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11.10.26

Cuencas Mineras y Sierra de Arcos. Candidatas a un Itinerario cultural europeo


CUENCAS MINERAS Y SIERRA DE ARCOS, CANDIDATAS A UN ITINERARIO CULTURAL EUROPEO MÁS EN ARAGÓN


En la página del Consejo de Europa se describen así los objetivos a lograrse con estos itinerarios culturales: Lanzados por el Consejo de Europa en 1987, los Itinerarios Culturales demuestran, mediante un viaje por el espacio y el tiempo, cómo el patrimonio de los diferentes países y culturas de Europa contribuye a un patrimonio cultural compartido y vivo.

Los itinerarios catalogados a los que se suma uno por cada varios años forman parte de los mejores viajes con relato y contenido, sin agobios de multitud añadida la gastronomía especial de las regiones, que europeos y visitantes podamos hacer en varios días. El primero reconocido lo fue a los Caminos de Santiago (el principal mejor fuera del verano); seguido por otros que no agotaremos como la ruta del legado andalusí o el patrimonio judío de Sefarad-Lisboa-Amsterdam-Amberes-Bosnia-Salónica-Estambul; la ruta de San Francisco de Asís de esa ciudad a las universidades fundadas por franciscanos y que se amplía a Siria, India y China; las rutas sobre destinos megalíticos, el legado de Napoleón , rupestre prehistórico o de las ciudades termales (la fascinante de la liga a la que pertenecen Baden Baden, Vichy, Spa, Budapest y donde no está Alhama de Aragón).

Es un reconocimiento que atrae turismo de altísima calidad, a historiadores del arte o investigadores, y que da lugar, de allí su interés, a financiación comunitaria preferente. Las rutas unen e imbrican cultura u ocio, pasado industrial o historia común europea bajo un mismo sedal resistente de pescador (palabra que etimológicamente viene del fino y resistente hilo de seda), pero para obtener y conservar la denominación los territorios y ciudades deben invertir en patrimonio y subvencionar que los particulares lo conserven.

Dentro de España, el sur aragonés ya forma parte de una de las rutas: la del modernismo o Art Nouveau europeo en que Teruel se hermana con Barcelona, Cartagena, Melilla, Alcoy en España; Darmstadt, Viena de Otto Wagner, Múnich y Weimar en Alemania del jugendstil; las ciudades italianas del liberty y la obra de Carlo Bugatti que pegaron fuerte en Turín y Palermo; o París y la Bruselas de Horta.

En cuanto a la raya pirenaica aragonesa, además del Camino Francés de Santiago en la vía Tolosana, se halla felizmente afectada por la “Ruta de la Libertad de los Pirineos” incorporada en 2025 por la que refugiados políticos y judíos centroeuropeos huían del nazismo hasta incluso morir en las fronteras como sucedió con Walter Benjamin, de la que forman parte el Valle de Arán, Canfranc estación o el puerto de Bujaruelo.

Además de la “Ruta del Hierro de los Pirineos”, instituida en 2003, que conmemora la explotación de vetas de hierro como origen de la industrialización a uno y otro lado de la cordillera de ciertos enclaves y que incluye a la población de Legazpia, el museo Chillida Leku, las minas de Oiartzun, la minería andorrana del hierro de Llorts y la Farga o Forja Rossell y, en Aragón, cuenta con recorridos por los centros de producción fundamentales y las ferrerías de Bielsa del Pico Mener, las minas de cobalto de Chistau, el camino de la Mina del Valle de Benás y las extracciones acreditadas en Oza y Guarrinza. En cada pueblo de Jacetania Occidental se transmitía de generación en generación el oficio de ferrero.

Una delegación turolense de Cuencas Mineras-Sierra Los Arcos, que impulsa la candidatura con otras regiones mineras europeas, ha viajado a la capital de Armenia para optar a que los “Caminos Mineros” de todo el continente sean nominados como de interés cultural. Pretenden reforzar y conectar recorridos a pie, en BTT o a caballo por sus cortas y crestas, por sus laderas de colores rojos y amarillos intensos. Y que cada año elijamos una zona minera distinta para disfrutarla.

Así el interior turolense presenta candidatura conjunta con la región del mercurio eslovena; el camino de Santa Bárbara de Cerdeña en su costa sudoccidental que contiene minas abandonadas de plomo y zinc (las colinas son volcánicas), poblados mineros, salinas fundadas por los fenicios con especial atención al puerto de descarga mineral horadado en un acantilado de Porto Flavia; a los que se han añadido las regiones mineras del norte de Francia y sur de Bélgica (Namur-Pas de Calais, especializadas en carbón y que desarrollaron patrimonio, ciudades jardín que albergan tremendas pirámides de escorias que hoy se escalan); la villa de Aljustrel en el Bajo Alentejo portugués, conocida en Roma como Vijasca y en que se explotaron oro, plata y cobre (y hoy tiene un interesante conjunto de poblados y chimeneas, dentro de la que se conoce como Faja Piritosa Ibérica entre esta localidad y Sevilla); y, para finalizar, con la ruta eslovaca minera de Barborska Cesta, apta para bicicletas y que aborda 200 kilómetros de rutas en el interior de este bello país del que son Roglic y Pogacar.

Buenas sinergias para las comarcas centrales turolenses que deben revitalizarse como receptoras de apasionados por la minería, compartiendo experiencias con sus regiones mineras asociadas. Puesto que cuentan con belleza geológica en peligro de ser descatalogada para aerogeneradores en Aliaga, varios balnearios como el de Alloza a cuyos visitantes cabe que se les planteen iniciativas complementarias que extiendan su visita, disponen de otro patrimonio de la humanidad como es formar parte de la Ruta del Tambor y el Bombo en Andorra y Alcorisa, y es una iniciativa con la que puede obtener fondos financieros del Especial de Teruel, que debe volcarse porque así lo debe en estas dos comarcas, una vez consagradas las de la producción y riego de trufa, sector del jamón, Dinópolis, aeropuerto de Caudé y circuito de Alcañiz.

Ello nos permitirá conservar y catalogar, demolida la térmica de Andorra indebidamente, las centrales termoeléctrica de Escucha a punto de piqueta por no haber sido catalogada aun siendo única y sin entrar en la afección patrimonial inmaterial que ello supondría a la villa minera, y la especialísima de Aliaga, racionalista y con un pequeño y precioso embalse en el Guadalope para su refrigeración.

No se entendería consentir la demolición de estas centrales cuando todas las regiones europeas que se presentan al reconocimiento como itinerario cultural han trabajado y conservado villas mineras museo como en Lewarde –y se ha hecho pero no potenciado con Escucha y Andorra-, conservan los pozos e instalaciones en que se grabó Germinal de Zola (el pozo Wallers de Valenciennes) y ofertan sus spa y balnearios como especiales por ricos en minerales.

Dentro de la Península Ibérica, las localidades de Almadén, las minas de Río Tinto en Huelva de la citada faja de la pirita y cobre de Tartessos, los museos y coros mineros astur-leoneses, los museos y cortas del hierro vizcaínos que dieron el lustre burgués a Bilbao y las minas romanas de oro del Valle del Sil de Las Médulas y su inconfundible paisaje de mallos rojos deforestados por hundimiento entre castaños, son regiones cuidadas y su patrimonio y trenes históricos tratados con mayor cariño.

Parece que el pasado minero en Aragón moleste. Cuando yo veo clarísimo que las afecciones al paisaje aragonés de la producción eléctrica a partir de renovables deberían haber podido compensarse con conservar y financiar el patrimonio industrial de la memoria minera y de la industria de la remolacha. Espero que se esté a tiempo y estas iniciativas se entiendan, palabra de moda, transversales para gozar llegar a la central de Aliaga en bicicleta o andando por cualquiera.

Nota.: La imagen es de la página Aragón Documenta y muestra el Aljezar de la Solana de las Piedras (Escorihuela)

09.10 Luis Iribarren

2.10.26

Mi alquiler de Renta Antigua no heredado. Historias de Zaragoza


Hace una semana en una biblioteca pública cayó en mis manos una recopilación en tapa dura de la serie “13 Rue del Percebe” de Francisco Ibáñez, que para mí -junto con el guionista Azcona, Antonio Vega y Jardiel Poncela- está en mi altar literario del siglo XX, con respeto a Josep Pla o Marsé y por encima de Lorca como de Eduardo Mendoza. O es que me han hecho disfrutar más.

Os acordáis todos los de mi generación perfectamente del antecedente de la serie “Aquí no hay quien viva” guionizada por Alberto Caballero, Iñaki Ariztimuño y otros: cada página del “Rue” reflejaba una viñeta colectiva que contenía como un panal de abejas la secuencia del momento que sucedía en cada apartamento, en el colmado y portería del bajo, con las cañerías y el ascensor que hasta se robó en la que vi como protagonistas (genial humanización de las máquinas).

Y cada cuarto que aparecía era un exponente de aquellas casas de inquilinos de la Madrid, Zaragoza o, en este caso, Barcelona de los 60.

Ciudades que multiplicaron hasta por cuatro su población con el éxodo rural, aquel número 13 by Ibáñez (que luego Sabina glosaría en su “Número 7, Calle Melancolía) contenía soluciones habitacionales no solo residenciales. Sino además albergaba una consulta de veterinario, un pisito-pensión atiborrado de personajes de paso, otro que cambiaba constantemente de inquilino, un apartamento lleno de mocosos revoltosos como en “La Gran Familia” de Fernando Palacios, un pintor en el ático y hasta un gato negro de tejado, de amor en amor.

