15.7.26

Zaragoza bombardeada el 2 de julio de 1808


A la una de la madrugada del 2 de julio de 1808 empezaron las tropas francesas desde las dos baterías de Torrero y la Bernardona a disparar contra Zaragoza, sobre todo hacia la zona alta de la Parroquia de San Pablo.

Durante toda la noche los franceses bombardeaban nuestras trincheras y puertas zaragozanas por cinco puntos principales y a la vez para debilitar las defensas y que los zaragozanos so supieran bien a donde acudir a defender las entradasEn la zona del Portillo, casi llegaron a entrar en la Ciudad, pero habiendo dado aviso desde la campana de la Torre Nueva y tocando a generala, se levantó todo el pueblo aunque fuera bien entrada la noche, para defender las zonas atacadas con fuego de cañón y fusilería convirtiendo todo aquello en un infierno.

Lograron hacer huir al enemigo con esa defensa que no esperaban los franceses, desde la puerta del Portillo a la del Carmen, e incluso desde la de la Quemada, sin temer en la ciudad el fuego que sin cesar les estaban bombardeando a esta zona del sureste, desde las baterías francesas apostadas desde la Torre de Cuellar y desde la zona de Montemolín y el puente de San José, logrando por fin loz zaragozanos ganar éste y encerrarlos en su convento, desde cuyas ventanas y torres siguieron disparando un fuego muy fuerte.

Pero el poder de aquella defensa de la ciudad logró que sin defensa dicho convento y torres de la zona, subieran huyendo hacia Torrero dejando el campo cubierto de cadáveres y heridos franceses.

Aquel día la zona más expuesta perderse fue el reducto del Portillo, porque fue tal la mortandad y destrozo entre los zaragozanos, que percibiendo los franceses que se callaban nuestros fuegos, avanzó para apoderarse de la zona, hasta que la mujer de un artillero llamada Agustina Aragón, junto a unos pocos soldados empezaron a defenderse con los cañones que quedaban sin destrozas causando a los franceses un daño terrible.

El General Palafox, a una con su hermano el militar Marqués de Lazán, dieron en aquella mañana las órdenes para una mejor defensa, pero sin duda fue el valor de los defensores lo que logró que no entrasen los franceses en Zaragoza, a pesar de los extraordinarios esfuerzos que hicieron para conseguir su empeño.

Palafox reconoció los puntos atacados y visitó la zona del molino del aceite de la ciudad de Zaragoza
 que estaba junto a la puerta Quemada, donde se hizo también fuego al enemigo al intentar entrar por esa zona. (Ver mapa)

De resultas del daño recibido desde el convento de San José, y torres inmediatas, se mandaron batir estas y sus tapias, y talar los olivares inmediatos a la Huerva ya en las afueras de la ciudad.

Y se tomó la decisión de desempedrar las calles para evitar el daño que podían causar las bombas al caer sobre estas calles, y que las torres inmediatas a la Ciudad se demoliesen, lo que se hizo aquél mismo día.

Durante el Segundo Sitio de Zaragoza, el molino que vemos en el mapa y que se encontraba fuera del recinto amurallado y funcionó como una posición avanzada de la defensa oriental, jugó una posición muy importante. Sus gruesos muros protegían a varios cientos de defensores y una trinchera cubierta lo comunicaba con la ciudad. Los franceses terminaron ocupándolo durante los últimos días de enero de 1809, tras ser abandonado e incendiado por los defensores.

Tengo dudas serias si en esa zona había uno o dos Molinos de Aceite, uno era llamado el Molino de Aceite de la Ciudad y el otro —ambos en la zona del actual parque Bruil— el Molino de Aceite de Goicoechea, conocido también como Molino de Juan Martín de Goicoechea

No puedo asegurar que fueran dos propiedades diferentes pero contiguas; que alguna parte de las instalaciones fuese compartida o cambiase de propiedad; que el nombre «de Goicoechea» se aplicase en determinados documentos a un conjunto más amplio o que la ficha municipal contenga una simplificación o confusión toponímica. Los diversos datos de la época hablan de uno dentro de la ciudad y otro fuera del recinto amurallado, pero ambos en la misma zona, separados por la actual calle Asalto.

