5.2.20

La calidad única del patrimonio industrial de Teruel

Excelente iniciativa la de traer las huellas de cicatrización de la actividad humana en la rugosa y arrugada, antigua piel turolense. Hay que cuidar el patrimonio industrial de Teruel, pues también es historia.

La más interesante geología europea fue mordisqueada, vaciada pero también engalanada por vestigios industriales, mineros y fabriles. Que han devenido vintage, como lo ha hecho un metro de Nueva York huérfano para ya bien de inversiones, como acontecede con ese autobús Greyhound o tren Armtrack que recorren las estepas como dinosaurios clásicos y contaminantes. Sin modificaciones, al servicio de la basura blanca y de las demás.

Por eso el abandono industrial que ha padecido Teruel provincia ha legado y va a seguir legando un patrimonio de tal importancia como que solamente existe en Río Tinto, Asturias o norte de León

Comparable a las colonias obreras del río Llobregat. Una manifestación arquitectónica y de utilería digna de los elementos fabriles que subsisten en el valle del Ebro, ingenios azucareros dickensianos.

La iniciativa de Arrudi de utilizar las chimeneas de Andorra como land art iba en esa dirección onírica y reivindicativa. Que el expolio del territorio repartido como beneficios en Madrid o Barcelona pueda tener un final artístico, que recuerde inoculando vida, la otra vida real allí sufrida.

Una fascinante exposición nos ha acercado al Palacio de los Morlanes ciertos elementos arquitectónicos industriales turolenses vistos desde los ojos –de hollín azabache- del fotógrafo de la misma procedencia Pedro Pérez Esteban.

Es una oportunidad de ir a oler fotografías que nos devuelvan esos aromas a punta de lápiz y nieblas ahumadas.

“La arena del tiempo” se denomina este introspectivo retrato de abandono, mordeduras al paisaje careadas y silencios.

Compartiendo espacio palaciego con la Filmoteca de Zaragoza donde se va a rendir próximo homenaje a Mizoguchi Kenji, el maestro de los tonos grises y pizarrosos creador de la inolvidable “Intendente Sansho”.

Una cinta que podría verse perfectamente proyectada y reflejada en una pared de piedra carcomida de edificio central de oficinas minero turolense.

Que puede dar para un Patrimonio de la Humanidad por abundancia, singularidad e historia como el resto de cuencas mineras del Estado o la minería de Cartagena no es la primera vez ni debe ser la última que se escriba.

05.02 Luis Iribarren


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