Era una ciudad de unos 30.000 habitantes, muy encerrada en su trazado romano y que empezaba a crecer hacia la zona de San Pablo, y una sociedad campesina, feudal, religiosa y comercial. Una ciudad llena de conventos e iglesias, de palacios de grandes familias y de muchas personas que sobrevivían a duras penas entre economías casi esclavistas para la mayoría de ellos.
Una ciudad con más curas y sacristanes que comerciantes no puede ser una ciudad válida, creo que incluso ni en el siglo XVIII. Una ciudad con 23 de cada 100 habitantes que eran personas con fuero militar es complicado de entender, si tenemos en cuenta que artesanos (los industriales de entonces) y comerciantes superaban por poco el 15%.
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