Cuando Beniro Pérez Galdós en su obra "Zaragoza" —la sexta novela de la primera serie de sus Episodios Nacionales basada en relatos históricos, aunque su obra sea literaria— también los presenta separadamente: desde la Puerta Quemada aparecían la batería de Palafox, el Molino de la Ciudad, las Eras de San Agustín y después el Molino de Goicoechea, ya fuera del recinto.

En otras documentaciones se dice que en aquella línea defensiva estaban, sucesivamente, la batería de Palafox, el Molino de la Ciudad, las eras de San Agustín y, algo más alejado y fuera de las murallas, el Molino de Goicoechea. La brecha abierta el 27 de enero de 1809 junto a la muralla se relaciona con el Molino de la Ciudad; y el que estaba en el espacio del actual Parque Bruil era el de Goicoechea. 

13.7.26

Incendios, travesías sin terminar, pan de miga preta y otras variantes


Información de servicio. Desde febrero, mes y medio de agua, no ha caído una gota y la tierra está seca en la montaña y llanos sin regadío oscenses. En Semana Santa más de un mes de cierzo secó la tierra con los pantanos, al menos, llenos. Non ti preocupare, Cinco Villas solidarias y panizos de Monegros. A vosotros y fondos de inversión metidos a estrujar el suelo rai, no os perturba que ni abril ni mayo fueron de lluvias mil.

Así que en las sardas y sasos, picarrales de mallacán, de tierra roya, cosecha infame de ordio (del nombre en latín, para otros cebada –la cibata para cebar animales y tripas cerveceras-) y ruina si plantaron trigo duro tardano. Lo que se nota, y es peor porque es la que da beneficio subida a Francia, en la poca envergadura de los tallos y la endeblez y poco peso de la paja.

Sin buenos hombros, ya se puede nitrogenar. Cuando no caiga agua a su tiempo y no hiele en mayo, si te arruina el tempero el cierzo o te anieblan los sembraus las calores adelantadas al 20 de mayo, a comprarle grano a Ucrania y a depender de los barcos de Odessa para el pienso de la segunda industria aragonesa: el porcino. A ti no te falta envasau en Bonarea.

Hasta los prados de Gipuzkoa y Vizcaya no afectados por las nieblas del Cantábrico amarillean, y es novedad, cada verano. Y desde Pajares es cada vez más común en julio, antes era imposible hasta septiembre, ver las bellas montañas de Somiedo como desde los ibones de Astún o La Piedra de San Martín es un espectáculo cada vez más común disfrutar de un día claro, ver descender poco a poco y en colinas los Pirineos y la elipse perfecta del Golfo de Vizcaya. Todo eso es porque en París llevan tres semanas a temperatura de Sevilla.

Para los negacionistas del cambio climático, que encienden el aire más de cuarenta días para dormir en Zaragoza (atención que en Jaca y Aínsa el personal está pidiendo presupuestos para ponérselos y entonces, más efecto invernadero): en el interior próximo a la costa vasca se producen aguacates, en la Canal de Berdún hace tiempo que es posible si hay agua abundante criar por calor melones y sandías, la costa pontevedresa da un albariño cada vez más azucarado y kiwis mejores que los de las antípodas y las plantaciones de manzanos de la ría de Villaviciosa, qué lugar ameno, presentan un fruto tal que la sidra dejará de ser ácida y no se necesitará azúcar añadido para fermentar la sidra achampañada que tanto gusta a las madres.

El menú de sidrería tendremos que limitarlo a acompañar los postres y no esas carnes de Broto o de puerto asturiano, que se pueden encontrar en casi todos los restaurantes aunque no haya vaqueiros ni las nuevas generaciones quieran sacrificarse para ser ganaderos, porque una res es de donde se crotala y pace, no de donde nace como bien dice el refrán. Si la traes como a la inmigración, pasada por el aeropuerto o en contenedores en Valencia, enronas los mataderos de bueyes inmigrantes…


En fin, estoy de luto porque, como me ha llegado en un inteligente mensaje, ya perdonaréis lo que os he dicho a treinta y ocho grados pero, además, porque se jubilan los panaderos de Santa Zilia de Jaca y Bailo, que tan felices nos han hecho y nos han alargado a los jacetanos occidentales no comer pan congelado varios años. 

