20.7.20

Juan García y Hermanos, un Gran Almacén zaragozano de la historia comercial


Antes de que El Corte Inglés o las grandes cadenas de almacenes de ropa ocuparan todo el servicio de comercios en Grandes Almacenes, en Zaragoza teníamos Juan García y Hermanos, que ya nadie recuerda. Nació en la calle Escuelas Pías y Cerdán pues daba a las dos calles, tenía dos plantas y todo lo que se puede pedir para servir ropa de todo tipo a todo el segmento de clientes que por aquellos felices 20 había en Zaragoza. 

Poco a poco se fue expandiendo por Zaragoza y en sus últimos años estuvo en la calle Alfonso o en Delicias de Zaragoza, pero antes llegó a tener sucursales en Valladolid, La Coruña o Pontevedra que yo sepa. Todo desde Zaragoza.

No logró entrar en el siglo XXI, creo que por poco y tuvo que cerrar posiblemente por esos asuntos familiares que impiden a las empresas continuar hacia los nietos. Pero en los años 20 a 60, en la calle Cerdán con sus dos plantas, tenían cajera en su propio espacio cerrado a donde se pagaba tras comprar en cualquiera de las varias secciones de la tienda. Todo un éxito en aquellos tiempos donde la vida comercial se movía muy alrededor del Mercado Central de Zaragoza.


Pongamos que hablo de Aragón y de la Cultura

Es tanto el trabajo que nos queda por delante que preocupa no darnos tiempo de hacer ni la mitad. El sábado de la semana pasada y por casualidad entré en el bar de un pequeño pueblo del Alto Gállego. Un pueblo con poco habitantes pero que en el interior de su bar de unos 30 metros cuadrados estábamos 32 personas. Solo cinco estábamos con mascarilla y ya era obligatorio. Pero estábamos en un bar, je je je. Sí, el escabeche con guindilla muy bueno, pero el peligro era real.

Unos días antes había estado en el IAACC Pablo Serrano y estábamos mi pareja y un hombre de unos 35 años viendo las exposiciones, alguna muy interesante y de gran valor comparable a los mejores museos de Europa.

No es asumible aunque parezca lógico, no es caminar hacia el futuro, no es hacer sociedad y mucho menos hacer Aragón. Así mal vamos.Yo no pienso obligar a nadie a consumir cultura, me da igual o como diría cualquiera de mi edad: Pa lo que me queda dentro…

Con la pandemia y su "Nueva Normalidad" hemos sido tan imbéciles de frenar lo importante y abrir lo fácil. 

Poca Cultura, nada de Teatro o Música y mucho de bar, piscinas o playas. Mucho botellón de las dos de la madrugada cuando hasta los policías descansan como se merecen, y nada de colegio, escuelas o bibliotecas. 

O nada de ir a la Sanidad Pública que han aprendido de forma rápida a tener que atender por teléfono, pero mucho de poder seguir con las Consultas Privadas. 

Los libros contaminan y es verdad. Los libros, los cuadros, la cultura y la educación. Todo eso contamina y mucho y nos puede convertir en libres. Y joder, eso no interesa.