16.11.19

El gran error de la izquierda en el ayuntamiento de Zaragoza

El gran error de la izquierda en el ayuntamiento de Zaragoza fue llenarse de proyectos que no supo terminar de diseñar… ni mucho menos comenzar para convencer de que era capaz de creer en una Zaragoza mejor. No voy a relatarlos todos pues ahora el desastre de la antigua fábrica de Giesa en Miguel Servet me lleva a ponerme triste y a constatar que conociendo muy bien todo este asunto, nunca se ha sido capaz de avanzar lo más mínimo.

En Zaragoza SOBRAN espacios públicos sin recuperar, en ruinas, a medio transformar o vacíos, que no son capaces de salir de la lista de entuertos. Y el ayuntamiento de Zaragoza, sea ZEC, CHA o el PSOE, todos con sus buenas ideas en las carteras, nunca fueron capaces de creerse que aumentar el número de edificio sin uso aunque maravillosos de poder ser utilizados, no era el camino.

Yo mismo advertí varias veces a quien correspondía que a cada edificio había que quitarle el nombre viejo y ponerle encima el nombre de su futuro uso, como primer paso para que los ciudadanos supieran que es lo QUE NO se está haciendo en aquel edificio. Pero eso es tanto como reconocer que quien tomaba las decisiones no las estaba tomando, sino vendiendo humo. 

Y admito que ahora, con este nuevo gobierno municipal conservador todavía se harán menos cosas en estos apartados, pues sus políticas culturales o de servicios sociales son bien conocidas. Pero que estos sean peores, no me facilita decir que los anteriores eran buenos, si acaso mejores que estos.

No sirve de nada seguir quejándonos de que en el viejo edificio de GIESA podría ir una Ciudad de la Infancia (que al menos en este caso se le puso nombre al proyecto) o un Proyecto Cierzo, si no se termina de trabajar la idea. Se enseña constantemente que aquello ya no es un nido de ratas o de gatos según el momento, pero sí es un derrumbe y una ocasión perdida con todo lujo de detalles y según convenga. ¿Y de qué nos sirve eso a los zaragozanos? 

Al final se hace el "juego sucio" a quien interesa que aquellos se hunda y acabe en manos de los auténticos dueños de Zaragoza que son los que mandan sobre los terrenos y las especulaciones. Si es así… cuanto antes por favor, pues los vecinos no tienen por qué soportar escombros y edificios abandonados. Admitamos desde la izquierda que somos unos incapaces de doblegar al listo.

Podría hablar de Fuenclara, de los Baños Judíos, del Teatro Fleta (se acuerda alguien hoy del Teatro Fleta?), del Cuartel Palafox, de la Escuela de Artes, de la Casa del Director de la Azucarera, o del recién hundido Silo de Montemolín y así seguir hasta más de una docena de proyectos de cajón, que no hemos sido desde la izquierda, capaces de poner en marcha. 

Los zaragozanos no saben que existen más que cuando se los recordamos, ni saben para qué se podrían utilizar. Y por ello no exigen  no presionan, y así todos podemos vivir desde los despachos más felices.

Zaragoza debería haber salido de su agujero, y fijarse en otras ciudades españolas o europeas, donde a los edificios industriales se les dota de seguridad y se entregan a colectivos serios y con ganas de trabajar, para que los pongan en funcionamiento. Pero Zaragoza ni es New York, ni Berlín o Londres, ni Madrid o Pamplona o Vitoria. Lo sé.

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