Elementos con que también contaba, y por eso era mi tebeo favorito, la casa en que viví propiedad de una sola familia que, además y porque estaba hasta que se demolió en la Avenida Cataluña nº 30 cerca de la Estación del Norte, se proyectó con un bajo de techos altísimos que se aprovechó hasta lo que daba el solar para contener inicialmente un taller de ferralla de casi 1000 m2 de fondo. Imaginaos el movimiento en el portal para disfrute de un crío sin hermanos.

Os cuento quiénes vivieron en ella con efecto demostración y para reflejaros cómo fue aquel Barrio Jesús de los años 70 que todavía vieron algunos compañeros y compañeras de Universidad que llegaron a estudiar desde el resto de Aragón, Soria y el Valle del Ebro a aquella ciudad gris con discotecas y venían a comer a casa, para que lo lean hoy y lo disfruten porque con quien se reían era con mi abuela desdentada:

ENTRESUELO: El izquierda y derecha se lo quedaron tras haber hecho la promoción y no cobrada la subvención del Instituto Nacional de la Vivienda, porque era un inmueble bonito de ladrillo y sin chapa de yugo y flechas, los promotores del edificio. Cuyos descendientes se han dedicado a la compra-venta de maquinaria agrícola. Mi madre les limpiaba sus grandes pisos de 120 m2 y les hacía el turno de limpieza de escalera y patio, mientras mi padre por entonces y llegado de Navarra tenía tres trabajos: fundidor en Jordá, que quebró y le dejaron a deber, camarero ocasional y, él que era tan pincho, planchador de trajes en una tintorería de La Química.

TERCERO IZQUIERDA: los propietarios del edificio vestían de gris oscuro, azul marino o negro procesional como los señores alquilados en este piso, que tenían una hija muy impertinente porque su padre trabajaba en la antigua Campsa. De pocas palabras, el señor don tenía el aspecto de informar sobre todos a la sucursal del tribunal de orden público del barrio, Comisaría de la Policía Nacional de la hoy bella calle Santiago Lapuente, que después fue guardería… Le pegaba con su físico de manos grandes y mirada a lo Bela Lugosi…

CUARTO IZQUIERDA Y TERCERO IZQUIERDA: porque en el piso había rojos y sindicalistas incluso antes de la muerte de Franco. Mis vecinos de enfrente, ocupando ese piso ilegal como el mío que se convertía de facto en quinto, te mantenía fino con sus 97 escaleras y estaba retranqueado sin balcones a la avenida. Ambos con menos metros, fríos o insoportables en verano y con una ventana medianera con ventana de rejas en mi cuarto donde dormía con mi abuela cuando bajaba y era imposible estudiar en invierno. Mi vecino era primo de Esteso y gran músico, además de muy hábil con las manos a diferencia de mi padre, y a mi vecina le habían matado a todos sus familiares los míos navarros en la plaza de Toros de Santander. Sus hijos eran muy guapos, como los de la pareja del tercero (que eran de Sos y Tarazona). Las hijas, mayores que yo, eran prototipos de adolescentes muy guapas con poco escote, de las que iban a las manifestaciones y una mezcla entre Ana Belén y Pepa Flores. Eran muy cariñosas con los pequeños de casa, alegres, la esperanza… La transición era guapa…

TERCERO Y SEGUNDO DERECHA: el tercero iba cambiando de arrendatarios porque no llegaron a consolidar su derecho al arrendamiento indefinido hasta que llegó un compañero de mi padre diez años mayor que yo, con tipo de remero de Helios porque lo fue, y su pareja adolescente extremeña que limpiaba mientras estudiaba historia. Loli fue una hermana mayor para mí y me introdujo en tener en la vida un pasillo lleno de libros y en oír los programas de Manrique y Trecet de Radio 3. Sin embargo, sus vecinos de abajo eran una pareja de antecedentes del autismo vecinal actual, a los que ni siquiera conocidos y había que recordarles que les tocaba la escalera.

PRIMERO DERECHA: en el primero que era segundo vivía una señora-madre coraje muy basta y gritona en expresión pero sumamente cariñosa en el fondo, que tenía que soportar al típico marido de la época: genial y encantador en el bar, el rey de los revueltos, pero que no aguantaba estar en casa y no hacía más que gritarle hasta que le ordenaba ir a la cama a las ocho y media de la tarde. Colocado y ganador.

PRIMERO IZQUIERDA: y para finalizar, la que fue mi segunda familia, los Aguilera-Povedano de Granada y Motril. El patriarca Pepe trabajaba en el taller de abajo y tenía tres hijas, y desde que llegué a niño crecido, me adoptó como hijo. Cuando se jubiló y tuvo tiempo me transmitió con la paciencia del sur que tenía y que no mi padre (aunque se adoraban) el siguiente patrimonio inmaterial: tomar el sol en una galería, manejar el torno para repujar pescaditos como en Cien Años de Soledad, oír flamenco jondo de Graná (luego supe que eran los del Sacromonte Carmona-Sordera) e historias de su infancia en la calle Elvira y, especialmente, respetar el dolor de su familia por la muerte de Lorca, su primo lejano.

La señora Carmen se sacudía de la seriedad con fondo de mala follá de Pepe yendo con mi madre de paseo, a ver escaparates. Era una matrona bulliciosa y alegre que me hacía los guisos de otra manera (luego supe que con toque de comino y metiendo boniato). Con ellos vivía su hermano Félix, muy gracioso, que me llamaba sebollaaaa…., y que estuvo cuatro años como relojero en Sao Paulo hasta abrirse una pequeña y preciosa relojería en la Madalena a la que voy de vinos hoy siempre con nostalgia. En ella admiré su paciencia de abridor y abolidor del tiempo.

De las tres hijas de los Aguilera-Povedano, la pequeña con la que veía los programas de música de Àngel Casas (Musical Express, con devoción por Triana) se fue a vivir a Sevilla como funcionaria de la primera Junta de Andalucía, la del medio llevaba a su madre y la mía por la calle Alfonso en su 600 o a Alcampo en Utebo, y se tronchaban de risa de contarlo después, y estaba la mayor, muy seria como su padre, historia asimismo de Zaragoza.

Dado que terminó tras ser dependienta del Gay, creo recordar, en los brazos de un médico panameño de aquellos que vinieron de todo el mundo a especializarse a Zaragoza, y quedó varada para siempre en Santiago de Veraguas donde regía un consultorio.

Imaginaros que parte de vuestros amigos y familia fueran cinco panameños de vuestra edad que venían de ciento a viento a visitar a sus abuelos, y que la vida me ha devuelto porque las redes sociales no son del todo malas. Me acabo de enterar por una querida amiga común de la muerte de su tío… el gran acordeonista y cantante “Yin” Carrizo… Del que nunca me hablaron pero sí que mi hermana panameña María me regaló una cinta de la “Fania All Stars” para compensar mi devoción a ACDC.

Este edificio de alquiler se vendió de golpe, se extinguieron las rentas antiguas previa indemnización y levantaron uno tres veces más voluminoso. Ya se sabe, las ordenanzas de los Ayuntamientos al servicio de lo que sea, ponedle nombre. Dedicado a los que acampan de buena fe, sin relación con los que se aprovechan del victimismo.

02.10 Luis Iribarren

30.9.26

Los olores del otoño aragonés

Otoño aragonés

Una parte de la población padece el cambio de estación hacia el otoño, el día corto. Muchos disfrutamos de su madurez breve, la que pasa a podrida rápidamente.

Como pasó en verano y siguiendo al maestro Wiesenthal es oportuno iniciar un catálogo olfativo inmaterial del otoño aragonés, que tanto varía según los suelos y altura de los lugares, pues puede comenzar antes o después.

Las primeras tormentas y aires fríos secos de septiembre, que tanto embellecen y afilan la luz virándola a atardeceres pastel aunque nítidos, traen esta semana a finales de mes olores balsámicos a hierba que antes se notaban desde las tormentas de final de agosto. Con ellas rebrotaba y reverdecía los campos para el Pilar, los enfriaba preparando la primera nieve de Todos Santos.

Aunque lleva otoños oliendo solamente a polvo mojado, a bosquetes de bojes y carrascas con olor a rastrojo y después resucitados, lo que ya no parece poco.

Resecados los frutos rojos poco olorosos del final del verano pero de delicado dulzor metálico, con la mora que tanto incorpora como olor la garnacha como reina de los aragoneses, comienza la temporada de los frutos olorosos y rotundos.

Cerrado un piso con ellos en un frutero, dejados en el coche durante una semana antes de su barroca sazón, son desodorantes magníficos los melocotones tardanos, los membrillos que se metían en los armarios roperos entre las sábanas y las manzanas reinetas. Fruta que con col, ajo y vinagre joven, conforma mi ensalada favorita.

Del olor a manzanas harinosas y ácidas que me entusiasmaba en mi juventud, sentido compartido con el de la grasa a taller mecánico, helados de higo, butaca de cine limpia, interior de coche nuevo y pacharán, he pasado a disfrutar todo lo que puedo de dos aromas para mí insuperables hoy: el del tomate tardano recién arrancado de la mata y el de un racimo de uvas de parra de Alejandría, cuando se separa el grano del pedúnculo. Que ese olor está grabado lo demuestra que para el valle del Ebro la mejor brasa posible para carne sea la de sarmiento, y ojo que en Valencia y Murcia también lo hacen teniendo más árboles leñosos para secar el caldo base con sofrito de sus arroces.

