18.2.26

Aragón estaba en Madrid, al menos escuchando


Este miércoles 18 de febrero de 2026, Rufián va a intentar lo imposible y lo sabe. Que la izquierda sea capaz al menos de sentarse juntos a reflexionar.

Hay partidos importantes (en España y Aragón) que ni han querido ir (aunque algunos han cambiado de opinión a última hora), como si escuchar fuera un pecado para la izquierda que no es estatal, que sabe perfectamente que la cosas de este futuro presente, ya las pintan bastos. CHA sí ha estado.

Yo creo que los actuales dirigentes de la izquierda en España, la mayoría pero no todos, creen que cuando gobierne VOX —que gobernará pronto—, no va a suceder nada de regresión legal. Son torpes.

Cuando gobierne VOX no solo cambiarán muchas leyes actuales de las llamadas “de Género” o “de Clase” sino que además intentarán no perder nunca el poder. Y curiosamente no por métodos antidemocráticos. O casi. 

Ellos son menos torpes que la izquierda, y se han leído todos los libros publicados sobre el fracaso de las ideas progresistas. Algunos muy conocidos y fáciles de leer.

La izquierda está de bajada y lo sabemos todos los que estamos dentro (toda la izquierda está de bajada, aunque a veces salga el sol de forma provisional para algunos), pero no porque en España haya más ciudadanos que sean de derechas sabiendo lo que supone ser de derechas, sino por sentirse los votantes, huérfanos de propuestas válidas que les afecten a sus problemas.

Que algunos partidos de izquierdas no quieran ir a escuchar y a tener presencia, es de premio a la estulticia. No creo que a los que vayan les obliguen a tener que fusionarse con nadie, que tengan que dejarse ser absorbidos por los partidos estatales. 

Y no, no me sirve que previsiblemente se diga que no hemos sido invitados. Eso de ser así, se exige. Ninguneos los mínimos, y si existen, se dicen en voz alta para que nos enteremos todos.

Hacer presencia es como poco, demostrar que quieren escuchar lo que acuden (sean invitados o no), que apoyan desde fuera, y que están en contra de los conservadores, de los que no creen en las izquierdas. 

La derecha y la extrema derecha ya está contando quien va y quien no va.

Pero algunos partidos de izquierdas han decidido no ir, no vayan a pensar sus militantes y votantes que dejan de ser nacionalistas. ¡¡Uff!! qué poco conocen la sociología de la política válida, la que necesita miles y miles de votos si se quiere entrar a gobernar algún día. 

Conservar la ideología propia y tus proyectos, supone muchas veces escuchar, comparar y decidir. No ir, es también una decisión.

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