1.1.26

Nuevo Hospital Royo Villanova en Zaragoza


Se presentó en el ya pasado diciembre del año 2025 y al Pleno del Consejo de Salud de Aragón, las directrices del ya realizado Plan Funcional del nuevo Hospital Royo Villanova para el Sector I de Zaragoza. Plan Funcional ampliamente esperado tras muchos años sin que nadie lograra realizarlo a nivel político.

Hay que recordar que un Plan Funcional es el primer documento necesario para poder acometer cualquier inversión pública en un equipamiento, pues es la base que da cuerpo a la decisión ya tomada, diseña el tamaño y tipo de inversión y de las especificaciones al menos gruesas de lo que se va a realizar.

E incluso marca el tipo de inversión, lo que, en un momento dado, también podría significar el abandono del proyecto, si los costes son más altos de los esperados.

Sin un Plan Funcional realizado, no se puede presentar a su aprobación un posible Presupuesto, ni tan siquiera en la mayoría de los casos buscar un solar o local para su instalación. 

Antes de continuar con los datos, hay que advertir que no hablamos de un proyecto a muy corto plazo, pues de entrada en Aragón estamos ahora en un proceso electoral que se resolverá el 8 de febrero próximo. Si gana el actual equipo de gobierno y se mantiene el mismo consejero de Sanidad, y tras esto, se aprobasen los Presupuestos Generales de Aragón para el año 2026, se podría hablar de una continuidad en la inversión y no un excesivo retraso. Pero si algo de esto no se produce así, las cosas podrían cambiar o retrasarse en año. 

En este caso, en el del Hospital Royo Villanova, no hay —al menos así se nos dice—, una decisión tomada del lugar en donde se va a construir, y ayer mismo hice yo mismo la apreciación al consejero de Sanidad de que este punto es importantísimo, pues hablamos de una amortización teórica de al menos 75 años, y en ese tiempo son millones las horas de desplazamientos que afectan a profesionales, pacientes y familiares que se tienen que desplazar a un edificio público como es un hospital.

El lugar es muy importante. Más importante que el tamaño de la inversión o la urgencia de meses en empezar las obras, es poder no equivocarse en la elección del lugar.

Tenemos el ejemplo del Hospital de Teruel alejado del centro de la ciudad y con la necesidad de montar un nuevo servicio de transporte público y de crear una estructura urbana para la circulación hasta el lugar en el que se ha construido, que nos obliga a ser cautos para no cometer el mismo error en este caso. La suma de todo esto son inversiones que no entran en el varemos de la inversión inicial.

La primera decisión tomada en el Plan Funcional es la de que efectivamente, es necesaria su construcción desde cero, y no la reforma o la ampliación del actual centro hospitalario, que data del año 1954 y nunca se construyó para ser un Hospital General.

Y la otra es la precaria situación actual del Royo Villanova, un edificio con varias zonas añadidas, aunque sean funcionales pero que lo han desvirtuado arquitectónicamente, pero a la vez lo han convertido en una sopa de pasillos, estancias, que dificulta el aprovechamiento de los recorridos.

A su vez está en estos momentos en una situación muy precaria, y como ejemplo que todos podemos observar, los suelos y techos de urgencias o la habitación se atención psiquiátrica no son de recibo, sin querer añadir el barracón exterior para familiares o los baños de obra que hay en la calle, o los pacientes esperando consulta de pie en Consultas Externas.

Pero vayamos a lo presentado y a lo que será el futuro Royo Villanova.

Sabemos ya con el Plan Funcional que esas más de 200.000 cartillas de aragoneses y no solo de zaragozanos que hoy atiende el actual hospital, se van a ampliar en los próximos 10 años, hay una demanda de construcción alta y de futuro en la zona norte de Zaragoza y eso traerá una importante subida de vecinos.

Hay también una lógica de sentido común para dotar al Sector I de Zaragoza de un centro hospitalaria a la altura del resto de Aragón, y a su vez en concordancia con lo que ya tienen espacios poblacionales similares en número de cartillas y territorios vecinos, como Lérida, Soria, Pamplona, Logroño, Castellón, Guadalajara, etc.

Es un Sector que tiene dividido sus servicios hospitalarios entre el Royo Villanova y el H.N.S. de Gracia que por cierto está fuera del espacio urbano del Sector I. Un Sector I que agrupa en la actualidad al 21,9% de la población de la provincia de Zaragoza.

Un sector que ha perdido población joven, y que en cambio tiene su mayor incidencia población entre vecinos que se mueven entre los 15 y los 64 años, pues la población mayor de esa edad en porcentualmente inferior a los otros sectores sanitarios de Zaragoza ciudad, aunque en global se observa ya un aumento de la población en los últimos 15 años, sobre todo en las franjas intermedias de edad. Pero a su vez el Plan Funcional ha reflejado algunos datos que hay que mejorar casi con urgencia.

El número de puestos médicos de Hospital de Día está muy por debajo de la media con 6,1 por 100.000 habitantes, frente al 22,4 de España o el 14,5 de Aragón. A su vez faltan equipos de alta tecnología médica, no hay puestos de Hospital de Día psiquiátrico, y existe un ligero dato más elevado que la media aragonesa en personas que residen en Centros Sociosanitarios. A su vez el número de camas médico-quirúrgicas —1,52—, en inferior a la de Aragón que tienen un 2,3.