El otoño me huele a parque urbano, a leña cortada amontonada en la montaña oscense y altiplano turolense, a sudor de esfuerzo de los cuerpos o laringes debido a las vueltas a coros y gimnasios. Los besos se acompasan demorados y dulces y los olores artificiales que usamos se quedan levemente incorporados a las mantas caseras que cobijan el sabio no hacer nada como es ver cine en casa.

Los almuerzos huelen más, la longaniza o chorizo con huevos fritos apetece con el fresco, se sacuden la calima y anuncian los mondongos en invierno olorosos a vino rancio, pimentón dulce y pimienta de Ceilán.

En los cotos de los pueblos se percibe el hedor breve o sostenido de la sangre de la caza mayor o menor, el olor de los menudos encebollados y el civet. Los guisos a la pastora de trozos de ternasco, conejo, pierna de corzo o jabalí cuadrados, con ajo breve, pimientos dulces de temporada y patata ácida amarilla llaman la atención a kilómetros.

Pero hay dos estrellas, frutas aparte, que brillan en mi firmamento de los sentidos desde la infancia: cuando a mi madre se le ocurre comprar por saudade medio kilo de rebollones, si no nos dan, y los guisa con ajo, pollo y conejo y el piso o la casa de Berdún pasa a oler a pino que embalsama el ajo, y el olor a la primera media docena de castañas asadas que devoro en el puesto de la plaza de San Miguel, hoy en obras.

En las Fiestas del Pilar olía a cierzo, a sayo y faltriquera empapados porque caían tormentas en la ofrenda, al cuero bueno mojado de zapatos de jotera, el algodón de caramelo de las ferias y se compartía el de cerveza ácida en los conciertos con las fiestas de verano, menos acre y más dulzón.

Cuando iba a limpiar la Feria de Muestras antes de ser montada, me entusiasmaban los aromas a taladro de hierro veloz, a serrín y viruta y cola de carpintero. Olían los gritos de los montadores a última hora y su aliento dulce a carajillo quemau para aguantar la noche. Olores que no compensaba el precio de la hora extra de limpiar de buena madrugada pero sí el de la bollería recién hecha y el café con leche de las seis de la mañana. Otros preferían el de las migas para recenar en el Loro de la Madalena, quemaban el dinero de las matrículas de la Universidad que les daban en Rioja o Navarra en una primera semana de pasión antes de empezar las clases. A veces invitándome también a mí.

Esas perras por transferencia nunca olieron, como tampoco los travelers check. Olían mejor las que te daban contra el cheque al portador de cuatro noches de extras de camarero en Zumalacárregui o el Royo, con cinco filas sudorosas exigiendo beber. Hoy sus hijos no salen y les escandalizan…

29.09 Luis Iribarren

19.9.26

Escenarios imprescindibles de la Jota Aragonesa

Deeee Castellote han traído

Voy a entrar y no me dejan, voy a salir y no puedo (parte del “Bolero de Caspe”, de Joaquín Royo, músico militar)


Se acerca el Pilar, las ofrendas y rondas en Zaragoza jota en ristre. Especiales y sentidas en el Rabal y Barrio Jesús: balcones que durante el año ya guardan poco silencio, escenarios de tránsito de los carreteros que bajan de Sierra de Luna.

La jota se tañe, baila e interpreta en toda España, Barreiro nos ha glosado en muchas ocasiones sus intríngulis y origen. A mí solo me interesaron sino las de Raimundo Lanas, “El Ruiseñor de Navarra” que se sabía mi padre y cantaba en voz aguda delgada, hasta que mi querido amigo Ángel Aransay me inoculó la pasión que comparte Pablo Echenique por las de picadillo. Me las recitaba sotto voce entre los gritos de las noches del Bonanza de los 90.

Además gran parte de mis primas y amigas la han bailado: en el grupo Rocamador de Sangüesa o en los míticos de preservación de la jota pirenaica “Alto Aragón” de Jaca y “Grupo Folklórico Santiago” de Sabi, que salvó la lenta y masticada jota de Aso de Sobrepuerto, junto a Betés y Yosa, dios te libre de los tres. Mis amigas y familiares ya no son las bellas niñas que y no fueron por agua a la fuente del ibón, sino que subieron conmigo a bañarse en ellos.

La jota ha pasado el filtro ministerial español, impulsada la candidatura por varias Comunidades y liderada por Aragón, para ser considerada Manifestación Representativa del Patrimonio de la Humanidad y, tras ello, que la UNESCO lo reconozca. Tal vez a final de esta añada se produzca, de lo que se alegrarán los Sabandeños, María del Mar Bonet, los rondadores tortosinos o de los valles del Tiétar. Y en la dura Castilla: arriba, abajo, a tu novia le espantan los escarabajos…

La jota da lugar a turismo del no estacional, a encuentros e intercambios, viaja porque lleva participando en el Festival Folklórico de los Pirineos de Jaca hace decenios, mantiene una potente artesanía indumentaria y goza del reconocimiento de la audiencia los domingos en la televisión autonómica. Las familias pagan profesores y vestidos sin reblar.

Aunque del fenómeno nos dejaríamos que permite viajar dentro de Aragón, y os propongo más allá del Casco Viejo de Zaragoza gozar de seis de sus más especiales escenarios. A la vuelta de cuatrocientos años, quizás se visiten en Aragón centros de datos que afecten al agua de boca por la reducción de reservas, al servicio de que consultemos una IA que dejará sin trabajo a los informáticos, que se están sublevando como si ellos fueran los ciborgs.

Al bolero le han traido…

1.- BARRIO Y AVENIDA DE LA JOTA

Empezamos por el Distrito 14 cuyo centro cívico honra al mítico grupo liderado por Mariano Casanova, en que se programan actividades japonesas pero no tanto jota.

En él, el Barrio la Jota dedica sus calles y plazas a importantes cantadoras y menos cantadores y lo vertebra la Avenida de la Jota, que no es una calle de Nueva York paralela a otras que fueran Ka, Ele o Hache, que no estamos en Villarquemau. Merece la pena disfrutar de un rato de lectura en el Parque del Royo del Rabal, dedicado a Pedro Nadal y Auré, mejor jotero del siglo XIX que tiene su cabezudo pelirrojo, y fue representado por don Santiago Lapuente, otra calle de mi barrio.

Pasad y trespasad los pasajes dedicados a los maestros Orós, Tremps y Calavia sin molestar mucho a los vecinos que nos regalan flores con su trabajo, instrumentistas y maestros de solfeo de la Escuela de Música de Zaragoza hace cien años.

2.- ANDORRA, la de Teruel

La jota que más emociona y ha relevado al “que cuando vienen del campo, vienen cantando” (“Las espigas de oro”, navarra del Maestro Turrillas de Barasoáin y muy entonada en el occidente aragonés) ha sido tras la emigración masiva del este jotero aragonés a Cataluña, “La Palomica” cantada por José Iranzo Bielsa, el pastor de Andorra.

Con más kilómetros de avión a sus espaldas casi que Gayarre y Fleta juntos, don José gustaba de volver a los altiplanos de la Sierra de Arcos para salir con el ganau y su fiel perro. En sus jotas metía gritos y silbidos de pastor que a mí me hacen llorar. Mi abuelo y todos los jacetanos que conocí tenían los mismos gestos que el tío José, el de la puerta de los vientos, estirando cecina para pasarla con pocos dientes, cantando con voz ligera de vinagre aguado y metiendo esas llamadas ancestrales para que rebaño y perros evitaran el peligro.

Un glorioso museo dedicado a sus actuaciones y voz, que contiene salas que abordan los diferentes estilos de jota coexiste en el casco viejo de Andorra, en las inmediaciones de la Casa de Cultura dedicada al impulsor de Andalán, otro de los aragoneses más queridos de todos los tiempos: Eloy Fernández Clemente. Ambos amigos de Joaquín Carbonell, como glosamos.

José Iranzo no salió de la nada, surgió de la corriente pasional y poderosa de la jota del Bajo Aragón que cuenta con un bolero que la glosa con mayúsculas.

3.- DE CASTELLOTE A CASPE

Jotas dedicadas al Ebro y la virgen aparte, continuamos repasando las más cantadas en Aragón con el bolero de Caspe, una de sus reinas indiscutibles. Jota.

Es con la que yo más he visto brincar a lo tarantella, precisamente porque se trata de un bolero. Se compuso su música por el músico citado en el título que fue director en los años 20 de la banda de Castellote. Se ha estudiado que lo hizo por encargo, para una señora de la alta alcurnia caspolina que tenía fincas en la primera villa llamada Concha Miravete, y que por eso resultan mezcladas.

Mecenas de la diversión, encargó una tonada alegre para que sus mozos y repatanes bailasen bravo en las fiestas que gustaba de armar en sus pardinas que les recordara a las cuatro esquinas de Caspe, por donde se entraba.

Al final, la jota se popularizó tanto por las mujeres de la ciudad que la tonada del Isidro Royo se exportó a lo largo y ancho del padre Ebro entre Tortosa y más al oeste de Zaragoza.

Como se decía, Castellote es la primera fortaleza y lugar importante del valle del Guadalope, domina el pantano de Santolea del que beben los melocotones de Calanda, las huertas con masicos de Alcañiz y los frutales caspolinos, río santo, cada gota de agua mineral aprovechada.

4.- DONES DE FALDETES FRAGA

A la vez que en Zaragoza, hay fiestas o procesiones pilaristas en Calanda la del milagro con calle, Puente Sardas en Sabiñánigo y las fiestas mayores de Fraga. Nada hay más aragonés que la Franja aunque se hable, sí, catalán.

