22.5.19

Ejulve de Salvador y Escucha de Carbó

En México apellidan las ciudades con apellidos de insurgentes, que lucharon por la justicia material. De allí le viene el nombre completo a Puebla de Zaragoza, no repoblada por aragoneses que íbamos a cuatribarrar el Mediterráneo. Sino como consecuencia del hacer bueno o malo del general Ignacio Zaragoza. De hecho su nombre histórico del “Antiguo Régimen”, era el fascinante de Puebla de los Ángeles. Los que levitaban en los gases emanados de su cercano volcán Popocatepetl.

El apellido Zaragoza es valenciano, como Borjas, Ejeas, Alcañices o Albarracines te encontrarás en Xátiva o Alacant. Ni que decir Moras, Teroles imputados o Ciscar, Ciprià, de Ribagorza… No podía ser más que del PSOE.

Pues bien, hay lugares en Aragón por los que te puedes pasear con transparencia, llenarte de aire de rosada hasta la felicidad que esté a tu alcance, en los que puedes entender el Tablón de Anuncios de su Ayuntamiento si simplemente sabes leer con calma.

Paisajes de roquedo que no contienen ninguna infraestructura desproporcionada, de las que solamente computar su beneficio industrial. Ese aparcamiento de ese no aeropuerto de Monflorite, entre muchas lindezas. Ese Motorland con la pista de rodadura resacada por el cierzo un martes de un otoño cualquiera, ocupada por fardachos para calentarse.

Puro interés general, sí.

En Teruel, este secreto a voces se representa por Ejulve y Escucha, regidos en el presente o en el tuétano por dos compañeros. Con voces claras y rotundas críticas contra los repartos programados fuera de Teruel de los Fondos Especiales para la minería o la provincia.

Desearles suerte es desearle suerte a Aragón. Se les nota desgastados pero felices, siempre tienen ese hálito de representación que te obliga a seguir en la bondad. Prefieren no repetir de vino para poder dormir con su gente, síntoma de que solamente dan la cara…

No como en el dicho de Berdún cuando alguien presume de que te conoce y le decimos… Espérate que no me has visto entero, y le das la espalda sin despedirte…

Nunca lo haría con estos dos ni el resto citados. Ya les quiero como si fueran de mi familia, y están invitados por mí –como tantos de vosotros- para conocer mejor el desierto poblacional prepirenaico, para departir sobre un nuevo modelo de caza, agricultura y ganadería en vuestra querida Huesca.

Para comenzar una nueva relación con Aragón que se base en el conocimiento y aprecio mutuos siempre con Zaragoza como centro.

Os lanzo una enorme mirada oscense de silencio y respeto. También os digo que no estáis en peligro de extinción. Os reproduciremos sin perderos. Sois aragoneses de 40 años y una geología cuaternaria, una huella paleontológica es la que habéis dejado como gestores por vuestra calidad personal.

Especialmente a vosotros dos os deseo justicia.

No querréis, pero propongo rebautizar vuestros municipios. Así como Artieda de Solana, Biscarrués de Torralba, Fuendejalón de Toñín, Santa Zilia de Máñez y me quedan muchos dedos de la mano. El mejor Aragón para descansar de la mezquindad, no confundir con célebre y bellísimo valle turolense.

El anular debe ser para Valtierra de Bernal.

21.05 Luis Iribarren

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