2.1.20

Las Hurdes 2020: tierra con fruta, pan y paisaje. Como Aragón

Las Hurdes, comarca cacereña del Sistema Central valles norte, impresiona por su paisaje de castaños y cerezos, en primavera y otoño es una preciosidad partir del Jerte y, subiendo el puerto de Honduras, llegarse hasta el valle del Ambrós donde Hervás.

Son lugares todos ricos en agua, expuestos por orientación a los vientos fagüeños de suroeste. Los mismos que en Aragón hasta Jacetania, recargados en el Moncayo, dejan las precipitaciones más abundantes. Tormentas de Mianos, las llamamos en la Canal.

Es curioso que a esta comarca bien ubicada en la vía de la Plata, montañosa pero feraz, de clima dulce y rica en castañares, se la relacione con la pobreza.

Es irónico casi pues estos árboles que constituyeron la base alimentaria previa a la patata, lo que es muchísimo decir, solamente crecen en suelos ricos en sílice. Frescos pero no fríos y algo húmedos, la caliza del Pirineo no es apropiada. 

Como tampoco, aunque sí su suelo rojizo, el secativo clima del somontano ibérico. El castaño, climáticamente, es un árbol marcador de que nos encontramos ante climas no continentales.

Creciendo en Aragón excepcionales y solitarios en ciertos ribazos hortícolas, no en forma de bosque.

Está ya cerca de cumplirse el centenario de “Las Hurdes, Tierra sin Pan” de Luis Buñuel. Solo por eso, esta lejana por lusitana comarca está indisolublemente tamizada por una luz violenta, requemada por un foco de mirada de cierzo y desierto calandinos.

La Mancomunidad del Ambroz, las Hurdes, mantiene a duras penas unos 8.000 habitantes, de los que 4.000 residen en su capital de arquitectura serrana, de parques bien cuidados y judería popular mejor conservada del oeste español: Hervás.

Se estableció esa casi mitad de población sefardí precisamente por la abundancia de recursos forestales, minerales y ganaderos de su entorno. Dedicándose por las abundantes aguas del valle a profesionales artesanales derivadas de la curtiduría, sastrería, ebanistería e industrias del vidrio o forja.

La riqueza paisajística de su entorno, vuelca a la Mancomunidad y sus municipios a especializarse en turismo de naturaleza y aventura de gran calidad.

Muy positivos, en este sentido y como herramienta de participación, son los denominados talleres de trabajo en materia de turismo, en que los pequeños establecimientos debaten sobre fortalezas y debilidades de este entorno, que goza de gran predicamento como escapada para Madrid ciudad.

Las conclusiones fueron las siguientes (copiamos):

La búsqueda de turismo senderista internacional no parecía rentable en términos de mayor conocimiento europeo de las Hurdes. En todo caso, se propuso reforzar el tratamiento y estudio del inglés y portugués como prioridades.
 El segmento del turismo de personas discapacitadas como sector emergente encuentra dificultades en comarcas, común con cierto Pirineo, de acusada orografía.
 Para la potenciación de la judería o como destino de la Ruta de la Plata, cuestión común al Camino de Santiago tolosano, se decidió que eventos y jornadas puntuales podrían ser suficientes.

Si Buñuel visitase las Hurdes actuales, se sorprendería al encontrarse con uno de los diez mejores paisajes y arquitectura que puedan verse en todo el Estado.

26.12 Luis Iribarren.

No hay comentarios:

Publicar un comentario