25.8.25

50 Sombras de Javier Lambán


Javier Lambán, en mi opinión, fue un extraordinario presidente provincial. Como Azcón pasará a los anales como buen Alcalde de Zaragoza y Marcelino Iglesias, presente en Ejea en el funeral con buena cara, uno magnífico y renovador de la diputación oscense.

Es cierto que con sus caballos pisaban una hierba de su partido que no crecía. Porque se tienen, hasta Pablo Iglesias lo practicó, amigas, enemigas y compañeras de partido –o todo revuelto-.

Vinieron los líderes aragoneses del PSOE con cierta incomodidad al Pignatelli, y volvían a dormir a casa. Siendo social demócratas reconocidos por el centro derecha porque no cuestionaban la bandera cuando se declararon republicanos y “gobernaron para todos”.

Frase manida hasta por la saciedad como elogio para expresar que a un regidor de izquierdas se le va a perdonar por los periódicos conservadores de “las regiones” cualquier veleidad menos que grave la alta propiedad, se le va de paso con Arnaldo (un abuelo de Sabiñánigo el otro día me espetó que qué buen alcalde de Sabi sería, risas), cuestione la enseñanza y educación privadas sin quitarles una sola perra pero priorizando e invirtiendo en la pública para contrapesar y, crucial, no se oponga por motivarlo con una política territorial vertebrada a las operaciones extraordinarias de ocupar el espacio vaciado por un interés general particular.

Ocho años del PAR de Lambán y la población rural envejeciendo y bajando en picado. Eso sí, cada Alcalde inaugurando piscinas con los recursos de los molinos. So what, o despejad la ecuación (y luego metemos la variable de si eso son políticas de izquierdas o ese marchamo apesta a los perroflautas de la Madalena, dicho por los socialistas antes “independientes” del lugar).

En todos los artículos que he leído glosan la figura de este excelente político que fue Lambán (la política como ponderación la bordaba…), hombre de partido que nunca exigió a sus diputados nacionales o senadores un voto contrario a su grupo en materia de lo que él mismo auguraba que rompería la unidad de España. En ellos, con cuatro bochazos interesados, se ha valorado al intelectual y gran persona. Menos al excelente escritor que publicó unas muy interesantes memorias en primera persona.

Pero las sombras existen y las vemos, como estamos cegados por las luces de la acción de Chunta Aragonesista coronada por el Gobierno de Aragón de Azcón en forma de Plan de Carreteras con el que dejaremos de pasar vergüenza por el estado lamentable de las travesías de Ayerbe, la subida a Formigal, etc.

Lambán, sin embargo y para lo que entiendo que sí le pesó ser ejeano, enaltecía la labor del PAR de Aliaga. Cerca de sus familiares y a pie de escalera de tanatorio se hallaba una de sus manos derechas técnicas, el muy conservador y amigable Javier Allué.

Su labor en el PSOE como la de otros partidos políticos fue la de representar a su pequeño país, Cinco Villas, al que amaba. Después al Cuarto Espacio y con posterioridad, como buen conocedor de la historia de Aragón, a toda la Comunidad Autónoma. Asiéndose en su poder territorial sobre Teruel y nunca sobre el Alto Aragón, cuna del derecho aragonés.

Imagino que cuando desde niño ves y te cuentan las historias de los colonos hechos a sí mismos de Cinco Villas, los del Bayo bajaron de la expropiación para la construcción de Yesa que mató mi valle, no puedes tener la misma perspectiva que la de su segundo apellido: la de un montañés, que se reencuentra con sus amigos de infancia dos veces al año. Yo le digo a Lambán y al PSOE de Ejea, el agua del recrecimiento, ¿no pensáis que debería plasmarse en algún proyecto a medio plazo para los soportadores del recurso, los valles occidentales de Jacetania camino del abandono?

Pero en la comarca de Lambán del regadío, en la del secano de Biel y Luesia claro está, no hay que emigrar. El terreno en que se juega desde niño se ha transformado y nivelado por el hombre, el páramo se ha regado–y también herido y vulnerado menos en cuatro corros protegidos- y meterle al territorio fotovoltaicas es la siguiente generación de lo normal. Porque yo soy riberano y en mi pueblo hay de todo.