En la ciudad del Bajo Cinca, el 23 de abril se conmemora el homenaje a las últimas abuelas que se ataviaron con refajos y faldetes, en lo que constituye el día máximo con el Rosario de Cristal de Zaragoza, para el gozo de contemplar la indumentaria tradicional aragonesa en la calle. Hay libros editados con los que disfrutar del catálogo estampado fragatino para chalecos, mantones y faldas. Verdaderamente el mismo es digno de una exposición de Balenciaga o Pertegaz en calidad y profundidad de tejidos.

5.- LA JOTA PIRENAICA DE JACETANIA OCCIDENTAL, ASO Y LA DE NERÍN DE SOBRARBE

El día del traje en Ansó, el último domingo de cada agosto, se enristren con la garganta caliente de vinos a mediodía jotas ansotanas en la plaza de la villa. Sabrosas, lentísimas, bailadas sin aspaventar, como “la Villa de Ansó, ladrona de corazones” pero me emociona más la dedicada al río donde me refresco: “Dende os puertos d’Ansó, baja l’agua encañonada, pa regar os clavels, que tiens en a ventana”.

Pero en Sobrarbe también se cantaron y bailaron jotas, muchas veces interpretadas como en Berdún a violín solista. Me encanta la de Nerín, sin letra y con acompañamiento de chiflo y gaita aragonesa.

La de Aso de Sobremonte del gran pastor Cabalero, que borda el grupo de Sabi, bailada un poco agarrada es imbatible: si quieres que yo te cante, dame huevos con tocino, aunque se manche con gotas de aceite el chaleco de lino (final libre).

6.- LAS JOTAS DE MUJERES OLIVERAS DEL MONCAYO

Rematamos con otra jota del top 5 de popularidad en Aragón, la “Pulida Magallonera” que tiene escultura en rotonda de esta villa del campo de Borja, calle y placa en la casa que le vio nacer dedicados a su autor: el maestro Ramón Salvador Castro.

Es imprescindible que visitéis y echéis un vermú en Magallón, subáis a su iglesia fortaleza gótico-mudéjar desde la que hasta hace diez años se veía la vista más bella del Moncayo en invierno que hoy cortan aerogeneradores, vayáis a algún acto al auditorio sabiamente promovido por el Ayuntamiento en los restos de Santa María de Huerta, dedicado asimismo al autor, y visitéis la única calle musical de Aragón: la calle y barrio de los Giles, con relieves de partituras de las ejecutadas desde el siglo XX por su banda.

No en vano es la raíz de garnacha de donde brota el sarmiento abatido por el cierzo Juanjo Bona.

El día que yo nací, acababa de nacer, y a los quince días justos ya tenía medio mes (me cantaba Prudencio Lardiés, Prudencio de Clara, en Berdún).

19.09 Luis Iribarren

17.9.26

Celebración de la Denominación de Origen Aceite del Somontano


El paisaje del Somontano oscense es uno de los más bellos locus amoenus de Aragón. Goza de cultivos y fajas de buenas huertas. El paisaje humanizado contiene bosques de árboles leñosos y trigales, la triada romana, cuya subsistencia está garantizada por las aguas del Canal del Cinca. Las tablas de cultivos suben hasta competir por el relieve con bosques cerrados de bojes y carrascas. Son pagos que trasladan a Horacio, no a todos los paisajes se puede uno retirar con delectación, menos en el duro Aragón:

Feliz aquel que lejos de los negocios, como la antigua raza de los hombres,
dedica su tiempo a trabajar los campos paternos con sus propios bueyes,
libre de toda deuda (Beatus Ille)

La recogida de aceitunas y su prensado de la campaña de 2026 que se avecina este otoño será especial en el Somontano oscense, al tratarse de la primera cosecha en que sus aceites son AOVE con denominación propia.

Así como los vinos aragoneses y de otras denominaciones geográficas se piden por la procedencia, e incluso los de terroir no denominados por el nombre del pago y lugar (que es una aproximación a catalogar el vino por la finca que lo remarca), está pendiente de culminar la misma revolución en el aceite y productos derivados del trigo.

Al consumidor poco informado todavía no le llegan apellidados determinados aceites de gran calidad más allá de los consolidados en las décadas anteriores. Como tampoco, pero los panaderos sí, pueden distinguir las sémolas de las fábricas de Harinera Villamayor oscense, Porta villanovense o las de Daroca, por su calidad distintiva de la que se molture con cereales ucranianos.

Así entre los aceites afamados vienen reinando los suaves arbequinos y las aceitunas pequeñas de La Garriga leridana, los del Bajo Aragón aragonés onlos determinadas marcas mayoritarias y referencias clásicas de la comarcas somontanas penibéticas andaluzas tales como las sierras de Jaén y Martos, el de Baena y la Penibética cordobesa o el de hojiblanca antequerano. Qué churros los de Baena, inolvidables.

Sin perjuicio de que se hallen consolidadas estas referencias históricas, el relato que certifica a los nuevos grandes aceites con características especiales se ha extendido, ha desembocado en nuevas denominaciones. Del mismo participan los aceites de la Rioja Baja, los arróniz navarros, los óleos del interior valenciano y del sur de Madrid. En Aragón habría que sumar al aceite dulce de desierto del este turolense el éxito de las aceitunas de mesa arrugadas negras y el aceite premiadísimo en catas ciegas de Belchite, la consolidación en la provincia oscense del aceite finísimo de Bolea, la garantía de calidad que representa la denominación de los aceites del Somontano del Moncayo, la extensión de pagos y subida de altura en los aceites del Bajo Aragón hasta altitudes como las del valle del Mezquín y Alcorisa y, por último, el conjunto múltiple de aceites del Somontano.

Como Zaragoza es un crisol de vecinos que proceden de todo el valle del Ebro, es el laboratorio ideal para el conocimiento de las diferencias de estos aceites cada vez mayor, pues triunfa como ocio de fin de semana salir de vermú.

La denominación necesaria del aceite del Somontano oscense se ha solicitado y obtenido para salvaguardar y mejorar la comercialización del oro líquido de las que ella misma denomina como “las oliveras del Pirineo”.

Los árboles fueron plantados desde la romanización del prepirineo oscense en las faldas de las sierras de Guara y Sevil y los cultivos se aprovechan, como los viñedos y otros árboles leñosos, del afinado natural y fungicida del aire fresco del Sobrarbe que se cuela por las hendiduras de los valles del Cinca, Guatizalema y Vero. Juntamente con el sol reflejado en suelos calizos que aportan a todos los cultivos un olor y sabor dulzón natural característico.

Tierras y lomas que son aptas, como sucede en Bolea y en los valles centrales de Navarra, para la producción con excelencia de los ingredientes base de la triada romana: trigo, aceite y uvas de enorme calidad que compiten en la ocupación de los bancales de estos valles.

Descollando en calidad en cuanto a los olivos las lomas de Costean, Colungo o Alquézar acompañados por almendreras. Y relacionándose con viñedos vecinos, las parcelas de olivo en la Sierra de la Carrodilla, la Puebla de Castro y en el feraz valle de Secastilla, refugio de la parraleta.

Esta combinación permite la generación de cooperativas o industrias agroalimentarias, el control de incendios y reforestación con especies rentables de suelos que, de lo contrario y por sus pendientes y composición edáfica, darían lugar al abandono de las fincas y la pérdida de productores y empleo correspondientes. Por esa parte, y como demuestra Francia y se ha tomado nota en Aragón, denominar es más que un orgullo: es el único camino para que cultivos milenarios no desaparezcan.

17.09 Luis Iribarren

10.9.26

Neguemos el Informe PISA. Informe Atarés


EL INFORME ATARÉS PARA NEGAR EL DE PISA. EL CURSO Y FRACASO ESCOLAR, un mes y medio más tarde del incendio, sin escuela


Atarés, Botaya y Ena, todos hijos de los frailes de San Juan de la Peña (Adolfo Betés, mi abuelo). Cuando había, ahora solamente hay guías (Luis Iribarren, su nieto).

El término de Atarés no es la primera vez que se quema. Al suroeste del término de Jaca, un lugar con tan pocas casas dio lugar a una estirpe, una rama bastarda de los Aragón, que portaron ese apellido que se expandió con el navarro de Aibar hasta Borja. Donde fueron familia, palacio y condado original, con posterior sede en Pinseque.

El esplendor de este bello apellido lo encontramos en forma de ser común en la villa límite de trashumancia de Almudévar. Como sucede con la panadería Berdún que está en Alcubierre, la villa de Aisa que llevan como apellido emprendedores de Martes, Ansó como parte de las familias taustanas o Martes que es un apellido villanovense como Alastruey o Alastuey oscense y sanmateano, nuestras villas es segurísimo que produjeron generaciones de caporales y repatanes que no fueron herederos y se quedaron a vivir en los entonces desiertos con corrales que se llaman parideras de sus secanos.

Paridera es a pardina lo que esta es a mallata, según subamos de altura. Cobijos que se llaman en castellano corral y que pueden tener cerrau o no, paredes de piedra para que no se metan las alimañas. Refugios de ganado que primero se hacían provisionales y terminaron como hogares de piedra seca con equipamientos, botijos y hogar para aguantar un invierno.

Atarés llegó como clan reconquistador hasta la sierra de Albarracín, donde casi todos los clanes portan apellidos de lugar navarro, y dio apellido a la avenida y alcalde don José muy campechano Atarés, el padre de la EXPO (el también turolense Belloch y su Messi fueron sus amantes).

La geografía del entorno, su fauna y características, el ecosistema en el que los expulsados del sistema educativo acaban siendo los muy sagaces empresarios, agricultores y ganaderos del medio rural, resulta que no se enseña.

Hoy que se diagnostica tanto a los niños, que se les etiqueta como poco concentrados o de altas capacidades a la primera, en que pedagogos urbanos hablan de disminución de ratios, atención particularizada, quitarles el móvil y la Tablet que manejan desde los tres años para dejar de dar guerra a sus padres adictos a los mensajes… pensemos en este comienzo de curso qué relación tiene todo esto con el cierre de pescaderías y de carnicerías tradicionales por falta de relevo, de ganas de ser esclavo de tu propio negocio.

Los niños como sujetos únicos de derechos, los no acompañados favorecidos por convenciones que hacen imposible su expulsión, que los convierten en productos para la trata, sin considerar la dejación de sus padres. Los que llaman “nuestros” (hasta los hijos dels altres catalans, que dieba Jordi Puyol) terminando su ciclo educativo con un master a los treinta para trabajar de lunes a viernes sentados y si es posible a los 45 y con su novia canadiense, porque son así de ciudadanos del mundo, pedir teletrabajo del de cuello blanco para volver a Atarés y regular desde casa el tráfico aéreo con los controladores para un empresa suiza –y si te echan al paro, 3.000 euros al mes- o hacer la contabilidad de una empresa de telefonía. Vivir empantallados, con el estrés de compararse con el de su generación más pirata que ellos, y sin mirar ese fondo de valle casi tropical, lleno de robles y castaños, que un día tuvo el pueblo de tus abuelos.

Eso sí, la gente que sigue en el ganau y las explotaciones de sus padres, generalmente críos, bien se vale que tiene la Escuela de Pastores de Roncal “Gidari” para recibir al menos un certificado de profesionalidad. Como ha recordado Nay Salas, tampoco cuando se necesitan manos da tiempo a formar a los migrantes como camareros especializados, como tampoco lo hicieron conmigo. Ni ningún requisito se exige para hervir aluminio en Sabi y hacerlo rollo más allá de ser currante de serie, querer currar o ser tonto del pundonor, como hay cajeras muy eficientes prácticamente niñas en las medianas superficies que están reemplazando a las carnicerías del Pirineo. Algún crío también se ve, pero se conoce que son mejores reponedores.

Habrá algunos locos que se saldrán del camino marcado de controles, burocracia, abandono y falta de oportunidades de la escuela rural. Esos el sistema ya sabe que desde los 10 años no necesitarán más master que el que las generaciones anteriores y los almuerzos con sus pocos colegas de edad les proporcionan. Saben una cosa muy sencilla, el día de trabajo de su tractor son 1.200 euros brutos, mejor no explicaros los descuentos.

Así que, vaya novedad, los niños españoles no leen, no se concentran, son adictos a las pantallas, pero nadie les va a joder cuando de no trabajar el fin de semana se trate, ir al notario a firmar como herederos o manejar un tractor a cuatro pantallas mejor que Nacho Cano.

Por otra parte, qué libros han visto en casa… Como dónde enseñan a labrar con los medios de hoy a un niño de ciudad o recién llegado.

A mí el informe Pisa no me da vergüenza propia, me lo paso por el rescoldo de los tizones de los pinos de Atarés como la competitividad como criterio para elegir Teruel para vivir. Pero así se deja de hablar de otras cosas, porque España está a la cola. Lo está no solo en dejar abandonados a los escolares con un sistema de instrucción más que de educación perenne. Lo está en producir piratas dueños del territorio sin ningún tipo de formación. Su arrojo les hará conformar una nueva generación de políticos, su ignorancia todos la hemos fomentado como atrevida. Y el sistema encantado con otra hornada de ciborgs y fútbol.

Dejaros de informes y decirnos si un niño con trastorno de atención de un pueblo pero que abarca todo un valle con su mirada tiene hoy encaje o todos los de origen rural estamos matriculados en la categoría borderline, despectiva de niña sin extraescolar y campamento de inglés en Irlanda. O sucesora hipercrítica de madre sociata con los colegios del Opus para después crear la contrarréplica masona de los colegios de la Carretera del Aeropuerto.

Dos datos dejo: los institutos del Distrito 14 estaban saturados, hasta que se cerraron vías. En una reunión se aportó la innecesariedad de construir otro público porque un cuarenta por cierto de los nuevos residentes del Barrio Jesús son clientes de la concertada. No estamos hablando del Paseo de Ruiseñores y el colegio de los Labordeta, queridos rurales.

Y entre muchísimos padres del medio rural jacetano se ha vuelto trendy llevar a sus hijos y especialmente a sus hijas a internados de Olorón de lunes a viernes porque dizque después se les abre el camino de ser universitarias en Francia. Ya las veo festejando con los ganaderos de su generación con los que solo coinciden en verano, como con los nietos de Barcelona.

Otros las cambian de cole por cercanía a Jaca al quemado término de Santa Zilia y cierra Berdún, o directamente estando empadronados a la privada de Jaca y Sabiñánigo. Que es como contar y responder como alumnado aragonés a los cinco autobuses que desde Barbastro van cada día con “nuestros” críos a Lleida.

Y después buscamos panaderos y que qué está pasando que nadie quiere vivir en Salinas de Jaca. Pues llénalo tú con un TDA, a ver dónde encuentras un profesor de refuerzo si ya no va ni Correos.

Y para ser hippy, mejor con una familia con perras… Hablamos de los que necesitan trabajar, que percibo que son cada día menos.

09.09 Luis Iribarren

3.9.26

Santa María de la Peña, Luesia y Triste

Luesia

SANTA MARÍA DE LA PEÑA-TRISTE y metemos a LUESIA: DÍA 21 y muchos más pidiendo las subvenciones de la Agenda 2030.
 
“No es esto, no es esto” (dentro del artículo “Un aldabonazo” de José Ortega Gasset en el diario Crisol, 1931).

Coloreando el ambiente, suelen estar siempre en medio, sugiriéndote alicientes, que acabarán con el tedio. Hasta que llega nocturno, sin demasiada ternura, y los engulle uno a uno el camión de la basura (Rosendo Mercado, cantautor en “Obstáculo impertinente”)

“Si mis hijos quisieran, dejaría de haber guerras” (Nadine Rothschid, pues calculemos incendios en que los más medios se expresan como atacar el frente, helicóptero equipado, campamento central, maniobras, efectivos aunque estén en huelga y 100% de servicios mínimos… de los de gastar gasoil y repercutir gastos al Consorcio de Seguros, todo es fuerza mayor, que pagaremos todos para eludir la responsabilidad).

Después de cada verano, como cada equis tiempo, los alcaldes y alcaldesas alzan la voz y la palabra y se rebelan contra el estado de sus bosques, el abandono y la despoblación. En las menos quemadas serranías celtibéricas, no me parece casualidad porque la Mesta las desvistió de bosque mediterráneo y se reparten como vecinales que son las cortas, algunos alcaldes quedan del antiguo PAR, de Teruel Existe, Soria ¡Ya¡, Cuenca Decide, Ahora se suman Decide zamorana y la Vía Burgalesa Municipalista. 

De los que participaron en las manifestaciones y agrupación –ni de izquierdas ni de derechas, gritaban- de la pragmática “Plataforma de la España Vaciada”, que para eso ya estaba el PAR  y lo dejaron morir (la CHA también según quien mande). En el resto de los partidos, ojo el volumen mediático de la queja que te fulminan en la lista, adiós sueldo de consejero comarcal y te obligan a avalar la candidatura independiente.

Érase una vez el espacio: aquella eclosión de Podemos, fenómeno viral total de 2014, que obtuvo un 20% del voto en las elecciones europeas en el medio rural oscense en circunscripción única estatal y con un censo ya muy envejecido –hoy sus votantes con cerca de 40 años y nuevos incorporados con esa edad a ganaderos son orgullosos mensajeros del orgullo rural de Vox-.

Palmaron a medio plazo en representatividad rural reforzada D´Hont y lo pagaron en voto urbano más tarde. No es extraño, ya entonces se percibió que las mareas de izquierdas tenían un desagradable, para muchos, tonillo urbanita y se estrellaron por su nula aportación heredada –en gestión real- de IU en políticas relacionadas con el territorio. Tampoco cuestionaron sino aclamaron la política festivalera y cultural socialista de decenios, ni lo hubieran podido hacer gobernando en coalición, adjudicada a empresarios dinosaurios suministradores de la ciudad o hasta capital estatal –evolución hasta la pérdida de la organización de Pirineos sur como know how oscense por apertura del bisnis- y que produce el hartazgo de repeticiones festivaleras, los cansautores y sus replicantes, o dan añadas enteras de conciertos de ronda y titiriteros de los lugares que no vamos a nombrar y saben siempre igual como ciertos somontanos. Porque los ciudadanos Aliaga o Labordeta no son tu padre en una cola sanitaria y lo sabes, y aun con todo pasan away.

Los de las rastas, los de los perros con sarna (en expresión de los de ayer de lo de Ceuta embutidos hasta en banderas carlistas) pero, lo que es peor, todos los de fuera de esas castas que somos todos los que no tenemos relación con programar, fuimos condenados a juntarnos con “los nuestros” en Torrero, la caza furtiva o en el vermú de la Madalena. Donde el mensaje institucional es, hasta dejar de ir a los funerales de tu valle que no piensan como tú por respeto: no ceder al machirulismo y tractoristas negacionistas del cambio climático de lo rural (emoticono de respingo) y los entierros deben o tienen que ser vinos homenaje en el complejo de Torrero. Con la excepción de tomar Zuriza cada “finde” sin entrar a ningún bar de Ansó, pernoctando en la furgoneta camperizada. Y por la otra parte, poética falangista para usufructuar el territorio y si me da la gana lo agoto en libertad.

 Ahora que se anuncia tanta ayuda, está trendy repoblar lo quemado, dar de comer al hambriento (corzo) y se van a suceder las convocatorias, he revisado qué han hecho y pedido hasta ahora en el marco de la Agenda 2030 estos alcaldes (en genérico porque lleva e) levantiscos por una hora para salvaguardar su monte público de interés general, sujeto a proyectos, vale.

Bien es cierto que las diputaciones les dan una carta cerrada de posibilidades como la red aragonesa de espacios escénicos de grupos teatrales, todos ellos con un tufo evidente a patrocinio de empresas culturales de Zaragón, y con el mazo dando. Pero las han pedido extrañamente parecidas sin versos sueltos ni de las cuatro aldeas galas que tiene Aragón, se han justificado y a saber si después con el tiempo funcionan o se tienen en uso. Es decir, ahora estará de moda talar y reforestar, pero son subvenciones anuales en municipios que no pueden asumir mantenimientos sin alguaciles ni Brigadas. Vuelvo a una de las preguntas de ayer: qué pasa con las comarcas en Aragón.

En mi territorio oscense ni siquiera forman parte de un catálogo propio específico las acciones y convocatorias de la 2030 (se meten en la convocatoria única y hasta tiene sentido), pero el Área de Desarrollo de DPH liderada en su día técnicamente por Paco Orduna, fuerte abrazo, fue pionera en gestionar bandas anchas, dotar viviendas para nuevos pobladores, gestionar internet, patrocinar el turismo deportivo y natural (turismo rural y rutas guiadas), potenciar la equilibrada red de ciudades oscenses intermedias y garantizar servicios e infraestructuras básicas para implantarse población e irse. Cuáles son los éxitos y fracasos, cuales los resultados más allá de los fondos de valles de incremento de población, cual la integración social de la inmigración “de paso”: no se sabe. Y en cada convocatoria se repiten mantras como que participarán los grupos de acción social (las asociaciones que por debajo de 60 años no tienen miembros), el hub turístico (eso seguro), los ganaderos (con qué tiempo), los historiadores del arte especializados en románico (y muy agradecidos a ellos) y las entidades sociales dirán lo que corresponda (o que pregunten antes a las trabajadoras sociales de cada comarca).

Insisto en lo ya escrito: aun con todo se dejan siempre al 15% que constituye medio colegio de los censos actuales de Jaca y Sabiñánigo y si hablamos del colegio de Berdún, el 80% de “los usuarios” (otros dirán moros o MENAs). Se evangeliza entonces habla cuando a ti funcionario no te pasa el problema, desde el despacho de Porches de Galicia. Ello deriva en el mensaje institucional de Nochebuena de Vox: que los rojos se los lleven a su casa o al campo de golf de Guara… Es irrebatible.

 Peor me lo pones si analizamos las adjudicaciones de proyectos bendecidos por la Agenda 2030 en Zaragoza, según relación publicada de la que no se salvan los ayuntamientos de Cinco Villas.

La DPZ se lo curra más en la convocatoria, recuerda que el objetivo de la Agenda 2030 es erradicar la pobreza (¿la de Anento y Artieda, la de Gallur?), poner fin al hambre y que nuestra vida sea saludable y beatífica. Luego ya viene lo de los géneros (la esclavitud de la cuidadora inmigrante en el medio rural), lo de empoderar (a los de más de 70 años sin servicios), la educación de calidad inclusiva (pero DGA cierra el colegio), la gestión sostenible del agua (contaminada por el incendio), y, muy importante, crecer sosteniblemente y con trabajos decentes (sic, que no lo entiendo).

Es muy ilustrativa la finalidad de garantizar pautas de consumo sostenibles (pero cierran las panaderías rurales sin relevo), y conseguir que con una población tan envejecida vivir en los pueblos sea seguro, sin coches diésel y sean inclusivos. Eso ha terminado, atención, con actividades de verano retribuidas a empresas especializadas para volver a tomar la fresca, a las que deben ir los que van a la piscina por la tarde a exhibir tatoos.

La convocatoria zaragozana, no creáis, tiene un objetivo alucinante: asegurar como filosofía la conservación de los ecosistemas, luchar contra la desertificación y, atención, gestionar los bosques desde los municipios. Y… meterse en el mundo caza, combatir la caza furtiva y luchar contra ella… (pero si los concejales son cazadores con tarjeta free…).

Pero qué piden y lo peor, qué aprueba en su práctica totalidad la DPZ como proyectos: cámaras para vigilancia de pueblos en que nadie sale a la calle (¿de dónde son las empresas, puede un empresario rural hacer una de este tipo?), filtros de agua y plantas potabilizadoras (hay algunas en Zaragoza y Huesca por lo menos), suministros LED (tecnología china que está homologada o no UE y que requiere instalación y mantenimiento no a cargo de cualquier electricista), instalaciones fotovoltaicas que pasan la primera inspección de la Diputación pero no sabemos si luego reducen el consumo que se dice por falta de mantenimiento (entonces es mover el dinero y que lo paguemos en los extras del recibo de la luz), y parques infantiles a colegio cerrau para cuatro días en verano y que no se te quejen (y como se oxiden el padre o madre te clava una responsabilidad patrimonial). En mi pueblo en el quinto carajo, al que hay que ir en coche al suministrado desde Ejea y valdría más que los críos fueran a dar vueltas a la rueda de gimnasia para mayores que no gira porque nadie la usa.

 Y diréis… No han pedido nada los que hoy hacen penitencia de denuncia en materia de gestión de bosques… Pues sí, hay media docena de excepciones: pero todas son de ajardinar paseícos hasta el río de los que la gente ve, meter arbolicos en rotondas (no alcanzar a ser bosque y ponen oliveras con acierto) y, todo lo  más, replantar y darle una vuelta al parque de la Balsa de Jaulín de Arturo Aliaga. Donde ha habido un incendio.

Es que el mantenimiento del bosque no se ve, y dónde cascas el cartelico de la 2030…

Dedicado a los que usufructúan el territorio rasgándose las vestiduras al servicio de sus grupos políticos de sus comarcas y diputaciones. A los que deseamos que lleguen a ese olimpo de los elegidos, pero se laven la boca en su huida a Egipto respecto de seguir utilizando a los que se quedan.

Dedicado también a Roberto Bermúdez de Castro, con mis diferencias evidentes ideológicas, un prudente y eficaz portavoz que no se borra en las desgracias, alcanzando la estatura moral de Giménez Abad, ah aquella Jaca…

03.09 Luis Iribarren

31.8.26

Bailo Día 15: Encuesta de TIPS y me quito la responsabilidad

Bailo en Huesca

El municipio oscense de Bailo cada año organiza una subida a San Juan de la Peña por haber sido sede real antes del traslado de la capital de los Aragón a Jaca, planificada con posteriorida por Sancho Ramírez como ciudad capital. El copón de la Última Cena se subió al cenobio benedictino desde este lugar que lo recibió en un periplo para esconderlo de las razzias islámicas por el que fue trasladado de Huesca a Siresa y San Adrián de Sasabe, primera sede obispal de los Aragón. Y en Bailo dicen las crónicas que estuvo más de veinte años entre 1014 y 1035.

Así esta villa histórica nuclear en la Jacetania sudoccidental forma parte de la Ruta del Santo Grial que por sus lugares de Arbués y Alastuey, pistas y sendas de los montes arrasados por el incendio, subía por Cuculo a San Juan entre impenetrables pinares con manchas de carrascas y rebollos con sotobosque de boj en los pisos inferiores. De San Juan, la actual ruta discurriría por las Cuevas de Yebra de Basa, tendría un hito fundamental en la visita de San Pedro el Viejo y después sigue por Zaragoza (con La Seo y la Aljafería como jalones) hasta morir, discurrido el Camino Real que pasa por Daroca, Teruel, Segorbe y Sagunto, en la Catedral de Valencia en que se custodia la reliquia.

Menuda historia la de este lugar de menos de doscientas almas en que se hace uno de los mejores panes de Aragón donde el horno de Lesmes, nadie lo diría cuando se le ve abajo desde el Puerto de Santa Bárbara. Es el típico sitio en que hay que huir de los tips, de las encuestas, respirar pasado y recorrer sus calles de casas blasonadas con tejados a cuatro aguas y puertas de arco de medio punto que denotan su importancia histórica.

Ni el pueblo de Martes, aunque indirectamente sí, tiene relación con el día de la semana sino que el mismo se halla dedicado al dios Marte con templos abundantes dedicados, ni Bailo etimológicamente tiene relación con danzar u honra a San Pascual Bailón, aunque haga mucha gracia la coincidencia. Sino que este solar matriz de los infanzones con este apellido y Achesa, Samper, Cirés y Fanlo, preside el agujero geográfico o subcomarca sur de la Canal de Berdún del que es núcleo central y que porta el bello nombre de “O Bailés” (en la Canal, el orinal de Bailo porque caen muchas tormentas). Serían en su romano día al parecer los valles y predios adscritos a la villa o pardina aislada -de pratina: pequeño prado cercado con mallata y después vivienda con explotación agropecuaria- propiedad del paterfamilias Bagilo o Basilio.