Eso lleva al Plan Funcional a diagnosticar que se necesita aumenta la dotación hospitalaria con un Nuevo Hospital como antes ya comentaba, con más camas de cuidados intensivos, más de semicríticos, con mejor capacidad de diagnóstico por imagen y en hemodiálisis, nuevos espacios más de sentido común para consultas externas, con el objetivo de optimizar en general los actuales recursos y ampliarlos en donde sea necesario tras el estudio, aumentando la cartera de servicios.

Hay que dotar al nuevo hospital de una cartera de servicios similar al del resto de hospitales de Aragón, con el sentido lógico de ser un Hospital General Universitario, coordinado con todos los centros del Sector I tanto de especialidades como hospitalarios o de Atención Primaria, y con una clara coordinación con el resto de Sectores Sanitarios de Zaragoza.

Será un Hospital Universitario con un buen número de aulas, e incluso un aula que permitirá una configuración virtual para seguir intervenciones quirúrgicas los alumnos, desde la propia aula con explicaciones de los médicos profesores.

Contará con lo más adelantado en formación académica y una clara función de investigación con arreglo a las nuevas necesidades, sobre todo en temas epidemiológicos.

Hoy todo hospital nuevo se tiene que construir pensando en una atención más humana al paciente, debe ser en la medida de lo posible un espacio con habitaciones individuales y este tendrá 352 que serán individuales y a su vez se podrían volver dobles por una urgencia hasta convertirse en unas 670 camas en los mismos espacios pues serán habitaciones grandes. Hay que pensar que esas 352 habitaciones son unas 100 más que en el actual hospital Royo Villanova.

Tiene que ser un hospital vanguardista pues hablamos de un servicio público que debe tener una vida útil de unos 75 años al menos, debe ser emblemático para la formación e investigación, motivador para sus profesionales pues en Sector I de Zaragoza es el que más movilidad de profesionales soporta y sufre, debe ser un servicio diseñado para posibles ampliaciones en un futuro, debe ser sostenible y eficiente, accesible con facilidad para sus usuarios y profesionales por lo que debe estar integrado en la ciudad, dentro de una buena red de transporte público.

Se va a crecer en lo que se llama desde el Salud “Hospital Líquido” como servicios hospitalarios en el propio domicilio del paciente para algunos tipos de dolencias, comenzando con unas 20 camas de este servicio, y a su vez se van a ampliar los servicios integrados en salud con los centros sociosanitarios del Sector I, para ampliar la asistencia a las personas de más edad en estos mismos centros, potenciando sus cuidados.

A su vez se va a dotar de las más nuevas tecnologías en los quirófanos, y un diseño más lógico para optimizar y preservar la intimidad de los pacientes. Y se aumentarán las plazas de geriatría, convalecencia y rehabilitación. Y se va a crear una residencia para médicos de guardia con unos nuevos replanteamientos de estos espacios para los profesionales.

Tendrá según ese Plan Funcional un total de 70 consultas externas, 30 gabinetes adicionales, urgencias adaptadas por edades, 12 quirófanos con otros 5 adicionales, mejor Hospital de Día, y sobre todo un diseño que permita una ampliación funcional y no añadidos o apaños.

Hablamos de un nuevo hospital de unos casi 80.000 metros cuadrados de superficie frente a los 28.100 del actual centro. De 353 camas más 20 de Hospital domiciliario frente a las 272 camas actuales, de 144 posibles Consultas Externas frente a las actuales 77, con 5 boxes de triaje en urgencias frente a los 3 actuales y casi el doble de boxes de tratamiento y observación.

Serán pues un total de 12 quirófanos frente a los 7 actuales, 52 plazas de Uci frente a las 28 de la actualidad, y el doble de plazas de Hospital de Día, creándose 6 para Hospital de Día Pediátrico y 20 para Hospital de Día psiquiátrico que ahora no existen. Como es lógico también se contempla un alto número de plazas de aparcamiento en el exterior que superarían las 700.

Todos estos números, es cierto, están sobre un Plan Funcional, sobre el papel que de entrada todo lo soporta. Falta lo fundamental: el lugar, los plazos de ejecución, los Presupuestos necesarios para su construcción.

Pero es un primer gran avance pues pone sobre la mesa la necesidad, el diseño de lo necesario, y ante esto no será fácil a nadie oponerse o frenarlo, pues saben que, si 200.000 aragoneses lo necesitan, hay que explicarles por qué no se acelera. Pero a su vez hay que explicarle a la sociedad que este tipo de inversiones, de obras importantes son lentas. Hay que ser sinceros y no intentar engañar a nadie, y por eso debemos ir acostumbrando a tratar a la sociedad en su conjunto como una sociedad adulta que entiende todo menos los engaños, y me dirijo ahora a todos los gestores políticos de cualquier idea.

Si este proyecto MUY necesario se puede construir en 5 años, nunca debemos poner, nadie, palos sobre la rueda para que suceda lo de los hospitales de Alcañiz o Teruel, que han tardado en poderse abrir (el de Teruel todavía espera) unos tiempos imposibles de explicar con el sentido común.

Julio Puente Mateo
Miembro de la Comisión Permanente del Consejo de Salud de Aragón



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