31.10.17

Zaragoza 2025 (09) Nuestras personalidades urbanas

Es mejor que coja un poco de carrerilla con esta serie, porque estamos en último año de legislatura y para demostrar mis intenciones con ejemplos concretos, alejado del historicismo que era necesario solo como introducción.

Ayer que conocí a unas libanesas participantes en un congreso que hacían juetapa y les mostré los cedros sagrados junto con una foto de la sabina de Villamayor y se emocionaron, me di cuenta de que más que tierra de acogida, somos una tierra cosmopolita con orgullosa historia. Historia cuyo principal eje vertebrador es, precisamente, la historia de Zaragoza pues a Jaca o Huesca le falta tradición –y nos falta a sus hijos- de intercambio intercultural.


Explicada, nuestra historia y naturaleza sobrecoge.


Incluso como ayer a jóvenes representantes del pueblo que nos dio el alfabeto, compuso el primer libro y generó la primera cultura relevante en Hispania en el entorno de Gadir. El maravilloso y ya visitable, noble y muy bello, pueblo del Monte Líbano, que también nos ha legado el hummus.


Dicho ésto, cuál es la intención.


La intención es que, incluso de arriba abajo, haya otra política de acción cultural y social desde el Ayuntamiento hacia los distritos. Las competencias que podrían singularizar y matizar cada barrio desde arriba, como las que tienen los arrodisement de París, ciudad de ciudades aunque no lo parezca,  sabemos que son escasas. Tampoco nuestros vecinos las reclaman.


Sin embargo, determinadas ideas e iniciativas privadas, porque necesitan espacio, porque son graciosas y singulares pero en la faja central serían imposibles por carestía de alquiler, se desarrollan en distritos.  
Los bares musicales de la Ribera, el rocódromo del Barrio Jesús, los restaurantes-parcela de Torrero, la marcha latina y los mayoristas de hostelería en Delicias, el sabor cortijero de Valdefierro, el comercio minorista y los huertos urbanos en San José alto o el polo alfarero y de servicios del Bajo Aragón, demuestran que la iniciativa pública va por detrás.


También en la puerta de Santa Isabel se han llegado a vender casi todos los coches de la ciudad, ha sido visitada por toda ella. Son las imágenes que os aporto, han ganado incluso premios arquitectónicos.


Es el propósito equilibrar esta batalla. Que estamos perdiendo porque nos está venciendo el Véneto y la política de grandes superficies que nosotros mismos nos hemos querido dar, allí sí hemos estado paletos.


Nos quejamos de Zaragón, en Zaragoza ciudad pasa lo mismo. 

Más allá de Puerto Venecia, y en esto la Margen Izquierda tiene suerte de su singularidad geográfica, con iniciativas culturales puntuales de ciudad que la ciudad apenas conoce ni aprovecha, la misma se vierte hacia la faja central para el desarrollo de cualquier evento pilarista, Semana Santa, ferias, reivindicaciones, pero me temo también que se vierte en cualquier otra iniciativa. No se conciben museos o centros culturales cosmopolitas fuera de ella.
Dejando a su suerte a emprendedores que se desarrollen en otros lugares. De allí la importancia de que Zaragoza Activa esté fuera de esta pastilla central, aunque dentro de nuestro proyecto de distrito de extenderla en corredor por la Estación del Norte.


Lo que me da la razón, en nuestro imaginario pensamos que más allá de esa faja no hay nada. El tranvía por Grancasa es un intento de hacer una faja en V y darle una solución al Actur, lugar sin alma, modelo de otros puertos y arcos, vertederos de solo un par de barras de la pirámide de Zaragoza. Donde los abuelos que levantaron España, Aragón y Zaragoza, que mantuvieron el comercio de la genial calle Doce de Octubre para que lo heredaran chinos y latinos, solo van de visita.


Por tanto, la misma realidad Zaragón se reproduce en esa otra realidad Zaracentro, donde la DGA no interviene, donde la Ley de Capitalidad no llegará, donde los residentes en Zaragoza pagamos mediante iniciativa privada servicios que disfruta todo Aragón. Donde, como zona a no reconvertir, las iniciativas sociales y privadas son caras, y los coros, gimnasios, clubes, sociedades etc. no gozan de subvención alguna para residenciarse.
Creo que es lo que hay que replantear, si la ciudad es concéntrica tiene que demostrarlo.
Creo que si Zaragoza con sus políticas no supera su zaracentrismo y genera políticas de singularidad de sus distritos, no tendrá autoridad para diseñar Aragón por incomparecencia.


Nuestro propósito es generar algún Harlem, algún Candem-Torrero, algún Brooklyn Heights, o Barrio de Palermo en Buenos  Aires, o Zona Rosa o Miraflores o Colonia Roma en Bogotá, Lima y DeFectuoso (Ciudad de México)… Creo que tenemos elementos y suficiente cultura urbana para intentarlo…


Una última reflexión, todas estas barriadas con personalidad, igual que Prenzlauer Berg y excepto el Barrio Latino y Trastevere, están en en los laterales de Broadway, Insurgentes, Corrientes…
Es decir, hay que repensar las distintas personalidades también de los barrios  centrales de Zaragoza. El juepincho, las fiestas del Gancho, de San Miguel, la singularidad del Barrio del Carmen, de la denominada en los 80 Zona Facha etc. Esas zonas que en Barcelona se denomina globalmente Eixample pero que en Madrid da lugar a los geniales subdistritos de Chamberí, Malasaña, Latina y Salamanca.


Esa es la intención, y detecto que la necesidad.

27/10 Luis Iribarren

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