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2.5.26

Adiós señor Bancalero, Consejero de Sanidad de Aragón


El Consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón no quiere continuar en su puesto político, es muy posible que se haya cansado de tanta incomprensión a su trabajo. A tanta crítica desde todos los lados, en unos periodos complicados.

Yo he tratado con él en varias ocasiones, muchas menos de las que me hubiera gustado. Y en todas ellas me he movido en una doble vertiente. Por un lado yo llegaba con un montón de opiniones ajenas, que me habían comentado su dureza, su carácter, sus formas.

Y por otra parte me encontraba a un político diferente a lo imaginado por aquellos comentarios. Muy similar a otros de su misma o mayor categoría con los que yo ya había tratado anteriormente, un Bancalero que siempre me ha respetado aun sabiendo la enorme distancia ideológica entre ambos, y que como en casi todos los casos de políticos diversos, intentó quedar bien, pero no dándome la realidad como servida. Algo se movía, pero excesivamente lento.

A estos juegos uno ya está acostumbrado, y los he asumido siempre, con dolor es verdad, pues la política debería ser otra cosa. Pero es lo que es, y conociendo las reglas, uno no se despista.

Bancalero creo que no estaba cómodo en su responsabilidad.
Tenía excesivas orillas que le impedían hacer su trabajo como se debería. Esto es habitual en la política. Y posiblemente él no lo sabía bien del todo, antes de entrar. No siempre tuvo un equipo como deben ser los equipos, y en política más. Desde el primer día aquello ya me demostró que no podía funcionar bien.

Recuerdo la presentación en la Comisión Permanente del Consejo de Salud de Aragón, con excesiva teatralidad de algunos de los elegidos presentes, y queriendo demostrar espacios y maneras, y enseguida me di cuenta que aquello no era lo mío. Aguanté todo este tiempo, bien saben todos ellos, incluso Bancalero, que a desgana suprema.

En realidad aquel teatro era solo para tres personas que éramos los únicos que no formábamos parte de su equipo. Tanta joya, tanta estampita para tres miembros de Participación resultaba una comedia o mejor dicho, una tragicomedia. Creí entender que allí Bancalero no estaba cómodo.

Creo que la Participación en la política está MUY infravalorada. Yo ya sé que funciona muy mal. Que no sirve para casi nada. Lo que hemos estado dentro desde hace muchos años, ya lo sabemos. Pero no falla la Participación, sino el uso que se hace de ella, desde todos los estamentos, incluido el que ELIJE A LOS QUE VAN A ESTAR EN PARTICIPACIÓN.

Nadie sabe poner en valor la Participación, se hace por que nos lo mandan desde Europa, para recibir dinericos, pero no se sabe que podría ser un gran activo, si TODOS la entendiéramos de otra manera. Hay algunos ejemplos que no quiero señalar, que los busquen pues antes, lo primero, es creer en ella.

Desde el otoño de 2023 hasta este 2026, Bancalero había cambiado bastante. Su equipo también. No solo por remodelaciones venidas o sobrevenidas, sino porque estar dentro del Gobierno (que no del Poder) cambia a cualquiera.

Quiero agradecerle a Bancalero que me hiciera caso en intentar hacer un nuevo Hospital Royo Villanova. Dio algunos tímidos pasos, e hizo muy bien en no dar más avances. No merece la pena. Nadie cree en esa necesidad, Así se lo transmití personalmente en el Pignatelli una mañana de reuniones hace más de un año. Nadie ha movido un solo papel excepto Bancalero, para que aquello se pudiera analizar, estudiar. Tampoco los vecinos, los pacientes, las asociaciones.

Nadie…, excepto el Grupo de Cortes de Chunta Aragonesista, hay que señalarlo todo.

Pero yo me rendí hace ya muchos meses, pues nadie creía en su necesidad. Y digo nadie, señalando a todos los demás. Y si desde un Gobierno con falta de presupuestos, este no encuentra presiones desde fuera para hacer una inversión alta, lo normal e incluso inteligente, es orillarlo, abandonarlo, y enfriarlo hasta mejores tiempos.

Tampoco voy a decir nada de por qué es MUY necesario el nuevo Hospital Royo Villanova. Deben ser ya otros, y en otros años, los que lo analicen y reflexiones. Tengo muchas razones de comparación, pero ya las he explicado suficientes veces. Yo ya no lo voy a utilizar. Me refiero al nuevo.

Señor Bancalero, descanse, pasee, lea libros, hable con amigos, y olvide estos años. O mejor dicho: Haga lo que le pida el cuerpo. Un abrazo.

Julio Puente Mateo