26.2.17

Alcañiz y el bombardeo de 1938

Programa actos 2017
El 3 de marzo de 1938 la ciudad de Alcañiz era bombardeado por la Aviación Legionaria italiana en plena Guerra Civil, que con 15 aviones bombarderos arrasó la ciudad en pocos minutos, para facilitar la ruptura del frente republicano, dividiéndolo. Un bombardeo que destruyó media ciudad y produjo unos 500 muertos, en una acción poco conocida aunque recordada por Alcañiz con unos actos el mismo día 3 de cada marzo. El ataque a Guernica produjo la mitad de personas fallecidas que el de Alcañiz. A las 4,10 de la tarde de aquel jueves 3 de marzo, tres escuadrillas con cinco aparatos cada una, de la aviación italiana que venían desde Logroño, vaciaron sus tripas de fuego contra la capital del Bajo Aragón.

A los 11 días de aquel bombardeo contra una población civil indefensa, entraron los soldados del ejército de Franco en Alcañiz, con la ciudad herida y destrozada, y el silencio y el miedo cubrió durante décadas aquellos sucesos. No existían periodistas extranjeros en Alcañiz y lo que allí sucedió se tapó por el propio ejército fascista, sabedor de la barbaridad que se había producido. En un principio los vencedores dijeron que la ciudad había sido destrozada por los republicanos al tener que huir, y la población civil sufrió en aquellos meses los fusilamientos y otra vez más la violencia más atroz.

Era el final de la Batalla de Teruel y sobre Alcañiz se lanzaron 50 bombas de 100 kilos y 120 bombas de 50 kilos, y aunque en aquellos momentos había en la localidad 38 refugios, la matanza fue tremenda dado el potencial de las bombas, calculando que fueron más de 500 los fallecidos en el momentos. Se desconocen cifras exactas pues nadie tomó datos de los hospitales ni interesó a ninguna de las partes. Los franquistas al ver el horror de aquel ataque y a los republicanos para no quedar en debilidad en unos meses cruciales para la Guerra mal llamada Civil.

En Alcañiz existía un acuartelamiento de soldados con cerca de 3.000 efectivos, que estaban parte de ellos haciendo ejercicios físicos en una explanada y que a través de unos cazas que acompañaban a los bombarderos, fueron ametrallados. La población civil estaba ajena al ataque y no sonaron las alarmas para poderse esconder, y se encontraban muchos niños jugando en las calles y mujeres y ancianos lavando ropa o descansando; no así los hombres que estaban en el campo recogiendo olivas y se salvaron en gran medida del bombardeo, hasta que 11 días después entraron los franquistas y empezaron a fusilar a los que no eran bien considerados.

En Alcañiz vivían en ese momento unos 9.000 vecinos, que solo pudieron trabajar unos pocos días en rescatar a sus vecinos fallecidos o heridos, hasta que —dentro de una estrategia que después los nazis emplearon en la II Guerra Mundial—, la ciudad fue ocupada por las tropas franquistas, dentro de una estrategia de amedrentamiento al enemigo que se llamó “Guerra Relámpago” y que consistía en bombardear brutalmente zonas civiles y acto seguido producir un ataque en masa contra las líneas enemigas cercanas a la zona, sin capacidad estas para responder a tanto desastre seguido y no tener retaguardia válida sobre la que replegarse. 

Los asesinos y las víctimas, todas, eran personas. Curiosamente está demostrado que eran personas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario