31.1.21

Escultura "Víctima" en Zaragoza. Mi propuesta que no fue aceptada


En el año 2016 esta obra ganó un concurso de escultura o de Arte Urbano en Zaragoza para honrar la memoria de las mujeres víctima de maltrato machista. Es del escultor de Molina de Aragón pero viviendo en Zaragoza: Fernando Clavo Sanz que tiene algunas obras más en la ciudad y que la tituló "Víctima".

La obra enseguida que fue instalada en enero de 2017 fue rechazada por los grupos municipales de la izquierda zaragozana y por los colectivos feministas pues les parecía simular una mujer derrotada, hundida, y se pretendía reflejar en la escultura que representara a la mujer violentada, además de que representara un cierto optimismo de cara al futuro, un ejemplo de superación.

Así que esta escucltura colocada junto a la iglesia de San Juan de los Panetes fue retirada en poco tiempo y ahora debe dormir en el sueño de los justos o injustos en algún almacén municipal. El autor explicó que la resolución formal combinaba el tratamiento poético de la figura humana, la expresividad de la postura y la frialdad del material propuesto, bronce, con una lectura inequívoca de lo solicitado en las bases: una mujer víctima de violencia machista.

Por otra parte los colectivos feministas adujeron que: "Consideramos que un memorial a las víctimas de la violencia machista no debe mostrar a una mujer postrada, abatida, vencida y humillada, que es lo que muestra el proyecto elegido, donde se representa a una mujer llorando en posición sumisa. La escultura "Víctima" insiste en el dolor, la humillación y la soledad, en lugar de poner el acento en el coraje, la fuerza, la lucha común y la solidaridad. Este tipo de símbolos subestiman el poder de la mujer, la minimizan y perpetúan el estereotipo de mujer débil, frágil y sometida, lo que supone un retroceso en el camino por la consolidación de la igualdad en una sociedad más justa."

El jurado del concurso compuesto por Fernando Rivarés, consejero de Economía y Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza; Leticia Crespo, concejala de CHA e impulsora de esta iniciativa; Patricia Rodrigo Puyó, en representación de la Asociación de Galerías de Aragón; Mariela García Vives y Arturo Gómez Sanchez, por la Asociación de Artistas Plásticos;Teresa Solanilla Buil, por la Casa de la Mujer, y María Pilar Laínez Clavería, de la Coordinadora de Organizaciones feministas decidió elegir esta obra y una se pregunta de inicio: ¿Por qué se tubo que hacer de menos a este jurado como si no fueran capaces de entender el valor de una obra de Arte que no siempre tiene que representar lo sencillo, lo obvio, lo fácil de entender?

Los criterios artísticos cuando se amasan entre muchas manos, al final sale algo gris, sin sabor, sin substancia, sin idea. Y en cuento se dejó entrar a la opinión de una obra de Arte la suma de muchos colectivos, estaba cantado que no había otra solución que retirarla. Es verdad que todas las partes tienen sus razones. Incluso a mi personalmente se me consultó sobre el tema y se me solicitó alguna idea para salvar el proyecto, el problema. 

Comenté la opción de (hablando con el autor pues es quien finalmente debía dar su consentimiento) levantar la escultura en ángulo unos 15 a 20 grados, elevando la mirada de la figura hacia el horizonte y no dejarla mirando al suelo, buscando más una mirada de futuro, de esperanza, de capacidad de levantar la cabeza y ponerse de pie. No fue suficiente mi propuesta, como asesor en aquellos momentos de algún grupo político. Hoy sigue retirada en algún lugar lleno de polvo. 


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