6.4.26

La Zaragoza de 1861, que no se reformó como quiso José Yarza


El llamado Plano de Yarza de Zaragoza, del año 1861, es un excelente ejemplo para conocer la ciudad que fue y la que quiso ser sin lograrlo. Fue realizado por José de Yarza y Miñana y en él vemos las nuevas alineaciones o reformas que se pretendían hacer en la ciudad, y que estaban bajo tramitación municipal desde el año 1846.

En líneas negras del plano vemos el urbanismo de aquellos años, las calles de una ciudad muy árabe en su diseño, con calles muy estrechas, callejones y zonas de complicado paso de carruajes. Todavía no se había puesto en circulación en España ningún coche a motor, pero los de caballos en algunas calles ya no podían circular por la anchura de muchas de sus vías.

Así que José de Yarza cuando dibujó este plano de Zaragoza con las nuevas alineaciones de calles y plazas, ya intuyó que la ciudad había que transformarla completamente, sin saber bien de la llega del coche a motor, pues el trazado de ciudad árabe con calles tan estrechas y tortuosas en su trazado no podía tener sentido moderno y ágil.

En este plano de 1861 como comentaba, se ve en líneas negras el trazado de las calles de entonces, y en color sepia las que deberían haber sido las nuevas calles, los trazados geométricos de la nueva Zaragoza, para el siglo XX.

El trabajo del plano es fabuloso, la labor del Ayuntamiento para poder hacer lo que en él se puede ver, una labor casi imposible. 

Por ejemplo como curiosidad se plantea en este plano desviar el trayecto del río Huerva, más o menos desde el llamado actualmente Puente de los Gitanos (con el máximo respeto al nombre histórico y popular) llevando el cauce fuera del actual Paseo de la Constitución y Gran Vía, hacia el Sur, para alejarlo del centro de la ciudad.

Aquella idea de cambiar el cauce del río nunca se hizo, se optó finalmente por cubrir posteriormente el río Huerva en esa zona, en los años 20 y 30 del siglo XX. Pero aquella idea de Yarza fue desestimada por varios motivos lógicos.

Los principales parecen haber sido técnicos pues estamos hablando de hace 150 años, y económicos por el elevado coste de la obra, y además había un cambio de prioridades urbanísticas, pues se entendió que las reformas eran muchas y que se debían realizar poco a poco y según urgencias y disponibilidad económica de la ciudad.

El propio estudio actual sobre el plano de Yarza deja claro que su propuesta era más una gran ordenación urbana que un ensanche ejecutable de inmediato, y que el desvío del Huerva resultaba “complicado e imposible” en términos prácticos.

Había serias dudas de que el propio río Huerva, al modificarse su cauce no fuera a dar algún susto importante en riadas al querer volver a su cauce original. 

Aquella ciudad que plantea Yarza es totalmente diferente a lo que en esos momento se conocía, asesora y diseña reformas de todas sus calles para ganarles anchura, creación de nuevas plazas y de grandes avenidas y crecimiento hacia el Sur y el Oeste, hacia Torrero por decirlo de una manera fácil de entender.

Pero sobre todo resulta extraordinario el diseño tan geométrico, en polígonos rectangulares, que rompía el diseño de calles que se entremezclaban entre ellas.

Julio Puente

No hay comentarios: