11.2.18

Comunicación, Zaragoza y política. Vaya mezcla

Voy hablar de política aragonesa. Se avisa. De comunicación política para más señas. Y voy a ser largo, lo aviso también. Ya lo siento. Pero es posible que os resulta interesante.

La visibilidad se gana, se construye, sea para una empresa o para un partido político, no hay tantas diferencias aunque esto suena a bastardo desde la izquierda. A partir de la visibilidad se puede (se debe) construir la comunicación. Y en estos tiempos tan líquidos y virales, no es trabajo de una persona sino de saber atraer a muchas personas a la idea “Base”.

Amazon o antes Ebay lo son por su buen servicio, pero su enorme tamaño se debe más al ancho de banda que todos le proporcionamos gratis a través de hablar de ellos. Y por eso unos servicios crecen increíblemente, otros decrecen y se están constantemente moviendo en lo que ahora llamamos “estado líquido” de las cosas, pues todo se modifica constantemente. Cuidado, no solo son capaces de mover las empresas o las ideas “las personas de la calle”, también los intereses escondidos, los medios, las campañas organizadas, las compradas y las vendidas o regaladas.

¿Quien se dirige a quien y con qué? ¿Tenemos cada uno de nosotros buenos profesionales para hacerlo? ¿Sómos capaces de pagarles lo que nos van a pedir? Pues bien, si no es así…, no pasa nada, todavía hay vida. Casi nadie los tiene a nivel local.

Hoy no es necesario hablar de algo para promocionarlo. Basta con hacer clic en medios de comunicación, y entrar para leer una noticia sobre ese “algo”. Basta con que busques en Google algo sobre algo. Todo está entrelazado.

Todo y todos se comunica muy bien en aras de optimizar al menor coste posible ese “todo”, entre los que cuentan los intereses de los beneficios y los alzan para hacerles crecer a ellos mismos.

Si un diario digital ve que crecen los “clic” sobre una noticia de Patagonia, volverá enseguida a publicar otra vez sobre Patagonia e incluso sobre Argentina. Todo sirve con tal de tener más “clic” clientes. Los anuncios pagan a los medios por las visitas que recibe un medio, no por hablar de Patagonia o de Armenia.

Los que hacemos el “clic” no tenemos ni idea de este tráfico (ni tenemos por qué tenerla), pero nos puede resulta curioso que por casualidad se hable mucho de Patagonia en un sitio determinado, si antes ni lo nombraban. ¿Cuánto habrá crecido el tráfico web de La Vanguardia desde el 1 de octubre, por poner un ejemplo fácil?

No es fácil conseguir la viralidad, pero es la primera palanca. Y no necesita de grandes conocimientos profesionales.

Pero todo esto tiene su partes de: —Cuidado, que viene el peligro.

Sobre Patagonia se puede hablar de muchas cosas. De lo guapa que es, de los indígenas masacrados, del acaparamiento de tierras o del frío que hace. Nada es totalmente verdad, todo depende, pero podría ser que escribir mucho de Patagonia no siempre fuera positivo para Patagonia. 

Escribir mucho sobre Ciudadanos o CHA puede que sea positivo o negativo. Depende del punto de vista que se viraliza. Y lo curioso es que muchas veces ni Ciudadanos ni CHA pueden elegir sobre qué se está hablando…, pues ellos no cocinan. O casi no cocinan. Ya os dije al principio que iba hablar sobre comunicación política en Aragón.

Por eso el trabajo del que desea que su empresa gane visibilidad es doble. Debe lograr que “esté en los sitios donde se cocinan las noticias” y además debe lograr que “salga guapa en la fotografía” que consumen sus “clientes”.

Y además debe crear un tercer apartado. Tiene que lograr elementos de comunicación suficientes y en positivo para que lo que parece a priori un cortometraje, se pueda convertir en una buena serie de éxito y larga duración.

