En la Grecia del siglo IV a.C., Aristóteles vinculó la ética y la política. Ambas disciplinas deben ser dos caras de la misma moneda en la búsqueda del bien común. Si se disocian, si quien ejerce el poder carece de ética, es fácil caer en el uso indebido del mismo y triunfa la idea de que la política es la lucha despiadada por alcanzar el poder y mantenerlo a cualquier precio.
Disociar la ética y la política conduce a la perversión del noble oficio del servicio a la comunidad y es puerta de entrada a la corrupción, la injusticia y la infelicidad de la ciudadanía.
Acompaña este texto una imagen del fresco renacentista de la Escuela de Atenas de Rafael Sanzio, que representa filósofos griegos. En el centro, Platón y Aristóteles. Este último porta el libro "Ética a Nicómaco".
Ayer informaban los medios de que el presidente de un partido (Partido Aragonés - PAR) es fichado como asesor del presidente de otro partido (Partido Popular de Aragón) que a su vez pagó con cargos a ex miembros del anterior partido que trabajaron para destruirlo.
Dice el presidente de ese partido (Alberto Izquierdo Vicente) que es para apoyar a sus alcaldes y concejales, obviando que ostenta la Vicepresidencia 2ª de la Diputación de Teruel (Diputación de Teruel - DPT), tiene grupo en esa Diputación y amplia presencia comarcal, que pueden ejercer esa función.
Jorge Marqueta

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