18.6.18

Las personalidad personal de Zaragoza. Psicología social y urbana

Las ciudades las forman las personas, también Zaragoza, y por mucho que se intente desde los ayuntamientos u otros organismos públicos diseñar barrios y zonas globales de las ciudades, al final son las personas como tú las que conforman la personalidad de cada lugar en la ciudad, por muy diversos motivos, donde la sociología e incluso la psicología social, tienen un valor muy claro y complicado de manipular. Vamos…, que incluso sin saberlo, nos sabemos defender.

¿Por qué acera andan más los peatones y por qué motivo? 
¿En qué acera crees que se montan los comercios? 
¿Cuál de las dos aceras es más cara?

En toda ciudad existen muchos tipos de personas, muchos grupos muy diferentes, que se mueven y se agrupan por muy diversos motivos. Esa diversidad es la auténtica riqueza de las ciudades, y su particular personalidad. Tú y yo, nuestros vecinos, somos los que hacemos válidas a las ciudades.

Las personas se agrupan en asociaciones constituidas o no, que son las que de alguna forma mueven también las ciudades hacia una dirección u otra. Sumándose a lo que ya existe en su zona de influencia o en cambio, intentando moverlas o cambiarlas si no son de su agrado. A veces lo hacemos sin darnos cuenta de ello.

Veamos algunos pocos ejemplos de Zaragoza. No siempre bien conocidos por toda la ciudad, pero sí por los habitantes de sus zonas de influencia.

 La relación de Vadorrey con el Ebro es muy especial.

 Torrero y la República Independiente de Torrero son un signo unido.

 Montemolín ha sido una zona de acogida de vecinos rurales del Bajo Aragón.

 El Rabal es un Distrito con poco movimiento urbano de personas hacia otros barrios.

 La Magdalena es hoy un barrio rebelde y artístico.

Todo esto lo saben muy bien los que aspiran a sacar beneficio económico de las personas, y estudian los movimientos de todos nosotros en las ciudades, las motivaciones de los vecinos, y los cambios que se prevean en cada zona en particular, según lo que ellos hagan.

Antes de invertir en un nuevo McDonalds (por poner un ejemplo) se analiza muy bien el tipo de personas que se van a mover en la zona. Y la influencia que la apertura va a desarrollar en su zona de influencia. No se abre solo por el análisis posible de los beneficios del “hoy”, sino también por la influencia que su apertura tendrá en la zona y de qué forma se moverá todo el entorno en un futuro a medio plazo.

El McDonalds moverá su zona de asentamiento e inversión, pero serán las personas y vecinos, incluso sin ellos saberlo, los que en realidad darán sentido a esa inversión. Y por ello los que facilitan que se haga en una esquina o en otra de la misma ciudad, incluso del mismo barrio. 

Y lo hacemos no tanto acudiendo a comer un Big Mac como cambiando de acera en nuestros paseos, hablando de esa zona con otras personas, acudiendo a una cafetería que se ha montado a su vera, quedando con unos amigos empleando como punto de referencia esa zona, o simplemente mirando sin querer la luminosidad de los carteles. Todo mueve espacios, economía, decisiones personales.

¿Tú crees que la Torre del Agua de la Expo 2008 seguiría vacía si estuviera colocada en la orilla del Ebro junto a San Vicente Paul? ¿Y si se hubiera construido en el espacio del antiguo Cine Mola, frente al Corte Inglés, seguiría vacío el edificio? Los usos se construyen para y por las personas. Donde no hay personas, no hay usos válidos.

17.6.18

Andalán, la CAZAR y la libertad de expresión

No sé puede comprender el Aragón contemporáneo sin el papel jugado por una publicación, Andalán. Cuando sale a la calle en septiembre de 1972 era un modesto quincenal que poco a poco irá tomando cuerpo, agrupando en su seno a las diversas corrientes de la intelectualidad y la izquierda aragonesa. En mayo de 1977 la publicación pasa a semanal y probablemente vive sus momentos de gloria en los años finales de esa década de los setenta, con tiradas cercanas a los 16.000 ejemplares.

Si durante el final del franquismo Andalán fue víctima recurrente de la censura sufriendo varios secuestros, en los primeros años sin Franco también sufrió en sus carnes algún ataque: no se vivían buenos tiempos para la libertad de expresión, como parece que vuelve a ocurrir hoy en día.