Solamente quedan, y son de mi edad, panaderías de las que hacen pan en Biescas, Lanave (veremos cuando se termine el tramo de autovía), Javierrelatre y Villarreal de la Canal, en mi término. De forma abnegada, como pueden, y también tienen que descansar algún día, nos la traen en furgonetas.

Ese pan se hace en obradores que hoy no podrían obtener licencia de actividad, en hornos antiguos de los poco eficientes, sin salida de emergencia alguna. Pero cada día sale el pan y si abren para refrescar, el horno se inunda de olor a manzanas Boltaña.


La muerte de los servicios, antes fue la extinción de los bancarios y funcionarios de Correos del medio rural y echar toda la responsabilidad de repoblar a los incompetentes ayuntamientos, convive con el estado calamitoso con unas consecuencias en imagen irrecuperables de la travesía de Sabiñánigo sin terminar.

No se encuentra personal para trabajar, el Plan de Carreteras de DGA está ejecutando un tramo entre Murillo de Gállego y Bailo a la vez –y entonces toda Jacetania y Serrablo están en obras este verano- carísimo para diez coches por día los meses bajos, que ha pasado los impactos ambientales correspondientes de hacer todas las curvas rectas moviendo una cantidad de tierra con la que enronar el pantano de la Peña, pero los médicos rurales y los maestros no se reponen y las escuelas unitarias cierran.


¿Para quiénes se hacen las infraestructuras? ¿Cuánto hay que seguir clamando para que se apoyen los rebaños que cada verano limpian puerto y cada invierno los montes bajos y combatir así los incendios desde dentro, como siempre?

Ah… Que Trump exige que le compremos maquinaria, que hay que fingir que se da un servicio manteniendo retenes, que no se puede terminar más que en China una obra al 98% ejecutada cuando abandona el contratista porque nadie ya pone la firma cuando cobran por ponerla.


No urge repoblar en verano, en agosto todo se llena. Urge replantearse el modelo de territorio. Hasta el interior asturiano gime y boquea, exige que no cierre lo poco de minería que queda y las fábricas de armas. Tú ves el personal en un bar de Grau o de Langreu y parece el de uno de Sabiñánigo: curtidos mineros u obreros químicos, algunos varados en la estética del heavy, de más de sesenta y cinco años. No tenemos ninguno pinta de influencers.

En cambio vas a Cudillero o Aínsa y te encuentras hasta autobuses chinos. Un canto de dolor y piedad para los Pueblos Más Feos de España, en los que es heroico que sus ayuntamientos intenten la gestión de sus montes para que no se quemen, que siguen produciendo jóvenes para exportar cuyos padres deben ayudarles a pagar una parte del arrendamiento del piso compartido en Huesca, en Mieres, y a Gijón o Zaragoza ya no podrán optar.

Todo esto no abordado siquiera con una recaudación record por IVA por el equipo de gobierno y mareas estatales a los que he votado. Pueyo, Sabés, Sanz y tantos… todo esto lo sabéis igual que yo. 

Debéis combatir con propuestas y argumentos los simples de los almuerzos de cada bar de carretera oscense: no dejan sacar la grava como en Biescas de los ríos, no se puede subir a aprovechar el monte, con cosechas por debajo de 3000 kg de media por hectárea perdemos dinero, hacen rotondas provisionales por las que vuelcan los camiones, Sabiñánigo rebautizado como Bikebourg se ha vuelto incómodo para sus vecinos y usuarios porque cada vez ocupa sus calles más días al año… 

Y ya sabemos que a la vez a los predicadores de la piedad les descubren joyas, cuentas o negocios diversificados con raíz en Benás.

Os dejo con un gijonés oscuro pero rubio, hijo de las rutas del mar de Kantauri, cuyas letanías anuncian que mató con sus letras, como J de Planetas, a los indie moñas de los festivales. Esos que ya no salen a las rondas de sidras en Mieres ni en León, que solo quedan por redes, los hijos de los mineros y ganaderos.

Nin carretera ensin barru, Nin práu que nun tenga yerba, Nin mozu o moza d'a quince, Que nun seya guapa o fea

Hubo un tiempo en que todo era excitante, Nos fundimos de sobreexcitación, Y ahora que es todo espeluznante ¿Cómo no nos dimos cuenta antes? Antes de arder como el carbón

(Nacho Vegas, “El Carmín de la Pola” y “Piedras Semipreciosas).


13.07 Luis Iribarren, semiestoico climático.