2.6.19

Trasera de El Pilar de Zaragoza en el siglo XIX

En el urbanismo de las grandes ciudades históricas como Zaragoza, tan importante como el edificio principal de la ciudad para ver los cambios, son sus alrededores menos conocidos y la transformación que se va produciendo con el paso del tiempo.

Esta imagen de El Pilar de Zaragoza, con la desaparecida Torrenueva al fondo, nos muestra los edificios que pegados literalmente sobre el edificio de El Pilar, miraban al río Ebro a finales del siglo XIX. Vemos un arco pegado a la base de una de las torres de El Pilar, y por el que se accedía a la plaza.

Casi nada es igual hoy, aunque me gustaría que estos árboles diminutos del primer plano fueran en realidad los que todavía soportan desde su ya gran altura los cierzos actuales.

Una Zaragoza no muy conocida, pues las traseras de los grandes edificios siempre son las menos fotografiadas. Pero son las que muestran muchas veces el alma de la ciudad.

1.6.19

Desde Madrid no saben a quien vender Zaragoza. Jodo

Cuanto menos Aragón tenemos, más personas quieren ser el Presidente sin aportar ideas nuevas de futuro, ni ideas viejas respetables. Lo que parece importar es jugar al ajedrez con Zaragoza y con Aragón.

— Te cambio Zaragoza por Albacete y te regalo un pueblo de Soria a elegir.


Hoy en Zaragoza estamos contando otra vez votos en un acto triste y doloroso por lo que supone de duda al Sistema. En Vadorrey por ejemplo salían votos a montón para partidos muy pequeños y ninguno para el PSOE o el PP. Que haya tenido que ser CHA la que diga que eso es ilógico y ponga una demanda admitida para que haya que revisar todo, sabiendo que para nosotros esto previsiblemente suponga perder más votos todavía, es demencial. ¿Nadie se dio cuenta? ¿De verdad solo se dio cuenta CHA?

Pero a CHA lo único que le importa es la limpieza sin mácula del sistema democrático, lo que me permite el lujo de llamar tontos a los que no votaron CHA sin ponerme ni colorado ni temer por perder votos. Haciéndolo muy bien ya se han perdido. Y los respetamos a tope, aunque me atreva a llamarlos tontos equivocados.

Ya sabemos que el próximo alcalde de Zaragoza se decidirá en Madrid o en Barcelona. Y lo mismo con el Presidente de Aragón. Está guay volver a los tiempos viejos, donde Aragón era la reserva de “moral occidental” y para ir a misa había que ir en ayunas.

¿Y qué pensarán en Madrid de nuestra Zaragoza? ¿Es algo más que una parada intermedia entre Barcelona y Madrid, donde bajar a tomar unas caladas?