Que este legionario colono sacara a bailar o no a las mocetas de su lugar se desconoce. Lo que se sabe es que se asentó en un valle con vistas y tierras magníficas. La ubicación de la villa es perfecta, un balcón para divisar los picos de los valles occidentales pirenaicos nevados, y fue un núcleo esencial en la calzada romana entre Osca y Iacca. Aun hoy oficia este servicio aunque se le haya subido a las barbas Puente la Reina como hospital de entrada a la Val d’Echo y Ansón.

Sus fiestas de agostos suspendidas y montes de los que alguno extraerán y aprovecharán los troncos quemados, cuanto más datos que aparecerán con el tiempo demos peor, menos permiten ceñir el presente y futuro de Bailo a uno de esos escuetos informes de comprobación o fiscalización tan comunes en la administración, de origen americano, con los que dan y quitan contratos. Para reflejar lo absurdo de su falta de alma, lo extraño y sucio moralmente de que tantos se quiten con ellos su responsabilidad y pasándolos duerman tranquilos aun quemándose 15.000 hectáreas, planteamos los siguientes tips a todos los secretarios de ayuntamientos de Aragón, a los interventores y Cámaras de Cuentas (preferimos no llegar a los órganos consultivos compuestos por políticos que informan modificaciones de contratos), como a los técnicos que tendrán que informar mediante periciales en el juicio que va a tener lugar en el Juzgado de Jaca.

Se supone que los técnicos responden los tips en una situación concreta, no analizan las variables de introducir que en expedientes adjudicados hubiera habido que presentar, al menos, tres alternativas o cuatro de las que escoger una para una cuestión tan delicada como gestionar el territorio. Se analiza una, y si llega, Sed lex dura lex, les pasarán lo acontecido y la verdad será su traducción formal. Pero en una encuesta que se plantea lo que debería ser, la gestión de los bosques según el concepto socrático de bosque (lo que ya les conviene, no lo que se ha quemado sino “la gestión” de la que están hablando), reconducimos los tips a que se peguen más a la realidad de lo quemado. He elegido los siguientes, sujetos a ampliación por los municipios afectados y sus vecinos:

1.- Ya se está planteando en el juicio, cómo si en una situación de sequía extrema con los agricultores sin poder cosechar ni por las noches se permite continuar ejecuciones de obras públicas (para todas las preguntas, hay que poner si fiscalizamos favorable, desfavorable o se tira pa’lante con observaciones de qué modelo alternativo sería más eficiente pero que hay propuesta política y tal de lo contrario y que la vida no es justa, pero el principio de igualdad).

2.- Cuánto han costado en números finales las extinciones de los incendios de Jacetania y Cinco Villas en millones de euros, hablamos del millar de efectivos final venidos hasta de otras Comunidades y Francia, las ayudas y subvenciones, compensaciones a agricultores… respecto de lo que hubiera costado gestionar esta superficie forestal y el presupuesto que Aragón dedica metiendo todos los gastos en un ejercicio como programa.

3.- Por qué se pasaron de 200 a 1000 efectivos contando de doscientos en doscientos.

4.- Cuando determinados expertos mencionan que el bosque cuya maleza rebrota cuatro o cinco veces por añada puede ser explotado para biomasa con aprovechamiento de biodiesel, a qué se están refiriendo. ¿A la fábrica de pellets de Forestalia de Erla? ¿A implantar en Monzón o Barbastro plantas de este tipo?

5.- Si las serrerías de Ansó y Echo tuvieron que cerrar por poco rentables, ¿qué ayudas o planes de negocio tiene la del Valle de Roncal en Burgi que sí está abierta y recibe limpiezas de kilómetro cero? Recordemos que esas empresas y su cierre, fueran propiedad de valle o como el vino del Somontano al principio soportadas por Aragón o DPH, supusieron dejar de tener un tejido y tradición industrial que garantizaba 40 nóminas en municipios con dificultades para mantener las escuelas hoy.

6.- Si la Diputación y las comarcas siguen apostando por los Festivales, por contratos para desbrozar alrededor de los pueblos oscenses más próximos a montes, por centros de co-working y banda ancha aún hoy, cuántos puestos de trabajo se generan con estas nuevas necesidades y su mantenimiento en el medio rural.

7.- Ante la destrucción de empleo en la construcción, fontanería, ebanistería y otros gremios en el medio rural, ¿no sería la hora como oportunidad que da la presente crisis de revisar qué está pasando con los servicios más allá de la agroalimentación y hostelería?

8.- Empalmando esta pregunta con la anterior, qué sucede con los contratos menores para necesidades que concatenan pues se repiten y adjudicárselos a las comunidades rurales y sus empresarios como se hace con los vermús de cada fiesta, las orquestas, las vaquillas y las actuaciones culturales. Por qué esos contratos tienen tratamiento como privados pero las obras y desbroces no, donde ya no queda competencia pero hay que salvaguardar al último carpintero de 62 que queda. Que en Japón estaría protegido como artesano tradicional.

9.- Por qué es en septiembre cuando se anuncia que se solucionará el incremento de efectivos de las brigadas de extinción y sus reivindicaciones laborales.

10.- Cuánto se invierte en maquinaria especializada o se contrata para extinguir este tipo de incendios en relación a cuánto costaría crear y compensar desbroces a empresas comarcales a implantar en el territorio. Es decir, para qué la comarcalización en este tema.

31.08 Luis Iribarren

26.8.26

Centenero Día 8. Festival de Humor

Manifestación Jaca

En manifestación discurrimos por las calles de Jaca el pasado domingo una nutrida representación de vecinos de Cinco Villas, Jacetania y Hoya de Huesca-Galliguera. La dignidad de la montaña, el rechazo los macroproyectos especulativos invocados en la misma se tradujeron desde el ayuntamiento jaqués en forma de declaración previa, pues estaremos pronto en campaña de las municipales, de que no hay que politizar este tipo de desgracias. Que hay que ir a una, ya (cómo se iba a quemar Oroel, se hubiera llamado hasta a la Legión Extranjera, en cambio que diferente el panorama cuando el fuego corría de bochorno).

Recordé entonces el fecundo y hasta exagerado, la tensión estaba allí, millar de mensajes de whatsapp intercambiado con amigos y entre los componentes de un grupo-asociación para vivir en la Canal de Berdún en que se integran vecinos de los cinco lugares que componemos el Ayuntamiento y de más aún.

El cansancio, la estupefacción ante la dimensión pública alcanzada por ciertos vecinos por mor de que a la asociación le fue impedida inicialmente, tildándola de bulo, una cuestación para compensar a nuestros jóvenes agricultores en primera línea de fuego (al final todos tenemos amigos y familias en toda la Canal), los momentos que se vivieron de solidaridad real y de compromiso postural mal encajada, dieron para muchas risas. O no, vosotros veréis.

Porque risa daba el hospital de campaña-puesto de coordinación instalado para que lo visitasen los perfectamente planchados políticos y responsables de coordinación de la extinción con chalecos de emergencias naranjas recién estrenados (moda implantada por Mazón que no lo llevaba puesto sino después de festejar con la periodista y a la que se ha sumado la siempre entusiasta Ayuso) que montaron en el Bar del Jabalí de La Peña. 

Aquello me parecía aquel cuartel de campaña que se hizo Hitler en Prusia Oriental (“La Guarida del Lobo”) bien lejos de Stalingrado y en que podía gozar de excelente comida vegetariana mientras ordenaba a Von Paulus no retirarse. Estos pontífices que casi son cargos políticos o de libre designación que coordinan no sé sabe con qué currículo. Como en el Estado, lo mismo valen para Correos que como ministros de lo contrario. Tenían el puesto de mando en el foco original del incendio que con los medios puestos al final no hubiera calcinado el monte hasta el río Aragón, a sotavento de las olas de seis metros de llamas.

Después están las idas y venidas con las ayudas. Al final y exclusivamente, los que se jugaron el tractor resulta que las van a cobrar de la asociación, la comarca de Jacetania y el Gobierno de Aragón… Como dijo un amigo cheso, que también fueron porque quisieron…

Aparte estará compensar a los hosteleros de Santa Cruz, a los Berdún y a los que han puesto bocadillos y comida caliente para los voluntarios. Esos no han salido en los medios de comunicación como héroes solidarios oficiales, de los que dicen en los mensajes que se apuntan a desbrozar en cuadrillas la siguiente primavera. Da risa por no dar espanto. En octubre se habrán olvidado pero ni se dan cuenta de que se lo quieren cobrar en imagen.

Respecto del campamento tuareg con cielos encapotados con ceniza que fue Berdún durante una semana, pues Puente la Reina y sus negocios fueron confinados, hay que hacer un necesario reconocimiento público al fabricante de hamburguesas y cachopos Íñigo Orduna y a Francisco Sánchez Elizalde que desde un primer momento pusieron sus existencias al servicio de que las brigadas de voluntarios comieran algo un poco más allá de morralla sin exigir cobro alguno.

Porque si iban al frente les daban, se conoce que para evitar la sed, un bocadillo de jamón y una botella de plástico de agua incandescente. Después ya se veía cómo los bomberos voluntarios desplazados de otras comunidades pasaban directamente del agua y dejaban a deber bebidas de las isotónicas y de las más caras.

Del mismo modo se recogieron alimentos por el Ayuntamiento de la Canal de Berdún y se realizaron aportaciones por el Rincón de Emilio, el bar tradicional del pueblo, que me gustaría sacar del anonimato. Especial contribución de bocadillos ya elaborados efectuaron desde el primer momento Luis de la Pardina de Martes y los componentes de la asociación citada, que se desplazaron a Jaca y Sabi para vaciar sus centros comerciales de barritas, plátanos y otros alimentos que permitió a nuestros críos hombres echar manguera por veinte horas algunos días, especialmente cuando el fuego cercó Santa Cruz de la Serós. 