Los agricultores y autónomos, los funcionarios, que conforman la base del socialismo de regadío tampoco ven repugnante, pues no tienen una única opción, que les atiendan en la privada de Navarra una enfermedad de las incurables o pagarle la UN a uno de sus hijos. Es un socialismo pujante, como mínimo de centro, y liberal.

Este socialismo no se va a cuestionar que la Quirón amplíe hospital en Zaragoza con funcionarios en doble actividad por un gobierno socialista, se promocione por el bien de Aragón usos consuntivos del espacio y su acción en lo que verdaderamente importa (sanidad, educación y obra pública) no ha presentado ningún obstáculo para que Azcón remate los expedientes. Concebidos por este sencillo hombre de Estado, amante de Serrat, dizque republicano y adorado por los aragoneses del exilio como torpe en el aliño, pero justo y sabio.

Hasta destacar como eso y verso libre de cierto PSOE aragonés, representación que se irrogó, a mí siempre me pareció un gran alférez de complemento para ese gran presidente de Aragón que nunca tuvimos y con el que se amamantó en su gestión: Eduardo Alonso.

Se va Lambán pero seguiremos avanzando en transformar el paisaje tan como él lo quiso, con renovables de las que no se informen en Madrid para empresas que, al tratarse de un contrato privado, no tienen por qué ser muy solventes económicamente y que, conseguidos los permisos de industria, han sometido a los ayuntamientos a tener que votar que su derecho de arrendamiento se ceda o venda, una vez convertida la expectativa en derecho, para los que hay detrás: esos fondos de inversión o lo que sea que son los nuevos aristócratas sin representación en las Cortes de Aragón. Los del feudalismo del territorio con sede en Madrid aun nacidos en Zaragoza.

Ello me apetece decirlo porque creo que se ha hurtado a los aragoneses –y se hizo por un gobierno socialista en coalición, con los demás partidos no pudiendo cuestionarlo o asintiendo con su silencio y permanencia en los sillones- la participación pública en los procedimientos de destrucción de su paisaje y territorio.

Como dijo un ingeniero de mi término municipal la semana pasada cuya empresa va a abrir sucursal en Zaragoza para hacer proyectos de macrogranjas de datos, estas que a 40 grados dos meses en verano se chuparán todo el freático del Ebro devolviendo agua caliente al Ebro que no sé cómo aceptarán los siluros, cuál es la alternativa entonces que tenía Aragón. Qué podemos hacer para impedir el avance de la descontaminación.

No lo sé, para eso estás tú: para hacer una buena memoria de afecciones.

No lo sé, para eso están los procedimientos de información pública: para no tener que ir a ellos con un informe de un ingeniero que te cuesta dinero o para impedir los fraccionamientos de molinos con proyectos a cada tres que si se quieren recurrir cuesten 15.000 euros por recurso al que se le ocurra.

No lo sé: para eso están los funcionarios del INAGA. Para matizar que esta vía no sea la única a partir de la cual Aragón se desarrolle. Para que el Gobierno de Aragón nos presente planes estratégicos a veinte años y poder opinar. No que todo sea este canto de sirenas sobre la gestión de Lambán reducida a un párrafo: nos trajo y desarrolló las fotovoltaicas.

Yo entiendo como montañés que más le hubiera valido apostar por la ganadería e introducir un millón de corderos en Aragón para tener limpio el monte, evitar incendios y exportarlos a Qatar como las cerezas. Esas políticas que sí han venido desarrollando los socialistas oscenses a medio plazo.

Por último, todos los Gobiernos y partidos aragoneses han gobernado a costa y en contra de la ciudad de Zaragoza, motor económico de Aragón y del Sur de Europa que no parece importarle ni al PSOE desde Belloch ni a la CHA desde Gaspar y los concejales de la UZ, y se ha entregado al PP que hace muchísimas obras que, al parecer, el socialismo zaragozano ni Santiesteve supieron gestionar.

El dolor de Azcón en el entierro, que formó dupla perfecta con Lambán, sí que lo reconocí perfectamente. El status quo bendecido por las hojas parroquiales del socialismo blando neoliberal que le concedió carreras a la USJ cuando no las tenía la pública, de lo que se acordará perfectamente Adolfo Barrena: un excepcional político de izquierdas y gran intelectual ligero de equipaje.

25.08 Luis Iribarren