30.1.21

¿Cómo deben ser las campañas electorales actuales, en el Siglo XXI?


Leía el otro día un anuncio de una empresa de publicidad en El País, era un simple anuncio de la compañía ofreciendo sus servicios SIN OFRECERLOS, simplemente explicando una idea, un concepto de la "Nueva" publicidad. La frase del inicio es perfecta: "La publicidad ya no vende, al menos la buena". 

¿Y para qué sirve la publicidad si no es para vender?

Claro que la pregunta que os haréis vosotros es: ¿Pero no pone en el título de esta entrada algo de campañas electorales "nuevas"?

Todos los partidos políticos del mundo mundial saben y aceptan que la COMUNICACIÓN es fundamental y además asumen que casi siempre la hacen mal, sobre todo si los resultados les dan la razón y son malos o menores de lo que esperaban. ¿Sólo es un problema de comunicación? Pues muchas veces SI.

Uno de los errores más habituales es pensar que la Comunicación "buena" y que las Campañas Electorales hay que hacerlas en los dos meses anteriores a la hora de votar. 

Los partidos políticos pequeños porque no tienen dinero para estar de campañas constantemente —lo cual es un gran error, pues nada es tan caro como hacerlo mal— y todos los partidos porque piensan que la memoria del votante es corta, pequeña y como la de los peces (eso dicen de los peces) sin capacidad para retener mucho en el tiempo. 

Así que los consejos de la campaña publicitaria del anuncio vienen al pelo para precisamente explicar esos errores y esas maneras equivocadas de trabajar.

El consumidor —y el votante (joroba con esta comparación) es un consumidor de políticos, de gestores, que compra para poderlos criticar enseguida— está ya MUY CANSADO de la publicidad. 

Da igual si es con música o con colores, en serio o en broma. No se cree nada de lo que le diga el político, pues sabe que simplemente es PUBLICIDAD VIEJA.

No acepta que le digan qué tiene que hacer como elector, como votante. Igual que le fastidia que le digan si el Samsung es mejor o peor que el Apple. El consumidor lo tiene claro y punto. 

¿Y por qué lo tiene claro, por qué ha tomado una decisión que ya la publicidad de la Campaña Electoral NO le va a mover de idea? 

La CocaCola ya no vende en sus anuncios botes de CocaCola, simplemente te anima a estar alegre, positivo, contento, reunido con amigos, y para eso todo, el color, la velocidad, el texto, la música te lleva a ese espacio mental.

Hacemos caso a las muchas consignas que recibimos como miembros de la sociedad que somos, por decenas de medios nuevos o viejos, en donde no se nos vende ninguna idea en concreto, ningún producto. Entre lo que dice a las cinco de la tarde una Belén Esteban o a las nueva de la noche un Pedro Sánchez, si hablan de lo mismo, tiene más influencia lo que dice la primera. 

Entre lo que dicen 50 desconocidos en las Redes Sociales y lo que pueda decir un Ministro no hay color. El Ministro llega con su mensaje a mucha más gente que los 50 de las Redes, así que a esos 50 hay que multiplicarlos por 100. O al menos eso es lo que piensan los que creen en la "Nueva" publicidad. Y además es gratis multiplicarlos. Simplemente porque lo que dice el Ministro, aunque llega a mucha gente, no es escuchado, o lo que es peor, se entiendo como Publicidad Negativa.

Pero ojo, esos 50 o esos 5.000 si quieren tener éxito NUNCA DEBEN VENDER un partido, una idea, y por la misma idea de la nueva publicidad, los partidos políticos nunca deberían vender una idea, su marca, su gestión. Simplemente TENEMOS QUE CONECTAR, ser elegantes, hablar en positivo, ser limpios, amigables, capaces de ofrecer nuevas visiones de los mismos productos. Como decíamos antes de la CocaCola no hay que vender bebidas…, sino alegría, amistad, color, música, felicidad, seguridad.

Simplemente hay que CREAR EL DESEO DE QUE TE VOTEN por que representas algo diferente, capaz de resolver problemas, de ser sincero y hablar con el mismo idioma de los que te escuchan, de ser positivos. Para que te escuchen, para que tengan relación contigo. 

Hay que ESTAR DENTRO DE LOS PROBLEMAS DE LAS PERSONAS pero sin ser pesados ni impertinentes, sin ofrecer ningún servicio sino dejando claro que se existe, que se sabe qué hay que hacer, que se ofrece la información pertinente y las soluciones posibles porque te conocen y saben de tus necesidades. 

Y si hay que decir que algo que hacen los demás está bien, pues se dice ya que eso genera credibilidad. Y si hay que decir que algo será muy duro de lograr hay que advertirlo, para que se entienda que no se van a vender humos de fiestas y que el trabajo TUYO es importante para las soluciones.

Claro que… lo primero… lo primero es admitir que la sociedad, los votantes, las personas que van por la calle no son niños y los políticos no son los padres protectores, sino los gestores de los problemas y de lo que en cada momento necesita quedar engranado para que funciones. 

¿Y pueden existir las ideologías dentro de todo este tinglado? 

Pues hombre, claro que sí. Faltaría más. Pero no se trata de vender ideologías, sino soluciones. Claro que… las soluciones de unos nunca serán iguales a las de los otros, y en eso es donde entran las ideas y las ideologías.

La PepsiCola no sabe igual a la CocaCola, y sobre todo el color de la etiqueta es MUY diferente para dejar claro qué se está consumiendo. Termino con un ejemplo simple. Todos los que tomamos Gin Tonic lo queremos con una ginebra determinada. ¿Cuántos de nosotros sabríamos diferenciar el sabor de la ginebra si la sacamos del hielo y la tónica?

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