Paraíso próximo al que el funcionamiento anormal de la administración forestal le ha arrebatado el paisaje que le hacía recibir visitantes y que inmediatamente tendría que ser compensado, y el resto de núcleos desalojados en sus negocios, con cinco años de exenciones de impuestos.

¿Lo habéis visto reconocido o solo se habla de ayudas que les hará saltar de tramo de IRPF y que no podrán compensar el efecto en sus negocios del paisaje desaparecido?

Como todo se sube ahora a las redes, el guiso meloso y que se deshacía en la boca con más vino que comieron el sábado de la virgen por la noche en la Trobada de Berdún trabado por el guisandero Alberto Morláns alcanzó un sin parar de elogios y comentarios en dichass redes. Ternera de Orduna de Berdún acariciada a fuego lento durante tres horas “con más vino que León en todo el verano”, nos dice el chef improvisado. 

Aunque tengamos una casa con ese nombre en el lugar, imaginamos que se refiere a los miles de cántaros del vino del Bierzo que se trasiegan en el Barrio Húmedo de la gemela ciudad de Jaca en tantas cosas. Añade que se condimentó brevemente y se humedeció solo con agua caliza de Berdún y sin caldo fumet de base (ojo con lo gilipollas que nos hemos vuelto), superando ampliamente los elogios recibidos de los guisos de la cocina de campamento del mediático José Andrés en las campas de coordinación.

Dicho todo esto, las chanzas y sucedidos de toda una semana de miedo que permitieron que zagales con distintos intereses y algún enfrentamiento se pusieran codo con codo a salvar granjas y patrimonios que no sirvan para que quienes conocéis por salir en los medios, como dijo el gerente citado del establecimiento berdunés, usen una desgracia para nombrarse. Remeden el postureo compungido de lo de la “Guarida del Lobo”.

A todas estas personas les daba igual que yo lo hiciera, pero tenéis que conocerlas tanto como a los portavoces que no estuvieron allí así. En el amor y en la enfermedad.

Porque nadie los nombra como sí a los “teóricos de salón, ingenieros de estanterías de Carrefour, de los que terminan sus discursos con golpes de pecho jasídicos con la frase quién lo iba a pensar”. Gracias Alberto por tus impagables contribuciones. Como finalizaste en un mensaje y lo comparto, no sabemos quiénes van a pensar y ejecutar una nueva política de conservación rural en Aragón, lo que tenemos claro es quiénes por limitaciones no lo van a hacer.

Y ojo, que muchos son los que coordinan de arriba a arriba y no cómo recordó la alcaldesa de Santa Cruz. Que seguramente también ha tenido un grado de exposición que no fue a buscar, aun con su imagen de urbanita residente en el medio rural representó perfectamente una evidencia: no solo de turismo vive el paisanaje.

25.08 Luis Iribarren

17.8.26

Botaya, Día 1 Románico en Aragón


Betés, Ara, Casasús, Torrijos son mis apellidos pares. Vienen de Botaya, Atarés, Bailo y Villarreal de la Canal. Menos uno, todos han sido evacuados la última semana. A un paso de Jaca pasó, y a otro paso de Jaca dejó de pasar.

En el último, suspendieron las fiestas de la Virgen, cenaron sin sus tractoristas y hoy barren y levantan ceniza. Es la segunda vez, porque por un golpe de suerte no se nos clavó el incendio de Cinco Villas en los Pintanos y Bagües o Larués, y serían dos evacuaciones ya.

Solo quiero poner frases juntas, no quiero hacer juicios sobre tajos de obras que meten subcontratistas con personal del “poco arraigado”, que quiere decir busco mano de obra como sea que no ha hecho ni un curso de seguridad y salud, no. No me parece el momento de los chivos expiatorios ni de mirar al Gobierno de Aragón. Maquinaria pesada deja recta la carretera de Santa Bárbara, después desbroza cien metros alrededor de los pueblos y, finalmente, si cae una tronada, patina, se hunde y muere alguien como una croqueta pisada porque vulcan (o dan pintacoda, por debajo de Ayerbe se dice volcar creo).

Ya ha salido Alejandro Jaca a daros las pertinentes explicaciones, en un tono mesurado, como afectado y multi reincidente en el acto de salvar cada cinco años una vez su patrimonio, las granjas y las segundas residencias de Bailo. Porque pocos pueden vivir y cada vez les echamos más responsabilidad, porque la panadería de su municipio cierra y la tienda de mi pueblo. Así como vamos a hablar de gestionar unos montes como la provincia de Guipúzcoa. Y después está que siempre se ha quemado…

Mi abuelo Betés con muchos del contorno vivían en verano en las bordas, mi madre le llevaba la comida como si fuera una niña etíope ayer y sin móvil, una vez a la semana. Con el can de chira, diez kilómetros arriba por donde se ha quemau. Al menor rayo seco los pastores apagaban, como pasó en Artieda el sábado. Vieron caer el rayo, subieron y se quemaron 40 pinos. El mismo día que el fuego cercaba Santa Cruz.

Es menester empezar a agradecer a su alcaldesa su intervención viral, pero no se vio detrás al resto de los alcaldes de mi comarca. ¿Hubiera hecho más fuerza para que el Gobierno de Aragón hubiese llamado antes a cien bigardos franceses y sus medios aerotransportados?

Aun hoy asisto desde la atalaya que es Berdún a la bella maniobra de los hidroaviones cargando para repostar. Planean sobrevolando el abandonado y antes fundamental para la historia aragonesa lugar de Ruesta, cargan la panza en el ancho pantano de Yesa (la misma maniobra en La Peña no es posible) y en el mismo viaje giran para sobrevolar la falda de Leyre por el también abandonado lugar de Esco, en Sigüés van altos y cruzan la Canal norte para salvar Oroel, a la sombra del monte Oroel (himno de Chaca). Y con él que por Abena y la Guarguera no le pase el incendio a Canciás porque hoy se pondrá a 37 grados y Fiscal sur y sus tejos. En total, casi cien kilómetros de oeste a este con un parque de unos 20 agricultores y tractores activos.

La Canal resiste en la agricultura, chesos y ansotanos bajaron con motosierras como en Apocalipsis Now y, gracias a la contribución vecinal, han ido comiendo y bebiendo sin llevar una libreta de gastos como yo cuando iba a la panadería en los años 70, de las que se pagaba cuando se cobraba la cosecha como dizque hará el Gobierno de Aragón.

Más allá de los cuarenta días de bochorno y las explicaciones generales como los corta y pega de los proyectos de los ingenieros, los cortafuegos se han hecho únicamente en propiedad privada. Para tocar un barranco que es por donde suben las llamaradas, quemar una parte de monte para pastos que se hacía en invierno o generar prados en mitad de os mons, en este momento se necesita un proyecto y esperar.

Donde no queden ganaderos y perdida la tradición de ese peculiar modo de estar en el mundo solo, sin fines de semana y sacrificados, difícil será reimplantarlos. Si los críos de Sabi del Instituto dicen no a ofertas de trabajo de controlar las presas de Tena porque lo primero que preguntan es si se trabaja el fin de semana, calculemos reactivar escuelas de pastoras.

Donde sí queden, según los que queden, se podría plantear aunque tengan una media de 55 años que se pongan más ovejas y sobre todo cabras. Sucede que si pasan de determinado número también necesitarán proyecto, serán peligro ambiental a debatirse e informarse, les caerá el peso de los informes de todo dios y la autorización cuando llegue, calculo que ya cuando tengan 58, se dictará en el tercer incendio sobre el mismo món.

Luego está la PAC, cómo se pasó de pagarla por kilos a pagarla por hectárea. Cómo fondos de inversión, aristócratas, futbolistas y cantautores se compraron fincas y viñas (las ovejitas de Carmen Sevilla). Entonces ya convino pagar por arañar hasta en el desierto de Mediana o de Bardenas, con todos los respetos para los no productores. En vez de invertir ese dinero en ganadería sostenible y en el uso de los montes.

Todo está y estará en perdición. Creo, y no estará mal probarlo, que la recuperación de los montes de Madrid, Ayuso la gestionará por concesión, pasará de la gestión directa y las huelgas de las cuadrillas forestales en pleno verano. Es decir, habrá ganancia de pescadores a montes abandonados y quemados que ya veremos dentro de un tiempo. Igual que reforzamiento de cuadrillas a las que no se les exigirá trabajar en invierno y contratos de emergencia, qué gran oportunidad, para reforestar.

Entre tanto, se seguirá como dijo Fe de Santa Cruz sin preguntar, se vivirán momentos espeluznantes como en pleno incendio recordarle a un cheso un forestal que no se podía llevar ni una rama de las que estaba salvando por lay. Mientras la voluntariosa UME pedía que siguieran cortando de abajo arriba.

Esta entrada producto de la brasa interior, deberá continuar como en la DANA de Valencia, una por mes, según las reacciones y con el nombre de cada pueblo.

Los Ara nos reuníamos una vez al año en el árbol de Botaya de la campa de San Indalecio a comer en las fiestas de la tercera semana de agosto. No lo puedo escribir en presente ni más allá de hacer una fiesta de agradecimiento a los voluntarios, tendremos ganas de volver a subir hasta que pasen cincuenta años y rebroten los robles.

17.08 Luis Iribarren