para crear cooperativas entre los jóvenes de las Comarcas. DE TODO TIPO. ¿O acaso no interesa eso? ¿Por qué no se forma en calidad productiva y en innovación de servicios a las personas que quieran trabajar en el lugar de la producción?

Es curioso que hablemos de una despoblación en el mundo rural aragonés y no se habiliten por normas caducas mercados de proximidad en las grandes ciudades aragonesas. Mercados de productos rurales, de los propios productores que existen en decenas y decenas de localidades cercanas a Aragón.

Sí, se me dirá que hay en Zaragoza uno. Mentira. Es mentira. Hay uno, mini mercadillo de proximidad. ¿Lo queremos comparar con por ejemplo el de Martorell (27.000 habitantes)? Se puede ir a ver durante todo el año y ver el número de puestos de venta y su variedad. ¿Por qué en Zaragoza no se pueden vender productos agrícolas aragoneses para favorecer la rentabilidad del mundo rural aragonés y en Cataluña sí, en decenas y decenas de mercadillos con centenares de puestos?

Aragón necesita planificar el crecimiento. No teorizar, sino planificar. Saber, decidir, organizar, sobre qué territorios se pueden construir localidades con un crecimiento que los vaya acercando hacia localidades con un mínimo de 10.000 habitantes. Y hay que hablar con los vecinos de esas localidades para saber hasta qué punto están dispuestos a aceptar nuevos vecinos.

Sin nuevos aragoneses no es posible resolver la despoblación. Esto es básico. Es que resulta imposible mantener Aragón si nos morimos más que nacemos para evitar que Aragón deje de ser territorio de aragoneses de toda la vida. No nos engañemos. Es cuestión de años. Y si es eso lo que queremos hay que decirlo y no trabajar en otras direcciones. La despoblación tiene muchas aristas, pero sin duda la más tonta es engañarnos entre nosotros. Seguiremos hablando.

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