El semanario recibió una querella presentada por el presidente de la CAZAR (hoy Ibercaja) José Joaquín Sancho Dronda por un artículo publicado en la página 9 de su número 149 (enero de 1978), y que hoy podemos leer pinchando aquí.

Bien sabemos cuáles son los auténticos poderes en Aragón y lo poco o nada que les gustan las críticas, y más cuando junto a la reseña sobre la trayectoria de su director se hacía en Andalán un demoledor análisis de cómo una entidad de crédito con finalidad social, actuaba de manera críptica ayudando a hacer todavía más ricos a los ya riquísimos. Efectivamente todo es presuntamente, y aquí tan solo nos hacemos recuerdo de lo que le sucedió a Andalán. Faltaría más, con lo pobres que somos. Para criticar a los ricos, hay que ser más ricos que ellos. Sí, todavía hoy.

Habiendo sido Andalán un faro de solidaridad en los tiempos más difíciles, se organizó una campaña en apoyo de la publicación que congregó a todas las organizaciones progresistas y que traspasó las fronteras de nuestra tierra. 

Dentro de la campaña aragonesa se editó esta pegatina que vemos arriba, firmada por el Colectivo Plástico de Zaragoza (CPZ). Finalmente el juicio se celebró el 21 de junio de 1978 y el periódico fue condenado a pagar una indemnización de un millón de pesetas y a un multa de 50.000 pts. por injurias leves.

Nota.: La imagen superior pertenece al Archivo Tiempos de Lucha y Esperanza y en el texto ha colaborado Manuel Gálvez


¿Qué es la gentrificación y por qué es negativa?

Se habla en los últimos tiempos mucho de la palabra “gentrificación” sin que a veces tengamos muy claro a qué nos estamos refiriendo, pues lo que parecía un asunto menor que solo se producía en grandes ciudades americanas, ha llegado a Europa, a España y a ciudades que incluso no superan el millón de habitantes.

La gentrificación es la apropiación urbana por cambio de sus habitantes, desde una clase social media que antes no habitaba esos barrios y que expulsa a la clase trabajadora o personas de mucha edad. Llegan nuevos vecinos, de una clase social más alta que los habitantes de siempre, y empieza a cambiar todo el entramado urbano, comercial, cultural, social, y sobre todo económico.

La gentrificación podría parecer positiva si no se analiza en más profundidad pues supone una mejora del barrio donde se sufre, por eso hay que observar las realidades que ha ido creando el proceso social, en New York primero o en Madrid y Barcelona después. Zaragoza por ejemplo ya empieza a notar sus primeros estados del proceso. No es un proceso rápido, sus primeros estadios se producen casi sin darnos cuenta, y cuando surgen los primeros síntomas de problemas nuevos, son ya imposibles de corregir.

El más claro es el aumento de precio en todo lo que se mueve en el barrio. Desde el valor de los inmuebles, al de los alquileres y locales, pasando por el de los productos que venden los comerciantes en las tiendas. A cambio se produce una regeneración urbana, la zona se vuelve “más bonita” e incluso los ayuntamiento en sus primeras fases contribuyen a estos cambios, sin poder controlar después sus efectos negativos.

En Madrid este proceso lo podemos ver claramente analizando el precio del tomate de ensalada en tiendas muy similares pero ubicadas en diferentes zonas. Se puede pasar de 1 euros el kilo en Vallecas a 8 euros el kilo en el barrio de Salamanca o Cortes.

Con todos estos condicionantes, los vecinos de toda la vida tienen que huir de sus viviendas, sin que nadie les obligue a ello, pero de forma inevitable, pues sus edificios si no entran en el encarecimiento se degradan mucho con respecto a los de sus zona vecinal, los precios aumentan mucho en todos los productos, y el tipo de vecinos y servicios se adapta a los nuevos habitantes de la zona.

Cerrar una pescadería o carnicería de barrio, para abrir una tienda de pasteles para perros sería el caso que se pone como ejemplo humorístico del proceso. Pero la realidad no se distancia mucho. Se cierra un bar de toda la vida para abrir una cafetería guapa, un local de alimentación por un McDonald's, una tienda de chinos por un gimnasio de 24 horas. Y a partir de estos procesos que vemos desde los barrios de toda la vida como positivos, se esconden grandes propietarios de inmuebles, bancos e inversores, que juegan al Monopoly con nuestros barrios. Seguiremos hablando.