Para comunicar hay que tener: QUÉ COMUNICAR, y además hay que construir una comunicación latente que pueda durar en el tiempo. Comunicar hoy es fácil, pero hay que saber seguir siendo guapo en la foto dentro de dos meses, con la misma línea de comunicación, pero dando grano todos los días. Y eso ni es fácil ni parece barato.

Las empresas y los partidos políticos tienen las herramientas, pero algunas veces son simples martillos para trabajar en una empresa donde otros llevan taladros o excavadoras. Mucha diferencia de herramientas. ¿Y entonces qué hacen los del martillo si no pueden comprar taladros percutores de los buenos y silenciosos?

Pues sin duda lo más fácil de aconsejar es que hay que trabajar más horas. Con más ganas y alegría.

Aun así no se logrará lo mismo, pero se disimulará y se dará la imagen de que nos creemos el trabajo bien hecho. Hay que creer en tu herramienta, hay que limpiarla, engrasarla y advertir que es de las mejores del mundo mundial. Siempre hay mercado para los bocadillos de tortilla de patata con pimientos verdes, aunque en algunos lugares sirvan deconstrucciones de patata con espumas de mar.

Una buena opción es segmentar los mercados, las comunicaciones, hacerlas pequeñas pero de calidad, sin admitir que las haces pequeñas porque no tienes capacidad para hacerlas grandes. Si eres un partido político pequeño no intentes hablar de Cataluña o del conflicto de Siria. 

Dedica todo su esfuerzo en hablar de los problemas de tus vecinos, de su transporte urbano o de su sanidad. Pero no seas en esto tan minimizador como para pensar que se puede llegar al éxito hablando de los bordillos o de la acequia. No. Grandes problemas pero con soluciones personalizadas.

Habla del futuro de tu ciudad (algo grande) con ideas para TU ciudad (un lugar accesible que todos conocen bien). O habla de los problemas de tus barrios, pero de los que afectan a muchas personas, para que el mensaje se puede viralizar por lógica de caída. Todas las personas tenemos problemas comunes. Lo que ya no son comunes son las soluciones según el lugar y las circunstancias.

Nadie conoce mejor las necesidades de una sociedad urbana que quien vive dentro de ella. Pongamos un ejemplo. El desempleo juvenil, más una formación irregular y unas posibilidades de no tener éxito en la vida se dan en todas las ciudades de España. Pero Zaragoza tiene unas condicionantes distintas para exigir una FP diferente, personalizada, adaptada a nuestra realidad. Necesita unas soluciones de vivienda diferentes a Sevilla, Soria o Badajoz. Nuestro Ciclos Formativos deben estar encaminados a distintos sectores, pues nuestra economía productiva es diferente. 

De eso es de lo que hay que hablar desde la política con los ciudadanos. Y sin venderlas la moto. Con seriedad, con calma, con profesionalidad, con capacidad de convencer y también de saber decir NO cuando sea necesario hacerlo.

La Sanidad en un barrio determinado no tiene las mismas necesidades que las de otro barrio de Zaragoza. Son diferentes grupos sociales por el índice de sobreenvejecimiento o de juventud de sus habitantes, por el nivel económico o de estudios, por el número de extranjeros o por las necesidades de dependencia. Crear políticas adaptadas a cada barrio es trabajo del político local tras analizarlo con su responsable de analizar la sociología de cada barrio.

Si se trabaja en política es para poder demostrar que tus ideas son válidas, pero para trabajar no por las ideas sino por los resultados y los cambios necesarios. Y para ello siempre, deben poder gobernar, gestionar, trabajar.

Pero antes debes convencer de que eres capaz…, y de que tus ideas son posibles, factibles y positivas.

Si no comunicas bien, si no eres capaz de convencer…, aunque tus ideas sean las mejores, aunque sean las únicas…, no valdrán para nada pues nunca las podrás poner en funcionamiento. Antes de gobernar y desarrollar tus ideas, tienen que comunicar. No después (que también), sino antes.

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