17.2.20

Las otras galligueras: Biscarrués. Principales destinos de aguas bravas europeos

Otra vez a vueltas con el pantano de Biscarrués corto que a nadie se le ocurriría plantar en el valle del Jerte ni en las Alpujarras. En congostos con arbolado florecido, de regatos rápidos menos mal que insuficientes (o ya transformados como en el valle inundado por el monstruo hídrico Galán y García, para regar ese tabaco de Coria que…)

Nuestras escasas foces de rapaces enmarcadas por calizas y bosque mediterráneo vírgenes. Todos y cualquiera de los Reynos de los Mallos.
Los ríos Gállego y Cinca para completar regulación, si es que tal cosa fuera ya sostenible en términos de coste-beneficio, es claro y evidente que deben tomar como modelo la regulación del Ésera en La Litera de San Salvador. Represar en tierra plana, además, es generar lagunas de Sariñena, reservas ornitológicas únicas en el mundo.

En Francia a nadie se le ocurre ya dinamizar el valle del Verdon en Provenza más allá de las represas en este cauce mediterráneo y discolo ya construidas. Las gargantas de este río que nace en los Alpes nicenses se bajan sin espumarlas desde le Palud sur Verdon. 


Municipio que, como sucede con Murillo de Gállego o Santolaria, está convirtiéndose en una isla de asentamiento de iniciativas de este turismo sostenible.

Lo mismo sucede en Bosnia y Montenegro con las aguas nacidas del macizo Tara, una especie de serranía Penibética que emerge próxima al Mediterráneo

Su singularidad botánica, con una cara norte que capta borrascas como la vertiente francesa pirenáica, le ha permitido ser nominada a la zona en la categoría de Patrimonio de la Humanidad. Es la Ordesa balcánica.

Tanto las aguas del poderoso y caudaloso Drina bosnio, que fluye hacia Belgrado, como las de los dos ríos que lo conforman –el Tara y el Piva- discurren por los Alpes Dináricos atravesando la garganta fluvial más larga del continente con unos 80 metros y 1000 de desniveles. Un cañón del Colorado corto, verde y abrupto. El cañón se baja desde Durmitor y ha sido parcialmente abandonado el proyecto para inundar el valle.

En los bellísimos y graníticos montes Tatra, que separan el sur de Polonia del norte de Eslovaquia, nace el alegre y especiado río Béla, afluente del Danubio tras desembocar en el caudaloso Váh.

Nuevamente nos hallamos ante uno de los pocos espacios vírgenes europeos. En este caso habitado por hayedos, abetales y abedules. Perfectamente preservado este paisaje desubicado de tipo alpino.

Razones para preservar gargantas no faltan cuando existen otras soluciones de las que poder beber y mantener la condición de Aragón como la principal potencia mundial de producción de alfalfa.

12.02 Luis Iribarren

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