17.2.18

Para qué servimos desde la política? Zaragoza, Aragón y España

¿Para qué sirve CHA, IU, Podemos, ZeC, PP, Ciudadanos, PSOE, Equo, PAR? Creemos que los aragoneses se van a preguntar esto dentro de 12 meses y es un error táctico. Ya se lo están preguntando, incluso aunque ellos mismos no lo sepan. Nuestro interior trabaja más rápido que aquello que nosotros mismos podemos explicar.

En realidad la pregunta está mal planteada. Le falta un pronombre personal “nos”.

¿Para qué nos sirve CHA, IU, Podemos, ZeC, PP, Ciudadanos, PSOE, Equo, PAR?

De esta respuesta (personal, casi egoísta) saldrá la nota del examen final. Hay tanto donde elegir que sin saber bien el ciudadano qué elegir, sí tiene claro ya, de antemano, qué es lo que NO desea tener cerca. Es verdad que cada uno de nuestros vecinos eligen de forma diferente, y eso logra que toda la sopa tenga posibilidades. Pero no todos los ingredientes se podrán servir (sentar) en la mesa.

El ciudadano está desafectado de la política. Pero desgraciadamente no está desafectado de los (sus) problemas. Los tiene, han crecido, no ve solución por parte de nadie, crece el personalismo, el cansancio y el agotamiento de ilusiones. Ya no se vota por ilusiones, sino por sensaciones, por la capacidad manifiesta de que alguno es el menos malo.

Esto nos lleva —de ser cierta la apreciación—, a que ni deben crearles problemas nuevos los partidos políticos, pero a que a la vez, deben ofrecerles soluciones a los (sus) problemas viejos y agrandados en los últimos años.

¿Qué Zaragoza, Aragón, España…, quieren CHA, IU, Podemos, ZeC, PP, Ciudadanos, PSOE, Equo, PAR?

Nos guste o no nos guste, vivimos en cada momento histórico que nos toca por década o por siglo. No los elegimos. Se van construyendo con muy diversos materiales e ideas. Y hoy está sobre la mesa por inteligencia política de unos y grave error de otros, aderezados con esa minúscula capacidad de pedagogía social de casi todos, una realidad que vemos colgada en algunos balcones. Al menos no hay confrontación de balcones por los colores de las telas. Algo es algo.

Pero la sociedad que se preguntaba lo primero, también se pregunta lo segundo. Y de la suma de ambas respuestas sacará sus conclusiones.

¿Para qué me sirven? ¿Qué son capaces de hacer por mi y por mi isla? ¿Qué idea de futuro tienen de Zaragoza, Aragón y España? ¿Qué capacidad de ser creíbles, capaces, honrados, de tener equipos válidos y suficientes? ¿Qué me demuestran en el día a día? ¿Cuánto personalismo esconden en su interior?

Efectivamente, todo en clave de primera persona. Con exigencia silenciosa y con desafección a participar en algo que no sea blanco o negro.

Así que inevitablemente si queremos aprobar el examen de Fin de Curso, debemos cada uno de nosotros aprender a responder con inteligencia social y política todas estas cuestiones. Pero para ello, antes, y si pertenecemos a alguna organización política, nos las tenemos que responder nosotros mismos desde cada una de nuestras mesas de reflexión. Y admitir que de nuestra propia respuesta, vendrán las respuestas de los ciudadanos. Y así aprobaremos Curso o tendremos que repetir.

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